Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
19º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   La buena noticia   Bodas   Oro   MATRIMONIO   Familia  

Un doctorado familiar

Alguno de los que nacimos a mediados de los cincuenta estamos celebrando en estos años un hermoso aniversario
Manuel Montes Cleries
martes, 22 de marzo de 2022, 09:18 h (CET)

Los de mi generación éramos unos niños felices que jugábamos en las calles. No teníamos televisión y apenas unas pocas familias contaban con un armatoste que emitía discos dedicados y seriales radiofónicos constantemente. Tuvimos acceso a colegios donde se nos enseñaban todos los contenidos de la Enciclopedia Álvarez, el catecismo Ripalda y el libro de Urbanidad. Jugábamos al futbol en “la parcela” y nos movíamos por toda la ciudad durante nuestras aventuras dentro del juego del “poli-ladro”. Nada de “maquinitas” ni de “móviles”.

       

Los jovenzuelos de ambos sexos de aquella época vivimos nuestra adolescencia y juventud en sana (y poco cercana) compañía. Organizábamos “guateques” donde podíamos y acabábamos ennoviando de una vez y para siempre.

         

A finales de los sesenta habíamos acabado con nuestra formación académica, nos estábamos quitando de en medio la mili o el servicio social, contábamos con nuestro primer empleo y hacíamos planes de boda.

         

Ya durante los primeros años de los setenta, en muy poco tiempo, la mayoría de mis amigos, y yo mismo, contrajimos matrimonio. De eso hace cincuenta años más o menos. Este es el motivo de mi buena noticia de hoy. Ese montón de “pringaos” que en el 95 celebramos nuestras bodas de plata y en estos años estamos celebrando las bodas de oro matrimoniales. 


Sí, ya lo sé. No todos hemos llegado a las mismas. Algunos matrimonios se han truncado porque se ha muerto el amor entre ellos, o ha fallecido alguno de sus contrayentes. Pero los supervivientes, que somos la gran mayoría, nos seguimos encontrando en la celebración de una efeméride que sorprende a las nuevas generaciones.

       

A los jóvenes de ahora les va a costar más trabajo llegar a este momento sublime dentro del matrimonio. Por la sencilla razón que se casan mucho más tarde –o no se casan nunca- y se separan o divorcian mucho más.

       

Pienso que realizar este acto, en el que se renuevan los votos matrimoniales cincuenta años después, es una especie de doctorado familiar para los contrayentes. Así lo recalcó el oficiante a mis amigos Isabelina y Pepe que ayer volvieron a refrendar su Sacramento pasadas cinco décadas de su boda.

     

¿En qué consiste el secreto? En caminar juntos y en la misma dirección. En aceptarse el uno al otro tal y como son. Y sobre todo, en amarse porque sí. Sigo creyendo firmemente en el matrimonio. Y a ser posible… para siempre. Las “bodas de oro” son un doctorado “cum laude”. Un ejemplo a seguir.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Meritxell Batet, Arcadi Espada, nepotes y fascistas

Hay algo injustificable que afecta a la sociedad que tenemos, molesta y da asco: el insulto desde la bancada azul

¡Qué solos se quedan con Sánchez los muertos!

Causó mucho daño negando a los deudos algunas noticias para su consuelo

Ángeles con peto

Cada vez es más frecuente toparnos con personas de todas las edades que se acercan a nosotros provistos de un peto solidario identificativo

Acoso adolescente

Nos encontramos en la cultura del acoso, a veces, la única salida que tienen las víctimas es el suicidio

Romper la dinámica de la desconfianza

La traición está a la orden del día; puede desplegarse en cualquier instante, porque el nido de traidores es grande y la huella de su amargura también
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Código Bonus México  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris