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Economía
    

Más de la mitad de los trabajadores afirma que su salud ha empeorado desde el comienzo de la pandemia, según CCOO

Agencias
@DiarioSigloXXI
martes, 20 de julio de 2021, 15:36 h (CET)

MADRID, 20 (SERVIMEDIA)


Un 52,7% de los asalariados considera que su salud ha empeorado desde la llegada de la pandemia, lo que supone un incremento de 16 puntos porcentuales respecto a la encuesta de 2020, y el porcentaje es mayor en mujeres (57,2%), según un estudio de CCOO en colaboración con investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).


Así lo indicaron los autores del estudio, Clara Llorens y Albert Navarro, investigadores de las facultades de Medicina y de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en la presentación del estudio este martes junto al secretario al secretario general del sindicato, Unai Sordo.


Según los datos de la encuesta, denominada ‘Condiciones de trabajo y salud tras un año de pandemia’ (COTS), la salud autopercibida empeoró especialmente en aquellas personas cuyo salario no cubre las necesidades básicas, pasando del 43,4% en 2020 al 61,7% en 2021.


Por sectores, los valores más altos se encuentran en los “más precarizados” y “más feminizados” como auxiliares de enfermería, auxiliares de geriatría, trabajadores en tiendas de alimentación o de ayuda a domicilio, o preparadores de comida rápida, según indicó Navarro.


Respecto al riesgo de sufrir problemas de salud mental, este investigador destacó que los valores se han triplicado desde 2016, alcanzando al 60,6% de los trabajadores, y son especialmente altos en mujeres (un 66,9% frente al 54,8% en hombres), en jóvenes de 16 a 34 años (un 68,2%), un 61,6% en personas de 35 a 49 años, y un 53,6% entre mayores de 50 años.


En relación con este asunto, se estudió también el consumo de somníferos o analgésicos opioides, que se mantiene en valores similares a los del año pasado, con un 23,9% y un 16,9% de los trabajadores que afirman que los habían consumido en el último mes. Este consumo es mayor en mujeres que en hombres y en aquellos sectores más relacionados con los cuidados.


Además, entre los participantes del estudio que declaran estar acudiendo a trabajar habitualmente a la empresa, el 7,2% afirma haberlo hecho en algún momento de las últimas cuatro semanas con síntomas compatibles con Covid-19, superior entre jóvenes (11,6%) y entre quienes perciben un salario que no cubre las necesidades básicas (10,6%). En general estas cifras disminuyeron casi a la mitad con relación al año 2020, observándose reducciones mucho más intensas entre los profesionales de ocupaciones sanitarias.


TELETRABAJO


La presencialidad completa ha sufrido, por su parte, un incremento del 69,9% del año pasado al 82,9%, por lo que el teletrabajo ha vivido un gran retroceso dándose más en puestos técnicos superiores, de apoyo y en puestos administrativos.


Preguntado por si la regulación del teletrabajo ha podido disuadir a las empresas de fomentarlo, Sordo apuntó que “más que ayudar a disminuir el mismo ha ayudado a disminuir abusos” que se produjeron en la primera fase de la pandemia.


“El teletrabajo no ha venido para quedarse”, señaló Llorens, quien indicó que la mayoría de los trabajos en España no se pueden adaptar al teletrabajo y que “la gestión laboral está muy basada en el presencialismo”. También señaló que otro motivo es la “escasa” digitalización de las empresas, aunque resaltó que alcanzar el 100% de teletrabajo “tampoco es lo más saludable” y que la idea es combinar las dos modalidades.


Respecto a la salud de los trabajadores, Llorens destacó como una de las noticias positivas la bajada en el porcentaje de personas que decían acudir a trabajar sin medidas de protección frente a la Covid-19, pasando del 71,2% al 32,8%. La situación ha mejorado especialmente en el sector sanitario, pero no tanto en el profesorado, camareros, conductores de transporte público o personal de supermercado.


El estudio también analiza las situaciones de alta tensión referidas, según Llorens, a las que la carga es mayor a las tareas estipuladas y el trabajador no puede asumirlas. Según el informe, este indicador se ha incrementado desde el 22,6% de trabajadores que sufrían alta tensión en 2016 al 45,8% en 2021.


Estas situaciones son “más prevalentes en los puestos de trabajo que son una extensión del trabajo doméstico y del de cuidados, menos valorados socialmente y muchos de ellos ampliamente feminizados”, indicó el informe. La alta tensión genera que las cardiopatías coronarias puedan ser un 34% más frecuente y los trastornos ansioso-depresivos un 82% más frecuentes, según indicó Llorens.


Relacionado con ello, el estudio revela que afecta a un 75,2% de trabajadores la inseguridad respecto a encontrar otro trabajo en caso de perder el actual, siendo mayor en aquellas personas cuyo salario no cubre las necesidades básicas, un 84,1%.


A este respecto, Sordo indicó que es muy relevante “lo mucho que condiciona la precariedad a la salud” y se puede afirmar que “la precariedad enferma” y que, viendo qué enfermedades se derivan de estas situaciones, indicó que “la precariedad mata”.


SUBIDA DEL SMI


En su opinión, existe “una organización deficiente del trabajo con cargas excesivas y menos personal y plantillas de las que serían necesarias” y, por ello, pidió, “la mejora de los salarios, la reducción de las incertidumbres de las personas, sobre todo, aquellas con los salarios más bajos”. Para ello, se debe cambiar “el patrón cultural” para fomentar las negociaciones colectivas y la estabilidad en el empleo y subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).


Cuestionado sobre este asunto, el sindicalista afirmó que no hay “ninguna novedad” en la negociación con el Gobierno y que este estudio iba a servir para incorporar la salud como uno de los motivos por los que reclamar la subida. Sordo llamó al Ejecutivo “a hacer una lectura correcta del momento político que vive España”, pues a veces tiene la impresión de “que alguno está en la batalla con un tirachinas y otros con bazucas”.


Sordo supuso que el Ejecutivo “deberá tener claro para quién quiere gobernar y aspirará a ganar elecciones porque la gente con menos recursos o gente que se ahoga en un alquiler o hipoteca entiendan que la acción del gobierno sirve para algo” e indicó que la subida del SMI junto a la derogación de la reforma laboral es una “reivindicación absolutamente prioritaria”.


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