Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Tienda Siglo XXI Grupo Siglo XXI
21º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas | Cartas al director

Vendedores de humo en la montaña

Venancio Rodríguez Sanz, Zaragoza
Lectores
miércoles, 7 de agosto de 2024, 10:24 h (CET)

El sábado pasado, ahíto de alegría llegué sobre las 17.00 ¡uf! Necesitaba desesperadamente meterme entre pecho y espalda una jarra bien fría de cerveza. Entré en el refugio de Respomuso (Sallent de Gállego). Me acerqué a la barra y un señor me preguntó qué quería. Yo se lo cité y delante de mí me puso una jarra de cerveza con tres dedos de espuma. Después de los cual, una voz en of quebró el silencio de la plaza diciendo: "Son cinco euros con veinte". Con incredulidad miré la jarra y no pude evitar que saliera de mi boca un "para lo que cobran, podrían poner menos espuma y más cerveza". Con mal tono, el camarero quiso darme la estocada final entre las paletillas argumentando que me diese cuenta en dónde estaba. A lo que yo, haciendo un quiebre, repuse "ya sé que no tiene competencia. Pero no me quejo del precio ni del trato desabrido, sino del exceso de espuma".  El torero detrás del burladero volvió al quite mal encarado y blandiendo el estoque en alto; apuntó a mis quijadas: "Me lo tenía que haber dicho". Aunque, de esta manera le di esquinazo al puyazo del maleducado picador "¿era necesario?". Me miró con los ojos inyectados en sangre, como Pablo de Tarso, se bajó del caballo y se avino a rellenarme la jarra con algo más de cerveza. Bebí para dejar sitio en el vaso y me la rellenó. Me senté en una de las mesas y comprobé que a los siguientes clientes les servía las jarras con solo un dedo de espuma… La verdad es que salí de allí con mal sabor de boca y escaldado.

Noticias relacionadas

Hoy, en Cantabria, hay convocada una huelga en la educación pública. La secundaré por principios, porque la reivindicación es justa –hace 17 años que nuestros sueldos no se actualizan con el IPC, las ratios siguen siendo elevadas, se prioriza la inversión en la enseñanza concertada frente a la pública…– y porque, a pesar de que no soy muy optimista, necesito convencerme de que las cosas pueden mejorar.

El objeto de esta columna es expresar una reflexión sobre la Iglesia católica, ya que a menudo es actualidad y motivo de fuerte polémica. Mucho de lo que leo sobre la Iglesia católica podríamos afirmar, a mí modo de ver y desde siempre, que es «signo de contradicción».

Nos hemos globalizado y, eso, está muy bien; ahora nos falta sustentarnos en el verdadero amor, conocedores de que el espíritu fraterno, es lo que nos obliga a desvivirnos por vivir la acción colectiva, como fuerza orientadora para lograr la concordia, desde el abecedario del respeto mutuo y el lenguaje de la tolerancia.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto