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El 80% de las mujeres desempleadas víctimas de la violencia de género identifica la falta de trabajo como la mayor barrera para denunciar según la Fundación Adecco | |||
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En los últimos años, las denuncias por violencia de género han experimentado un notable crecimiento. El pasado año, el aumento de denuncias por violencia de género estuvo presente en todas las regiones de España, siendo Extremadura (30,7%), Navarra (28,3%), Aragón (19,7%) y Canarias (17,2%) las comunidades donde se registraron los mayores incrementos
El próximo 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. En este marco, y por duodécimo año consecutivo, el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, con la colaboración de 32 empresas, presenta el 12º informe Violencia de género y empleo, con el objetivo de reconocer la importancia del factor trabajo como clave para la normalización de la vida de las mujeres víctimas, incentivando, en este sentido, la puesta en marcha de iniciativas para acelerar su inclusión laboral. En esta edición, en análisis se ha elaborado a partir de una encuesta realizada a 350 mujeres en situación de desempleo que están superando un proceso de violencia de género, y buscan activamente trabajo como un paso imprescindible hacia su independencia y recuperación. En 2023 se alcanzó la cifra récord en denuncias por violencia de género Esta creciente sensibilidad se ve reflejada en las cifras de denuncias por violencia de género, que han seguido una tendencia ascendente desde el punto de inflexión de la pandemia, cuando experimentaron un gran descenso debido a las dificultades de las mujeres para pedir ayuda en el contexto Covid-19. Así, en 2023 se anotó la cifra récord en denuncias por violencia de género (199.282), un 9,5% más que el año anterior y un 22% más que en 2021. El aumento de denuncias por violencia de género ha estado presente en todas las regiones de España, siendo Extremadura (30,7%), Navarra (28,3%), Aragón (19,7%) y Canarias (17,2%) las comunidades donde se han registrado los mayores incrementos. En el otro lado, Castilla-La Mancha (4,2%), Andalucía (5,1%) y País Vasco (6,8%) han sido las comunidades en las que las denuncias han crecido en menor medida. En general, se observa que en periodos de recesión o crisis las denuncias tienden a contraerse, debido a la mayor vulnerabilidad de las víctimas, mientras que en tiempos de expansión o de mayor prosperidad, las denuncias crecen porque se incrementa la seguridad de las mujeres, que perciben más posibilidades de salir adelante de forma autónoma. Sin embargo, e independientemente del ciclo económico, existen barreras estructurales, económicas y/o psicológicas que frenan a las mujeres a la hora de interponer las denuncias, como veremos en el siguiente epígrafe. El desempleo silencia a las mujeres víctimas de la violencia de género "El desempleo emerge como uno de los principales lastres para superar la violencia de género, ya que la dependencia económica de la persona agresora limita la autonomía de las víctimas, dificultando su capacidad para romper con la situación de violencia. Sin un ingreso propio o la posibilidad de acceder al mercado laboral, muchas mujeres se encuentran atrapadas en un ciclo de dependencia que, además de restringir su poder adquisitivo, las aísla socialmente y merma su autoestima. Esta realidad impide que puedan tomar la decisión de pedir ayuda y buscar protección legal de manera efectiva"- explica Begoña Bravo, directora de Inclusión de la Fundación Adecco. Según los resultados de la presente encuesta el desempleo es, de hecho, el principal impedimento que encuentran las mujeres víctimas para denunciar por violencia de género. Concretamente, un 80,5% destaca que el hecho de no tener trabajo es un freno para acudir a las autoridades y formalizar una denuncia sobre su situación. Por detrás, un 77,3% subraya el miedo a las represalias o temor a que la denuncia produzca un efecto multiplicador de la violencia, desencadenando consecuencias más graves tanto sobre ellas como sobre sus hijos. A continuación, un 75,7% manifiesta dependencia emocional hacia la persona agresora, debido a una manipulación psicológica y a un control que minan su autoestima, sintiéndose incapacitadas para actuar en contra de su pareja a la que no quieren perjudicar (prisión, pérdida de estatus social y familiar, etc.). Por otra parte, un 65,1% destaca vergüenza o estigma social a la hora de "reconocer" las graves situaciones que ha tolerado, seguidas de un 54,1% que tiene miedo a no ser creída por falta de pruebas contundentes y la "buena imagen" que la persona agresora tiene de cara al exterior. Otra de las razones para no interponer la denuncia son el miedo a perder la custodia de los hijos (48,6%) y la inseguridad jurídica o desconfianza en el sistema (27%). Falta de autoestima, el gran obstáculo para afrontar la búsqueda de empleo "La empleabilidad de las mujeres víctimas de la violencia de género merece una atención urgente por parte de todos los actores sociales, siendo el primer paso ofrecerles el acompañamiento necesario para devolverles la confianza, la autoestima y la capacidad para retomar el control de sus vidas. En este proceso, resulta fundamental diseñar un itinerario de empleo personalizado, incidiendo en la formación en los sectores emergentes y en el apoyo psicológico para su recuperación emocional. Asimismo, la sensibilización y la flexibilidad laboral son claves para que las mujeres víctimas puedan desarrollar una carrera profesional con garantías"-destaca Begoña Bravo, responsable del plan de inclusión de la Fundación Adecco. Casi tres cuartas partes no comunica su situación en las entrevistas de trabajo Así, y en ocasiones, la condición de víctima de violencia de género se asocia erróneamente a determinados rasgos de la personalidad, creando una burbuja de desinformación que puede frenar su contratación. La existencia de estos estereotipos se ve reflejada en los datos de la encuesta: un 72,7% de las mujeres prefiere no revelar su situación en las entrevistas de trabajo, ante el temor a ser descartada debido a prejuicios que asocian a las mujeres víctimas con "personalidades inseguras", "conflictivas" o "absentistas". El 27,3% restante sí lo comunica, al considerarlo necesario para su seguridad. "Urge derribar estos anacrónicos estereotipos que no se corresponden en absoluto con la realidad. En la misma línea, la experta añade: "Es completamente desacertado atribuir a las mujeres víctimas unas características o temperamento concreto: las situaciones de violencia de género nunca son ocasionadas por la forma de ser de la víctima, sino siempre por el comportamiento y decisión de la persona agresora. En lugar de caer en el estigma, es preciso brindarles todo el apoyo, siendo el empleo un factor esencial para que puedan reconducir sus vidas y salir adelante". Independencia económica y salud mental: impulsores clave para buscar empleo En primer lugar, un 95,9% busca empleo para lograr esa ansiada independencia económica que le permita romper el vínculo con la persona agresora. Por otra parte, un 84,2% quiere trabajar para fortalecer su autoestima y reforzar su salud mental, encontrando un sentido de propósito y una estructura esencial para su recuperación emocional. Y por último, un 67,4% encuentra en el empleo una vía para establecer relaciones profesionales y personales que amplían su círculo de confianza y soporte, creando un entorno en el que las mujeres víctimas pueden sentirse respaldadas. En definitiva: "El empleo se convierte en el elemento por excelencia para que las mujeres víctimas de la violencia de género recuperen el control de sus vidas a través de independencia económica, autoestima y una mayor red de apoyo",Begoña Bravo, directora de Inclusión de la Fundación Adecco. Mayor exposición a la pobreza: dificultades para llegar a fin de mes y trabajo irregular En concreto, la gran mayoría (96,9%) manifiesta algún grado de dificultad para llegar a fin de mes (un 68,3% termina la mensualidad "con mucha dificultad" y un 28,6% lo hace "con dificultad"). En este sentido, un 64,2% se plantea trabajar de forma irregular, sin estar dada de alta en la Seguridad Social, debido a la urgencia de ingresos para cubrir gastos esenciales. "Las mujeres víctimas de la violencia de género afrontan grandes barreras para acceder a empleos formales debido a la falta de contactos, experiencia o habilidades para conectar con el actual mercado de trabajo. Además, en algunos casos, pueden no ser plenamente conscientes de sus derechos laborales o de las implicaciones de trabajar de forma irregular. Por todo ello, urge dotar a a las mujeres víctimas del conocimiento y recursos necesarios para que no caigan en la precariedad y en la desprotección, a través de un empleo digno, justo y adecuado a sus necesidades"- declara Begoña Bravo. |
Raimunda, el restaurante situado en el emblemático Palacio de Linares —actual sede de Casa de América—, incorpora a su carta, de la mano de su chef ejecutivo, Aitor Mena, dos platos fuera de carta en los que el producto de temporada y los guiños iberoamericanos toman el protagonismo Para comenzar, un tartar de salmón delicadamente aliñado con granadilla, acompañado de un suave puré de aguacate hass y dados de pitahaya amarilla, una combinación fresca y ligera que realza la untuosidad del pescado con los matices dulces y ácidos de las frutas.
Representantes de Finlandia, Grecia, Italia y España, visitan hoy y mañana Bizkaia para avanzar en el proyecto europeo QUANTUM+, en el que participa el Clúster GAIA, que tiene como objetivo desarrollar un itinerario y plataforma formativa sobre tecnologías cuánticas dirigido a alumnado de educación superior, docentes y profesionales de empresas tecnológicas Representantes dela Universidad de Vaasa (Finlandia), Universidad de Patras (Grecia), Universidad Católica del Sagrado Corazón (Italia), la compañía española Skills Divers y el Clúster GAIA (anfitrión), visitan hoy y mañana Euskadi con el objetivo de avanzar en el proyecto europeo QUANTUM+ y conocer de primera mano algunas de las iniciativas vascas para avanzar en el liderazgo de la industria tecnológica cuántica.
A medida que la Ley 1/2025 entra en vigor, Minijuicios se posiciona como una plataforma clave para facilitar la resolución de conflictos de manera ágil y conforme a la normativa.
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