Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
18º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Firmas y Blogs
Manuel Montes Cleries
Manuel Montes Cleries
​Los abuelos “Cebolleta”, los pertenecientes al “segmento de plata”; siempre tenemos algo que contar

Sigo con interés la visita pastoral que está celebrando nuestro Obispo por los pueblos perdidos en medio de la Axarquía. Este hecho ha traído a mi memoria las “aventuras apostólicas” en que nos embarcaba el Obispo Buxarrais allá por los años setenta. Nos encargó a un grupo de seglares que recorriéramos algunas de las pedanías de Vélez y su comarca durante la cuaresma para transmitirles el Mensaje. Nos conocía bien y se fiaba de nosotros. A mí particularmente, junto a Pepe García (una bestia de Yahvé) nos tocó recorrer los alrededores de la Viñuela: Los Romanes y Los Marines. También estuvimos en Canillas de Aceituno.



Una noche, con un tiempo lluvioso, me tocó ir solo a Los Romanes. Para llegar al lugar había una estrecha carretera, llena de baches y de curvas, que finalmente me condujo a la pedanía buscada. Me dirigí al bar del pueblo y me recibió un hombre que desconocía me llegada, pero pronto comenzaron a acudir los escaso vecinos a una especie de almacén cercano de cuyo techo colgaba una triste bombilla. Todos ellos venían provistos de “sombrillas” y de sillas de anea. Entonces Los Romanes era mucho más pequeño.


Apenas recuerdo lo que les dije. Sí que rememoro con “amor y temblor” lo que me dijeron. Que hacía mucho tiempo que no había venido “nadie de Málaga” a hablarles. Que se sentían muy lejanos de lo que pasaba fuera de su pequeño mundo. En una palabra, que estaban solos y marginados. Todavía no había llegado la democracia -y los “buscadores de votos”- a llenarles las cabezas de promesas. Yo no quise ser precursor de este método. Les hablé del amor de Dios y el que yo les tenía. Les expliqué que eran únicos e irrepetibles y que no dejaran a sus niños sin una buena educación y enseñanza. Me vine con la pena de no poder profundizar más en aquellas buenas personas cuya experiencia más importante se basaba en la mili o en ir a Vélez al médico  o de compras.


Durante años seguimos realizando esa labor. Posteriormente fuimos enviados a Centroeuropa para acercarnos a los emigrantes españoles. Se trataba del mismo tipo de personas que conocí en Los Romanes. La diferencia es que habían abierto sus perspectivas. Pero seguían anclados en la marginación y la falta de cultura.



Han pasado muchos años. Los medios de comunicación y la cibernética han roto todas las fronteras para el acceso a la cultura, los estudios y el conocimiento. Pero sigue siendo preciso que alguien, por el medio que sea, les siga diciendo a los que lo desconocen que Dios les ama y que todos somos hermanos. Sigue necesario el traspaso boca a boca de las verdades del Evangelio.

Artículos del autor

La vida no es más que una senda que nos toca recorrer. Nunca sabes qué te vas a encontrar al pasar un recodo. Te encuentras entre bosques intrincados y llanuras abiertas. Tú sabes bien adonde vas. Pero no sabes si llegarás, o si la vida te marcará otro destino. Lo importante es caminar, sin mirar atrás, olvidándote del pasado, viviendo el presente y dejando el futuro en las manos de Dios.

Supongo que a la mayoría de nosotros no nos gustan las discusiones. Y mucho menos cuando las mismas descienden a lo personal. Se tiene muy poco en cuenta el dicho popular que sentencia: “Cuando uno no quiere… dos no discuten”. Estas reflexiones han venido a mi mente durante mi asistencia a una reunión de una comunidad de vecinos.

Mi buena noticia de hoy es que nada es absoluto. No solo existe lo blanco o lo negro. Que mejoramos suficientemente en la lucha contra la pandemia y que un montón de científicos se han devanado los sesos y han conseguido descubrir unas vacunas en un tiempo récord. Lo que ha salvado la vida de muchos de nosotros. Como siempre, son unos seres anónimos que no se ponen medallas. Las han acaparado todas los que salen en los telediarios.

De nuestra querida Málaga ha surgido una arpista excepcional, María Gloria del Pino López, una chiquilla menudita, preciosa, que se enamoró de una pequeña arpa sudamericana cuando aun no medía tres palmos y que. posteriormente, se dedicó a estudiar a fondo ese instrumento.

Entre tantas recomendaciones emitidas por “expertos” destacan las de los políticos y los grandes productores. No dudan en quemar cosechas completas de café o de plátanos a fin de mantener los precios o de indicarnos que nos cargamos el planeta cada vez que nos comemos un filete. Perjudicial.

He podido contemplar desde mi modesto observatorio dos actitudes que me hicieron recapacitar sobre la naturaleza humana. La primera me la proporcionaron los jugadores de la selección española más modesta que puedo recordar. Desde "El segmento de plata” se valora mucho más la virtud de la humildad que la exhibición petulante.

Amo a los animales, pero mucho más a las personas. Echo de menos titulares por la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte. De cantos al amor a los niños. Aunque nos cueste tiempo, dinero y esfuerzo criarlos. Siempre compensa holgadamente. Pienso horrorizado que mis padres se hubieran conformado con tener un gato de angora en vez de traerme al mundo.

En el acceso a la playa han clavado un poste desde el que penden un par de decenas de ceniceros gigantes, fabricados con latas vacías de refrescos recicladas y rotuladas, propiciando la posibilidad de eliminar las colillas del cenicero natural en el que la mayoría de los fumadores las depositan: la arena de la playa, o directamente, el propio mar mediterráneo. 

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris