Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
18º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   PSOE   Política   ERE  

Sentencia ERE: alerta, agravio e ilegalización del PSOE

Tras la alerta que despierta la sentencia y visto el agravio que la sociedad ha soportado por el comportamiento del PSOE en Andalucía
José Luis Heras Celemín
martes, 26 de noviembre de 2019, 08:51 h (CET)

Se acaba de conocer la sentencia sobre los ERE en Andalucía. Ha explotado contra el PSOE. Rotunda. Pero unida a quienes, tergiversando lo enjuiciado, tratan de suavizar condenas sin ver que con ello dificultan la actividad de la parte sana de la izquierda (socialista y no socialista) que está libre de sospechas. Todo ello, con un gobierno en funciones y sin dar forma al resultado electoral 10-N. Con ello: Alerta, que urge atención porque el PSOE es un actor político útil que está en peligro. Agravio, del PSOE a democracia y sociedad, que debe repararse, en lo enjuiciado y ahora si se deforma el pasado. Y paralización o ilegalización del PSOE como posible satisfacción de una ofensa que lastra a una izquierda que no puede ser arrastrada, ni en la parte sana socialista nacional ni en el resto, hasta lo que la instrucción de la juez Alaya y la sentencia han destapado.

Hay una forma de explicar la acción de la justicia, cuestionada y no siempre aceptada, que entiende que las penas que imponen los órganos jurisdiccionales no son otra cosa que la satisfacción a la sociedad del daño que hayan causado los penados con sus actos. Según este criterio, con las penas, que no son castigos ni venganzas, se restituye el bien a proteger: El derecho de la sociedad.

Siguiendo este criterio, veamos qué pasa en el caso ERE de Andalucía: Se conocen las penas que explicita la sentencia. Se ha condenado a un grupo de altos cargos del PSOE en la Junta de Andalucía por delitos tipificados en el Código Penal. Está por ver si son solo ellos los responsables o hay alguién más que deba dar satisfacción, a título personal o por actuar en la organización política que permitía lo ahora conocido. No está totalmente definido el daño hecho a la sociedad y hay quien intenta confundirlo. Se habla de dinero, 680 millones de euros que llegan a varios miles de millones según apreciaciones. Hay quien trata de suavizar conductas y penas con la excusa de que solo han malversado o gestionado sin control en vez de llevarse fondos públicos. Un ex-alto cargo, José Bono, pone sus manos por los condenados, no por los hechos que motivan sus condenas, sino por algo distinto: No llevarse un duro al bolsillo. Existe quien, en vez de fijarse en lo importante, hace como Bono yéndose a cerros de Úbeda o a páramos a los que van algunos socialistas, demasiados, para enmascarar la malversación y hechos penados con algo ajeno a la sentencia.

Por lo anterior, conviene evitar distracciones y atender lo que importa: Perjuicios y perjudicados. Consecuencias del perjuicio. Y forma de repararlo.

Perjuicios y perjudicados.- Importa el perjuicio por lo malversado, que puede conocerse, cuantificarse y repararse. Pero importa más, por fundamental: El mal hecho a los directamente perjudicados (ciudadanos que perdieron subvenciones y ayudas que les correspondían). Y la, por enorme, difícil de calibrar extorsión a la sociedad española.

Consecuencias del perjuicio.- Agrupadas en dos grupos: Inmediatas, ocurridas en el momento que sucedieron los hechos de los que se ocupa la sentencia. Y Demoradas, que se han ido produciendo a lo largo del tiempo, de una complejidad y trascendencia tales que, en un una democracia asentada y con solo citarlas referidas a cuatro décadas, son difíciles de calcular y producen, como poco, asombro, indignación y vértigo: Alteración de resultados electorales. Cambios de Ayuntamientos, Corporaciones Locales, Cabildos, Comunidades y Parlamentos Autonómicos. Modificación de varios Gobiernos y composición de Cortes Generales. Normas y leyes locales, autonómicas y nacionales obtenidas con mayorías alteradas por hechos que ahora se conocen...

Forma de repararlo.- Conocidos los condenados en sentencia, pero sin saber, si son solo ellos los que deben reparación o hay alguno más (en solitario, grupo o encuadrados en la organización PSOE), no es momento de, sobre la marcha, improvisar formas para que la sociedad obtenga satisfacción. Sí se pueden aventurar, no obstante, algunas ideas:

Dado que ha sido en el PSOE donde se han producido los hechos que constan en sentencia, sin entrar en ellos y por el bien del propio PSOE, parece acertado impedir que sean posibles y sigan produciéndose hechos similares. Estando el PSOE en un gobierno en funciones y, tras el resultado electoral 10-N, intentando formar gobierno, no parece sensato continuar sin que antes el propio PSOE, el resto de las fuerzas políticas y los estamentos nacionales aclaren lo ocurrido, depuren responsabilidades y comportamientos, y tomen las medidas adecuadas para que la organización socialista siga contribuyendo a la estabilidad y progreso nacionales sin reincidir en lo pasado ni arrastrar, en pactos, conversaciones y convenios, a unos interlocutores (de izquierda, centro, derecha, regionalistas, independentistas y otros) que deben procurar el bien, la equidad y el imperio de la Ley.

Tras la alerta que despierta la sentencia y visto el agravio que la sociedad ha soportado por el comportamiento del PSOE en Andalucía, que ha condicionado en toda España, hay medidas que podrían aplicarse. Entre ellas dos: Una, suave, con Cese voluntario de la actividad política del PSOE hasta que, limpio, pueda contribuir al bienestar nacional. Y otra muy grave, y acaso inconveniente, ilegalización del PSOE hasta que esté en condiciones de ser útil. 

Comentarios
Casas Viejas 27/nov/19    07:57 h.
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Calendario de Adviento

Cuidado con esas falsas esperanzas que pueden diluirse con la cruda realidad burocrática

Constitución, parlamentarios, ciudadanos

Los votos son poder, los gobiernos son delegaciones del pueblo

​La Vanguardia, la valedora de la burguesía separatista catalana

Vemos como un medio de comunicación, que en otro tiempo se caracterizó por su objetividad, ha caído en lo más bajo del proselitismo y el sectarismo separatista

Larga vida a nuestra Constitución

Estoy tratando de digerir la rabia y la pena que me causa la decisión de la mesa del Congreso de no invitar a los parlamentarios constituyentes al encuentro

Un poco de historia

Amo a España y sé algo de su historia que hoy comparto con mis lectores
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris