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Opinión
Etiquetas:   Política   España   Pedro Sánchez   GOBIERNO   independentismo  

Pedro Sánchez y Mónica Lewinsky

Este hombre que nos gobierna no siente vergüenza ni recato alguno para llevar a cabo cualquier bajeza con tal de conseguir sus propósitos
Manuel Villegas
jueves, 24 de junio de 2021, 09:50 h (CET)

¡Me libren los dioses de considerar equiparables las acciones de la tal Mónica con la de nuestro “bien amado”, “siempre incomprendido” y jamás denostado Presidente Pedro Sánchez! 


La fémina en cuestión, siendo becaria en la Casa Blanca, entre 1995 y 1996, con el propósito, suponemos, de conseguir un trabajo estable y definitivo entre los “pesos pesados” estadounidenses, sin pensárselo dos veces, se arrodilló ante el entonces Presidente de los EE.UU., Bill Clinton y le realizó una felación, o una “relación inapropiada”, como les gustó llamarle en el momento a los pudibundos periodistas.


El escándalo que se organizó fue de tal magnitud que todos los habitantes de la Tierra nos enteramos del “incidente”. Parece ser que con tal acción más digna de una mujer que vende su cuerpo, consiguió el fin que perseguía, ya que hoy día es interna en la Casa Blanca. Es decir, consiguió su propósito de afianzarse en un trabajo. 


Como hemos dicho, Mónica buscaba lograrse un porvenir para el resto de sus días, pero, nuestro ínclito presidente, aunque la acción no haya sido la misma, si ha adoptado idénticapostura delante de los separatistas catalanes. 


Este hombre que nos gobierna no siente vergüenza ni recato alguno para llevar a cabo cualquier bajeza con tal de conseguir sus propósitos. Su único fin y propósito es mantenerse, aunque para ello tenga que realizar las más abyectas de las degradaciones, como Presidente de nuestro Gobierno, por ello no ha dudado en arrodillarse ante los independentistas de Cataluña, con tal de continuar un mísero tiempo en la Moncloa. A fin de conseguir su apoyo. 


Este ser que no es como Jano que solo tenía dos caras, sino un poliedro con múltiples facetas, y presenta, según el momento oportuno, la que más leinteresa para conseguir sus fines, aunque para ello tenga que traicionarse a sí mismo y desdecirse de lo que ha mantenido segundos antes, no siente vergüenza en ciscarse en sus palabras. 


En 2019, cuando ya ostentaba la Presidencia de nuestro Gobierno y se conocieron las sentencias aplicadas a los que dieron el golpe de estado para conseguir la independencia de Cataluña, los conocidos como los del procés, manifestó, antes de que se celebrasen las elecciones generales, las siguientes palabras textuales: “el acatamiento implica su cumplimiento”. Y garantizó a la sociedad catalana y al conjunto de la ciudadanía española que “esa sentencia se cumpliría en su totalidad”. “Nadie está por encima de la ley”, decía entonces Sánchez, que aseguró que el indulto no estaba “encima de la mesa”. 


Ítem más, decía: “Lo más importante para mí es que pese a que hay partidos, personas que defienden otras tesis, creo que en los valores constitucionales no se encuentra ni la revancha ni la venganza y sí la concordia, el entendimiento, el diálogo, el respeto a las leyes, la constitución y la legalidad, donde siempre se ha movido el Gobierno de España”. 


Si nos atenemos a lo que manifestó en su momento, parece ser que el Gobierno de España no se atiene a la legalidad, puesto que va a conceder la libertad a los políticos presos que llevaron a cabo el golpe de Estado, según la Fiscalía española. 


Los componentes de este Gobierno, que no mienten más porque no les da tiempo, se dicen y se desdicen con la misma facilidad con la que se le da la vuelta a un papel, no son dignos de crédito ni de consideración. 


Carmen Calvo, la inenarrable, que decía que una cosa era lo que manifestaba Sánchez cuando estaba en la oposición y otra cuando era Presidente, un caso de bilocación digno de estudio,tiene varias “perlas”, dignas de tomar en consideración, de las que solo tomaremos algunas, v. g.: “Un Gobierno democrático no saca a los presos de la cárcel”. Pronunciada por ella en 2018, cuando los cabecillas del golpe del 1-O fueron apresados. 


En una entrevista a cierta periodista les espetó sin tapujos: “Hemos dicho mil veces que no se puede mezclar la situación procesal porque eso no corresponde al poder Ejecutivo. Ningún Gobierno de ninguna democracia del mundo saca presos de las cárceles”.


Como dicen los italianos: “Va bene”, o los latinos, “suficit”, o sea, ya está bien. No me extenderé más. A los españoles nos gobierna una horda de empecinados mentirosos y falaces que, aparte del daño que nos están haciendo, arrastran a nuestra España y la ponen a la altura del betún ante el resto de las naciones que le han perdido el respeto.

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