Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Francisco J. Caparrós
Comunicación positiva
Francisco J. Caparrós
¿Fue Juan Carlos I, el modelo de gobernante que el dictador deseó para la España postfranquista?
Circulan con peculiar fuerza estas últimas semanas determinados rumores que afectan a nuestro rey emérito, cuya veracidad lamentablemente nadie con conocimiento de causa ha salido a la palestra, bien para rebatir o de lo contrario para corroborar. Sería genial que se dejaran las cosas claras, para bien o para mal, desde un principio, con el único fin si cabe de terminar de una vez con todas las especulaciones salvo las inevitables, es decir, aquellas que se propagan cuando lo que las ha generado todavía no es noticia siquiera y, por tanto, no se pueden refutar. Elucubraciones como esa no hacen más que poner en entredicho el buen nombre de nuestro monarca y la de aquellos siete grandes ponentes del texto constitucional, a los que se conoce todavía hoy como padres de la Carta Magna.

Tuvimos un rey que gobernó este país durante casi cuarenta años, prácticamente los mismos que hizo lo propio el Caudillo tras agenciarse para sí y por la fuerza la Jefatura del Estado, después de una encarnizada lucha fratricida que dejó España hecha unos zorros y muerta de hambre. Un monarca del que sentirse orgulloso ante cualquiera que pusiese en duda su legitimidad para ocupar el trono. Por eso, porque siento en mi fuero interno que tengo todo el derecho de seguir respetando una figura que ya es historia de nuestro país y del mundo entero, deseo que cuanto antes se dispersen las dudas que hoy gravitan sobre su egregia persona.

No es menos cierto, sin embargo, que algunos de sus últimos trances, protagonizados todos ellos antes de abdicar en su hijo Felipe por un Juan Carlos I irreconocible para muchos de nosotros, no dejan muy bien parado al monarca. Cualquier otro, con idénticos antecedentes quiero decir pero sin tantos mimbres, habría sido arrojado ya de cabeza al caldero de Satán. Puesto que si es verdad eso de que cuánto más alta es la cuna más grave es la ofensa, en lo que concierne al anterior monarca no está, su pasado más próximo, como para sentirse demasiado orgulloso de él: su relación adúltera con la princesa Corina o el elefante abatido por su majestad durante una cacería en el continente africano, son sólo algunos ejemplos.

Artículos del autor

No es que andemos exageradamente faltos de ideas en este bendito país, pero la mayoría de ellas responde tan solo a lucubraciones que después acaban en nada.
Con una gripe de dimensiones estratosféricas incubándose en mi organismo, no resulta nada sencillo escoger con cierto criterio el tema sobre el qué escribir en el artículo de esta semana.
Por mucho que les pese a todos aquellos que el viernes pasado, no sin razón por su parte quiero aclarar, lanzaron un órdago como repulsa contra la entronización de Donald Trump en el cargo de nuevo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, tendrán que aceptarlo.
Parecen reducirse de manera notable las posibilidades del bueno de Pedro Sánchez para retomar la dirección de la secretaría general de su partido.
Todavía haya gente de dieciocho en adelante que ignore que en los primeros años del segundo tercio del siglo XX tuvo lugar una sangrienta conflagración fratricida que dividió a España
Sorprende bastante que en el treintaiunavo estado norteamericano se vaya a dar vía libre en breve al consumo, venta y posesión de marihuana, mientras que por otra parte se mantiene inmutable la pena de muerte.
Siempre que tengo la oportunidad, y si no dispongo en ese momento de ella no paro de buscarla hasta encontrarla, aprovecho para contarle a todo aquel que quiera escucharme que hasta los veinte años no había leído un solo libro que no fuese de texto.
Qué poco le ha durado a Miquel Iceta el encoñamiento con Pedro Sánchez. Sabíamos que más pronto que tarde sería así, pero no tanto, vive Dios.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris