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José Manuel López García
José Manuel López García
La neurociencia investiga sobre estas cuestiones epistemológicas o gnoseológicas

Aristóteles afirmó que los universales o ideas generales representan en la mente los hechos particulares de la realidad. Además, clasificó los universales en cinco grupos: el género, la especie, la diferencia, lo propio y el accidente.

La disputa o la polémica de los universales fue uno de los temas de discusión entre los pensadores escolásticos del siglo XII. Y siguió siendo una cuestión objeto de especulaciones y argumentaciones en el campo de la filosofía y la teología. Boecio varios siglos antes en su comentario a la Isagoge de Porfirio ya se plantea la cuestión de si los géneros y las especies son entidades subsistentes o si son solo conceptos. Evidentemente, es el problema de la relación del pensamiento con la realidad.

Se puede preguntar cómo se forman nuestros conceptos universales y esta es la forma psicológica de abordar el problema. Desde una perspectiva ontológica, en cambio, podemos pensar si existe algo que se corresponda, en la realidad extramental, con los conceptos universales que se forman en la inteligencia humana.

Desde la tradición lógica platónica idealista el universal es el concepto de la mente y también la esencia misma o la sustancia de las cosas o de la realidad. En cambio, desde el nominalismo que sigue la línea de pensamiento en este aspecto del estoicismo está claro que el universal es un signo de las mismas cosas y que está en lugar de ellas.

Roscelino defendió una filosofía nominalista en su forma extrema. Es uno de los fundadores del nominalismo y afirmaba que los conceptos generales o universales son simples estremecimientos del aire. Puesto que únicamente existen de forma real las cosas y seres perceptibles por los sentidos.

Pero también otro pensador Guillermo de Champeaux que vivió desde el año 1070 hasta el 1121 sostuvo una posición realista que afirmaba la realidad sustancial de los universales y que está enteramente en todos los individuos. Un discípulo suyo Pedro Abelardo logró con argumentos muy potentes hacerle cambiar su planteamiento o tesis. Escribe Abelardo: «El corrigió su opinión diciendo que la realidad universal se encuentra en los individuos no esencialmente, sino individualmente».

Esta polémica de los universales también está presente en la teología y filosofía de Guillermo de Ockham que reafirma un nominalismo que considera indiscutible, ya que todo son cosas singulares o individuales y la experiencia y la observación es la base del conocimiento. De todos modos, también escribe tratados lógicos.

Actualmente, estas cuestiones son objeto de estudio e investigación en teoría del conocimiento o en filosofía de la mente y del lenguaje. Forman parte de la tradición metafísica o filosófica. Además, también en la filosofía de la psicología se pueden plantear investigaciones sobre los conceptos generales y los procedimientos de abstracción en la creación de ideas o en los procesos de comprensión. También la psicología cognitiva investiga sobre la formación de conceptos de un modo cada vez más amplio y profundo.

La neurociencia investiga sobre estas cuestiones epistemológicas o gnoseológicas. Si pensamos en la neuroética y la neuropolítica también es preciso analizar y repensar lo que son los conceptos generales, si queremos entender realmente el mundo digital en el que vivimos.

Lo real y lo irreal parece que pueden considerarse como lo empírico o propio de la experiencia sensorial y lo abstracto o propio de las ideas o conceptos universales. Pero no es exactamente así, ya que lo irreal ya forma parte de la realidad de una manera nunca antes vista y sentida.

Se podría hacer una correspondencia entre lo virtual y lo irreal y lo material o real, pero no es válida, puesto que lo irreal también puede ser vivido como un modo de experiencia.

Los universales o las ideas generales siguen siendo necesarias en la comunicación y en cualquier tipo de aprendizaje. Esto es evidente, sin necesidad de grandes explicaciones y argumentaciones. El lenguaje hace posible que pensemos que es lo que demuestra la racionalidad de la especie humana.

Entender todos los matices de los términos y de los conceptos es una de las claves fundamentales de cualquier proceso de enseñanza. Y también la comprensión de las discusiones conceptuales a través de argumentos es uno de los mejores modos de aprender a pensar de la forma más rigurosa.

En este sentido, la escolástica medieval es un ejemplo perfecto de análisis minucioso y preciso de múltiples aspectos de la realidad y del conocimiento. La precisión y la rigurosidad son también la clave del conocimiento científico junto con la capacidad de observación y experimentación para alcanzar la verdad.

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La curva de contagios no puede ser mayor que la curva de vacunación y esto está sucediendo ahora mismo y se incrementará este mes de enero con la llegada del frío y con las consecuencias de la relajación de una parte de la población española.

En sus capítulos se trata la realidad como problema, la realidad física, la matemática, la física, la biológica y la humana. La obra termina con sus reflexiones y análisis sobre el problema filosófico de la realidad. En este tratado Zubiri expresa su actividad filosófica con originalidad y rigor. Posee muchos conocimientos de física, matemáticas y otras ciencias y los utiliza en el desarrollo y elaboración creativa de sus pensamientos.


Además, también es indudable que entre las personas de la tercera edad, por decirlo de alguna manera, existen todo tipo de patologías asociadas al envejecimiento como es lógico y natural. Esto mismo requiere más medios y más personal más o menos especializado. Está muy bien que existan programas de psicogeriatría o protocolos de centro de día y también de prevención y tratamiento de las caídas.

Durante este año que está acabando es evidente que la distancia de seguridad no se está respetando en los vuelos. No es una solución óptima que exista la renovación del aire muy frecuente, porque aunque esté bien, no evita del todo los posibles contagios por coronavirus.


Si deseamos más libertad de movimientos y socializar mucho más hay que vacunarse y no solamente una minoría. Parece que la percepción de riesgo de contraer esta terrible enfermedad que es el Covid-19 no ha calado mucho en una parte de la gente.

El universo está constituido por dos mundos desde su interpretación de la realidad existente. Son el mundo sublunar y el supralunar. Sostenía que la tierra, de forma esférica, está en reposo en el centro del universo. Es lo que se denomina concepción geocéntrica o geocentrismo y no es cierto. El heliocentrismo de Copérnico está más cerca de la verdad real.

El plan de vacunación contra el covid-19 ya está redactado. Esperemos que se cumpla y que se vacune a la mayor parte de la población de enero a mayo o junio del próximo año. De no ser así, la pandemia puede seguir haciendo de las suyas.

Es cierto que la eliminación de la demanda social de los centros concertados o el posible aumento de plazas de los mismos pueden ser altamente discutibles. Porque la alternativa que puede quedar es que se creen más centros educativos privados, que compensen la carencia de suficientes plazas en los colegios o centros concertados.

 
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