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Opinión
Etiquetas:   Comunicación positiva  

Corrupción en diferido

Piensa el ladrón que todos son de su condición
Francisco J. Caparrós
martes, 16 de diciembre de 2014, 08:06 h (CET)
Que lo digan los sociólogos, eso de que los políticos son fiel reflejo de la sociedad que los sustenta, tiene un pase, pero que lo diga la “Cospe”, que no tiene abuela, y que si la tiene seguro que ya hace tiempo que no se habla con ella, me parece toda una flagrante muestra de desfachatez por su parte. Con todos esos casos escandalosos en espera de juicio, que podrían afectar de lleno a todas las instancias del Partido Popular, no puedo entender cómo se atreve a proclamar que la corrupción nos pertenece a todos. ¿Cómo es eso de que las irregularidades en la política se repiten en la sociedad en general? Eso sucederá, no me cabe la menor duda, en el segmento de población con el que su señoría suele alternar, pero achacarnos al resto de la ciudadanía una responsabilidad que no es nuestra en ningún caso sólo demuestra una flagrante falta de sensibilidad, entre otros colectivos vulnerables, hacía las miles de familias españolas que no tienen ni para comer.

María Dolores de Cospedal ha hecho esas declaraciones en la cadena propiedad de los obispos, que como es bien sabido acepta de facto y sin rechistar cualquier exabrupto de los populares, por disparatado que este sea. Pero si Expósito no se lo ha reprochado ante los micrófonos, yo no me pienso callar ni aceptar ser juzgado por una señora que se atreve a criticar al líder socialista Pedro Sánchez, con tanta desfachatez como imprudencia, de hacerse un hueco en la política nacional a base de ocurrencias. Cómo olvidar aquella gloriosa comparecencia, en la propia sede de Génova, intentando explicarse ante los periodistas acerca del estado contractual del extesorero Luis Bárcenas con su partido. Cualquier cómico profesional, con toda su experiencia, no lo habría hecho mejor que ella. Y sin embargo, reconozco que llegué a sentir cierta vergüenza ajena.
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