Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Tienda Siglo XXI Grupo Siglo XXI
21º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas | Cesta de Dulcinea | Inundaciones | Valencia | Desastres naturales | Catastrofe | Afectados

La DANA sin nombre y sus palabras

“Barriendo el mar” para definir la inutilidad de arrastrar el barro o mover el agua con pocos medios
Nieves Fernández
miércoles, 6 de noviembre de 2024, 09:19 h (CET)

No. Aparentemente no tiene nombre, si es que eso importa algo, aunque estábamos acostumbrados a bromear con que alguna borrasca eligiera el nuestro pero sin ser dañina; sin embargo, todos la reconocen como la DANA del siglo XXI, o tormenta subtropical llamada ex­-Patty.


La de cantidad de palabras horrorosas que nos ha traído la  maldita “depresión aislada en niveles altos”, referidos a la atmosfera, a la troposfera. Hay otras palabras menos horrorosas que definen una DANA. Es una gota fría, tiene un origen alemán que significa “gota de aire frío”, así la llamó también el meteorólogo Mariano Medina. Sin embargo, aunque Dana se refiere al acrónimo, en sí misma se utiliza para rendir homenaje al doctor en Ciencias Físicas, al meteorólogo Francisco García Dana (1922- 1982), quien fuera Jefe de Predicción del Instituto Nacional de Meteorología.


Pero antes de esto, deberíamos anotar frases y palabras que se quedan en nuestros oídos y cerebros, palabras biensonantes o malsonantes que a fuerza de escucharlas se suman a nuestro vocabulario. Frases dichas en un momento dado y con razón, aunque ni la razón nos asiste en este desasosiego. Esta criminal DANA debería ser más tutorial, pedagógica y práctica, al menos en lo que concierne a los medios de comunicación que han sido héroes al llegar los primeros y comprobar de primera mano cómo el pueblo aprende a defenderse en la adversidad para mejorar en otra futura DANA, que la habrá, porque así es la naturaleza y el error de los hombres, para no aceptar excusas de inacción de sus gobernantes ni escuchar estas frases y palabras:


“El pueblo salva al pueblo”, y aparecen cuadrillas de jóvenes que se lanzan a caminar sin nada, ayudando a los afectados, sólo con sus pies y manos de barro.


“Para que os hagáis una idea” ha sido una coletilla común de los periodistas de la televisión, y ¡claro que nos hemos hecho una idea de lo acontecido!, gracias a su gran labor.


“Embarrados”, otra palabra usada que viene a describir el malestar reinante, hasta los mismos Reyes llegó el barro asesino, asqueroso y justiciero. Un barro que señaló todas las casas, todos los coches, todos los rostros, todas las personas.“Barriendo el mar” para definir la inutilidad de arrastrar el barro o mover el agua con pocos medios.Los dramáticos “inventarios” de viviendas y garajes. La “desolación” de los llantos sin lágrimas. Las personas durmiendo “al raso” con la palabra “ayuda” multiplicada en su boca. La vuelta a la “mascarilla”, por el lodo.Las personas “agarradas” a los árboles y plantas.


No saber lo de los “colorines” de las alertas, ni su equivalencia, no tener información, e ir cayendo en la trampa, natural o artificial, donde el hombre tropieza una y otra vez en los insalubres y peligrosos “barrancos”. Y lo peor de todo, soportar el “duelo de los seres queridos” fallecidos, sin estar presentes, en medio de esta vorágine de despropósitos, fallos e ineptitudes. 

Noticias relacionadas

Los nuevos mandatarios surgidos de los procesos electorales son débiles por principio, de ahí la propensión de derivar la base de su poder hacia el autoritarismo, pero dado el estado actual en la vía de progreso no es tarea fácil. Promover el desorden para restablecer el orden es una estrategia seguida desde los primeros tiempos para reafirmar el protagonismo de los dirigentes.

El control de la enfermedad y los miedos del futuro son una falta de sabiduría, pues nos dice Jesús que estamos en manos de Dios, que el mañana está en manos de Dios, que procuremos vivir solo el presente. La historia de Cande, Luisma y su hija Rochi es un testimonio de esta confianza. 

El dos de abril. Esa es la fecha que el nuevo colonialista americano ha decidido llamar como el «Día de la liberación». Con ello, el actual presidente americano Donald Trump pretende simbolizar el cambio drástico en la política económica americana. Su estandarte, la implementación de aranceles a la mayoría de los países que pretendan vender sus productos en el interior de las fronteras americanas.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto