Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
18º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   El segmento de plata   Fumadores   Playas   Limpieza   Fumar  

¡Qué ingenio!

Un par de decenas de ceniceros gigantes, fabricados con latas vacías de refrescos recicladas y rotuladas, propician la posibilidad de eliminar las colillas en la playa
Manuel Montes Cleries
jueves, 1 de julio de 2021, 08:47 h (CET)

Si el común de los mortales asumiéramos las recomendaciones de aquellos que utilizan su ingenio para mejorar nuestras vidas, nos iría mucho mejor.


A lo largo de mis paseos matinales por el rústico paseo marítimo de mi paraíso particular, donde me recupero de las escaramuzas urbanas que nos rodean a los urbanitas durante el resto del año, me dedico a observar los esfuerzos de los que, desde primera hora de la mañana, se preocupan de dejarnos las playas limpias y en perfecto estado de revista.


Los paseantes aun nos miramos con recelo y una especie de vergüenza por habernos desprendido, a medias, de las odiosas mascarillas. Las llevamos casi puestas para no perder el tiempo en ajustárnoslas si nos acercamos demasiado a algún transeúnte. La inmensa mayoría seguimos teniendo un respeto casi ciego a las diversas recomendaciones que se nos da desde la administración.


Con gran alborozo y el agradecimiento de mi señora esposa, aun no se han considerado estas playas como libres de humos y de tabaco. Siguen fumando los bañistas y derramando nubecillas de humo los asadores de espetos de los diversos merenderos.


Pero el ingenio malagueño –yo no lo he visto en ninguna otra playa- ha propiciado la posibilidad de eliminar las colillas del cenicero natural en el que la mayoría de los fumadores depositan sus colillas: la arena de la playa, o directamente, el propio mar mediterráneo. Como si no tuviera bastante con los miles de detritus que se lanzan al mismo sin ningún tipo de recato.


Colillas

Como pueden ver en la foto adjunta, en el acceso a la playa han clavado un poste desde el que penden un par de decenas de ceniceros gigantes, fabricados con latas vacías de refrescos recicladas y rotuladas para dicho uso.


De momento están allí. No se lo que duraran. Pero reconozco que se trata de un esfuerzo encomiable. Además se encuentra a escasos metros del cuartel de la Guardia Civil, lo que le da más formalidad al tema.


Lo siguiente pienso que debe ser el acotar una zona del mar, a ser posible a una buena distancia de la costa, para que los usuarios de las tablas inflables que se han puesto de moda –casi todos con la L puesta-, desde las que se pegan unas caídas importantes, se desmoñen sin atropellar a los tranquilos bañistas, bañistos y bañistes que se sumergen tranquilamente en una zona que debería ser tranquila.


Concluyo. Enhorabuena a los que han tenido la idea y la han puesto en práctica.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

¿España es una isla energética?

Uno los factores que más repercute en la dependencia energética de un país es la cantidad de petróleo y gas que debe importar para la industria y transporte

Imbecilidad dicotómica

Decidimos en cada momento, sí o no, por aquí o por allá; la tarea es natural por nuestras características

Donde fueres, haz lo que vieres

Los países católicos están cediendo ante el empuje de los musulmanes

​Sánchez sucumbe ante ERC, Podemos y su propio interés personal

Ni los propios independentistas se han puesto de acuerdo sobre la verdadera finalidad de esta mesa

​En el sendero de la barbarie

Abordamos con cierto sarcasmo las distintas opciones que buscan ensañarse con un cadáver
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris