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Manuel Villegas
Manuel Villegas
Como científico, niego y no admito que lo que le está ocurriendo a la Tierra sea solo y exclusivamente por causa del hombre

Ante todo pido disculpas por si alguien se pueda sentir ofendido por mi falta de modestia, pero el candil no se enciende para ponerlo debajo del celemín sino en lo más alto de la casa para que ilumine toda ella. Entre otras titulaciones poseo la de Doctor en Filosofía y Letras, especialidades en Geografía e Historia.


El "Cambio Climático", me ha preocupado siempre mucho y he dado más de una conferencia sobre ello. Tengo un libro intitulado "EL CAMBIO CLIMÁTICO, ¿CULPABLE EL HOMBRE?" que finalizaré lo más pronto que pueda.


La Tierra tiene 4.500 millones de años aproximadamente. ¿Cuántos cambios climáticos se habrán producido desde entonces? Ha habido cuatro grandes glaciaciones y otras de menor entidad, como la ocurrida a mediados del siglo XIV y que ha durado hasta mediados el siglo XIX conocida como la Pequeña Glaciación o la Pequeña Edad de Hielo. 


Las placas tectónicas sobre las que se asienta la superficie del Planeta están en continuo movimiento. Ya lo descubrió Wegener con su teoría de que los continentes se movían, pero no fue hasta los años entre 1950 1970 cuando se inició una teoría coherente de la deriva continental, a la que se le dio el nombre de Tectónica de Placas.


La explicación de esta es muy simple: primero surge un enorme continente al que hemos dado en denominar Pangea(Todo Tierra en Griego), y, con el movimiento de las placas sobre las que se sustenta esta enorme superficie,se ha vuelto a unir y separar más de una vez a lo largo de miles, millones de años. 


No considero oportuno explicar cómo se produce esta unión - separación. Ahora está en camino de unirse, ya que unas se mueven solo unos centésima de milímetro al año y otras hasta diez centímetros, con lo que al cabo de cientos, miles de años se volverá a una nueva Pangea que a su vez, iniciará nuevamente otro movimiento de separación, y así sucesivamente mientras la Tierra forme parte del Universo.


En ningún momento negaré que la acción humana pueda coadyuvar a que este cambio se produzca con más rapidez de lo habitual, pero no admito de ninguna manera que el hombre, solo el hombre, sea el único culpable del cambio climático. Lo que ocurre es que éste, en el colmo de su inconmensurable soberbia, se cree que en sus míseros 80, 90 o algunos más años que dura su corta vida, piensa que podrá contemplar las distintas modificaciones que sufre nuestro Planeta que transcurren durante siglos y milenios.


Estoy en contra de los agoreros que preconizan que, de seguir así, acabaremos con la Tierra. Estos científicos catastrofistas, no sé si por algún tipo de interés, pues no creo que sea por desconocimiento, llenan de miedo a los humanos a los que hacen que se sientan, sin motivo, culpables de las mutaciones que, a los largo de miles de millones de años, ha experimentado nuestra Tierra.


También, como científico, niego, y no admito que lo que le está ocurriendo a la Tierra sea solo y exclusivamente por causa del hombre. ¿Alguno de estos "científicos" se ha molestado alguna vez en preguntarse si no se está iniciando un cambio de clima como los muchos habidos desde que existe nuestro planeta? ¿Quién puede asegurar que no nos encontramos ante el inicio de una modificación de la Tierra cómo las tantas habidas?


Sobre lo que esto no es calentamiento sino abrasamiento global quiero puntualizar que en Córdoba, según se recoge en las Actas capitulares de la sesión del lunes 7 de julio de1533 se da un mandamiento para que estas, que por mandato real deberían de celebrarselos lunes, miércoles y viernes, se supriman las del miércoles a causa de "las muchas calores que hacen". Las reuniones se iniciaban a las nueve de la mañana, horario solar. 


Y sin remontarnos a tiempos tan lejanos, recuerdo que cuando mi madre venía de comprar del mercado nos decía: "He oído en la Plaza que hoy va a haber dos horas de asfixia, así que desde las tres hasta las seis de la tarde ninguno de vosotros sale a la calle". Bien, como buena madre, se curaba en salud. Entonces no había contaminación atmosférica, ni calentamiento global. Hablo de los años 50 del siglo XX. 


Hay que mirar la evolución del clima no con los ojos miopes del corto plazo, sino con el catalejo que nos haga contemplar lo que se encuentra muy, muy lejos de nosotros.

Artículos del autor

La pregunta es tan simple y la contestación tan obvia que, en principio, parece que no merece respuesta alguna. Sin embargo consideramos que requiere que le dediquemos algún tiempo de reflexión y nos preguntemos qué piden los habitantes de esa afortunada isla que han tenido el valor de echarse a la calle para exigir un cosa tan simple como es la libertad.

La palabra género es un accidente gramatical con tres valores: masculino, femenino y neutro. Por economía de lenguaje podemos suprimir la palabra género, y decir de un animal (los humanos somos animales, no lo olvidemos) que es macho, hembra, o ni lo uno ni lo otro. Pero jamás deberemos de confundir sexo con género. Por ello, si nos referimos a los seres humanos jamás deberemos de decir género, sino sexo.

Se podrá pasar de un curso a otro con asignaturas suspendidas, es decir, si un alumno suspende una asignatura, esta podrá ser aprobada para que pueda obtener el título de Bachillerato. Esto llevará a que nuestros estudiantes, degenerando, degenerando lleguen a ocupar puestos importantes, aunque ya muchos los ostentan sin haber estudiado. Una de las muestras es nuestra Ministro de Igualdad que ha pasado de cajera de supermercado a ocupar tal puesto en nuestro Gobierno.

A los españoles nos gobierna una horda de empecinados mentirosos y falaces que, aparte del daño que nos están haciendo, arrastran a nuestra España y la ponen a la altura del betún ante el resto de las naciones que le han perdido el respeto. Este hombre que nos gobierna no siente vergüenza ni recato alguno para llevar a cabo cualquier bajeza con tal de conseguir sus propósitos.

Es casi un axioma que nunca se debe de ceder ante un chantaje por el motivo que sea, pues el chantajista se aprovecha de una cierta situación sobre el chantajeado al que tiene cogido por salva sea la parte y sabe que mientras más apriete más sufre este y, con tal de verse libre de la presión, está dispuesto a ceder en todo lo que se le pida.

Es un axioma que en el ser humano existen, bien podremos decir que a partes iguales, la capacidad de realizar las mayores bajezas y abominaciones, como la facultad de llevar a cabo los más grandes sacrificios, actos heroicos y negación de sí mismo en beneficio de los demás.

Los griegos, especialmente los atenienses, nos legaron el amor a la verdad, a la sabiduría, a la belleza, a la investigación, y, aunque su democracia dejase mucho que desear pues era censitaria y misógina, ya que a las mujeres les estaba reservado el gineceo y el cuidado de la familia, aunque hubo alguna tan ilustre como Aspasia, primero amante y después esposa del gran Pericles, también heredamos de ellos esta forma de gobierno, hoy perfeccionada ya que se cimenta en el derecho a votar todas las personas mayores de edad, según el dicho de “un hombre un voto”.

A los personajes de cierta relevancia histórica siempre se les ha añadido un apelativo a su nombre de pila que resaltase alguna de sus cualidades o hechos por los que han merecido ser recordados, así tenemos a Guzmán el Bueno, Felipe el Hermoso, Alfonso II de Asturias o Alfonso II de Aragón apodados el Casto y en el caso del segundo también el Trovador.

 
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