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Opinión
Etiquetas:   Matemáticas   Astronomía   Álgebra  

Al-Khwarizmi sigue estando actual

Sin valores ni principios sólidos solamente tendremos delincuentes corruptos y malas personas
Carmen Muñoz
miércoles, 18 de abril de 2018, 06:49 h (CET)

Al-Khwarizmi vivió en Bagdad ( 780 - ?, 850) en la edad de oro de la ciencia islámica. Su obra Kitab al-jabr wa al-muqabalah fue traducida al latín en el siglo XII dando origen al término "álgebra". En ella se compilan una serie de reglas para obtener las soluciones aritméticas de las ecuaciones lineales y de las cuadráticas; su método de resolución de tales ecuaciones no difiere en esencia del empleado en nuestros días.


Otra obra de este insigne matemático árabe, de la que sólo se conserva su traducción al latín, es Algoritmi de numero Indorum, de la que se derivó a su vez el término "algoritmo".


Empiezo poniendo un poco de su biografía para demostrar que desde el siglo octavo o noveno las personas inteligentes dicen verdades indelebles en el tiempo. Algunas de ellas están circulando a modo de memes por internet y las reproduzco aquí:


Un día le preguntaron qué opinaba sobre el valor del ser humano, y esta fue su respuesta:


Si la persona tiene ética, su valor es igual a 1. Si además es inteligente, agréguele un cero y será 10. Si también es rico, súmele otro cero y su valor será de 100. Si además de todo esto es una buena persona, súmele otro cero más y su valor será de 1000. Pero si pierde el 1 que corresponde a la ética, lo perderá todo pues los ceros sin numeral delante, no valen nada.


Así de claro: sin valores ni principios sólidos solamente tendremos delincuentes corruptos y malas personas.


¿A que parece que está escrito en la actualidad?


En una sociedad donde se han eliminado de la escuela y de las familias los valores esenciales de la vida, como la ética, el respeto, la moral, constancia, prudencia, honestidad, responsabilidad, etc., nos encontramos con un batiburrillo de personas carentes de todas ellas que desgraciadamente ocupan puestos en altas esferas políticas y así nos está luciendo el pelo.


Los dirigentes de los distintos partidos políticos, que son los que gobiernan y se reparten el pastel entre ellos dándose la alternativa en el sillón presidencial, dependiendo del partido que representen, digo partido porque ninguno representa a la totalidad de sus votantes, mangonean a su capricho y libre albedrío. Unos quieren imponer sus criterios pese a quién pese, otros se ponen de perfil y esperan que el tiempo ponga las cosas en su sitio, otros no tiene experiencia y, al ser la madre de la ciencia, se encuentran huérfanos y si alcanza poder ensayarán con los de siempre, que son los ciudadanos trabajadores y honrados que con su esfuerzo y pírricos sueldos, los que tengan trabajo, sufren las crisis y levantan el país día a día, y el resto de los pequeños partidos viven sin problemas, a mi modo de ver los más inteligentes porque toman la sopa boba sin preocupaciones ni ambiciones, sabiendo que el maná no cae del cielo sino del bolsillo de los contribuyentes baldragas que somos todos los demás por no poner remedio a tanta desfachatez de tantos cantamañanas. En la babel política que padecemos solo se ponen de acuerdo, y no discrepa ninguno, en subirse el sueldo cuando les conviene, llenarse los bolsillos lo antes posible por si duran poco en las distintas sillas y además no perder las numerosas dádivas y favores que se asignan de forma vitalicia, una vez dejado el cargo.


Las leyes están para que se cumplan pero además de ser justas, deben ser aplicadas con lógica y sentido común, no buscando los subterfugios y vericuetos para hacerla más o menos dura según convenga a que caso o partido político. Así es como se está aplicando ahora (o al menos esa apariencia se da) y eso irrita en demasía. La justicia debe ser independiente pero a todas luces vemos que no lo es, porque el que lo demuestra lo sustituyen rápidamente.


Una sociedad en las que los agresores son tomados como héroes por una parte de los ciudadanos y los agredidos son ninguneados, evidentemente es una sociedad enferma, tendremos que pensar que algo se está haciendo mal y debemos actuar en consecuencia.


He llegado a la conclusión que el santo Job tuvo que ser español, porque ¡¡cuidao que tenemos paciencia!!

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