Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Cataluña   Soberanismo  

Trampantojos esperpénticos

Quiero una democracia como la sueca, no una dictadura de izquierdas demagógicamente mal llamada democracia como la que tenemos en España
Carmen Muñoz
martes, 25 de septiembre de 2018, 08:46 h (CET)

Cuando en España terminó la dictadura, la transición que se hizo a una democracia, fue tan modélica que se puso de ejemplo en el resto del mundo occidental, se limaron desencuentros, se perdonaron equivocaciones, se evitaron rencores y se puso en valor una constitución en la que se sentaban las bases para una mejor convivencia, con el propósito de remar todos juntos hacia un mejor desarrollo político continuando con la mejoría social, que dicho sea de paso, había comenzado ya en el régimen anterior, enriqueciendo, acrecentando, regenerando lo ya existente. Las cosas funcionaron medio bien mientras que las personas responsables de regir los destino del país tenían conciencia de estado, una buena cultura, un trabajo anterior al de formar gobierno, respetaban la libertad de todos y se operaba conforme a las normas que se habían puesto sobre la mesa de la constitución española.


Pero poco a poco, los hijos y nietos de aquellos políticos generosos, que no vivieron aquella situación ni les importa lo que representó, que se metieron en política la mayoría, antes de tener un trabajo propio sin responsabilidad del mismo, han llevado a la calle el rencor, la demagogia y prepotencia consiguiendo que la degeneración haya ido apoderándose de los partidos y los gobiernos que sucesivamente hemos ido sufriendo y soportando. La ambición, el poder, el orgullo, la ignorancia, la omisión, las indecisiones, el mirar para otro lado, la corrupción han hecho, entre otras cosas, que una de las regiones, si no la que era más avanzada y vanguardista, esté totalmente deshecha y dividida.


Es una vergüenza tener que soportar que en Reus, por ejemplo, los padres de un colegio tengan que llevar traductores a las tutorías de sus hijos si no hablan catalán. Que multen a los comercios que rotulen en español aunque también lo pongan en catalán, que en las oposiciones los catalanes se puedan presentar en todas las regiones españolas y si no sabes catalán no puedes presentarte allí, y por supuesto no encuentras trabajo. Napoleón dijo que la igualdad solo existe en teoría, y lo estamos viendo día a día. Teniendo la lengua mater más rica del mundo y sin ser capaces de ponerla en valor nosotros mismos, ¿Qué podemos esperar?


Russell dijo “Los científicos se esfuerzan en hacer posible lo imposible. Los políticos, por hacer lo posible imposible”.

Me apena ver en lo que nos hemos convertido. Somos el hazmerreir de Europa, un juez cualquiera belga se ríe de todo un Tribunal Superior de Justicia español. Pi y Margall, político, ensayista e historiador en el siglo IXX decía “Las convicciones políticas son como la virginidad, una vez perdidas no vuelven a recobrarse”. Claro si los primeros que se ríen de nuestro TSJ están dentro de nosotros mismos y no hacemos nada para evitarlo ¿Qué podemos esperar?


Solchaga ha dicho en una entrevista pública, con motivo de las manifestaciones de los pensionistas en Madrid que no sabe de que se quejan ya que la mayoría de ellos no han pagado ni la mitad de lo que reciben. ¡Y se queda tan tranquilo! Y los políticos que con solo firmar el cargo tienen asegurado pensión y sueldos vitalicios, ¿esos si han pagado lo que reciben? Mientras que cualquier trabajador debe cotizar más de 35 años para cobrar una pírrica pensión, los senadores, parlamentarios y todos los demás con 4 años tienen su vida resuelta. Y sin hacer nada para evitarlo ¿Qué podemos esperar?


“¡Con que falta de justicia están ordenada las cosas! Que los que menos poseen tienen que acrecentar los de los más ricos”. Terencio


Primero fue la exhumación de Franco, luego los regalados másteres, ahora el fraudulento doctorado de Pedro Sánchez, luego no sabemos que mas humo nos cegarán para que muchas personas no se den cuenta del verdadero problema que nos está aplastando y desmantelando, yendo cuesta abajo hacia el precipicio de la destrucción social, pues este gobierno “provisional” que se autoproclamó, porque así se lo propuso junto con sus compañeros de viaje, sin tener en cuenta a la ciudadanía, han tomado como referente a Venezuela. ¿Hacemos algo para evitar esto? No ¡verdad! ¿Qué podemos esperar?


“El arte de la guerra es el arte de destruir a los hombres; de la misma manera que la política es el de engañarnos”. D`Alembert


En una universidad de Sudáfrica, estando considerada el tercer mundo, colocaron el siguiente mensaje: “Destruir cualquier nación no requiere el uso de bombas atómicas o misiles de largo alcance, solo se requiere un bajo nivel educativo, ignorancia de su historia y que sus estudiantes hagan trampas en los exámenes y ante cualquier barrera que encuentren en la vida. Los pacientes mueren a manos de esos médicos. Los edificios se derrumban en manos de esos ingenieros. El dinero se pierde a manos de esos economistas y contadores. La humanidad muere a manos de esos eruditos religiosos. La justicia se pierde a manos de esos jueces. El colapso de la educación es el colapso de la nación”.

¡Tercer mundo eh! Ja,ja,ja


Mejor y más claro no se puede definir. Y nosotros llevamos ya un buen tiempo sufriéndolo. Justo lo que nos está sucediendo. Son muchos los escritos que he hecho acusando el pésimo sistema educativo que tenemos. La ignorancia es impulsiva, atrevida y de fácil convencimiento. Son varias generaciones de analfabetos integrales que están y seguirán estando en puestos de poder con fatales consecuencia para el avance y desarrollo del país. ¿Por qué no obligamos a nuestros gobernantes, que son nuestros empleados ya que les pagamos esos sueldazos que a todas vistas no se merecen, a que piensen en todos nosotros y no en ellos mismos y se haga de una vez por todas un sistema educativo común para toda la geografía, sin mentiras históricas ni adoctrinamientos, digno de un país desarrollado?


Ortega y Gasset decía que la forma que en política ha representado la más alta voluntad de convivencia es la democracia liberal. ¿Sabrán nuestros gobernantes en qué consiste una democracia liberal? Por su comportamiento creo que no. Yo les aconsejaría que leyesen y documentasen un poco en la historia, en enciclopedias o simplemente en google, que lo tienen más a mano. En España, que tanto gusta de compararnos con nuestros vecinos europeos, ya podríamos copiar lo bueno, no solo lo malo, por ejemplo la democracia existente en Suecia. Allí los políticos no tiene ningún privilegio, hasta los año 90 los parlamentarios dormían en un sofá dentro de sus respectivos despachos. Ahora tienen un pequeño apartamento con zonas comunes para pasar el tiempo que deban permanecer fuera de sus domicilios habituales. Los diputados y parlamentarios no tiene ni coche oficial ni secretarias, no hay empleados domésticos, hasta el primer ministro no tiene empleado de las tareas doméstica, evidentemente pagado con dinero público, el que quiera tenerlo lo paga de su propio bolsillo.


¿No podríamos hacer que nuestros políticos nos dejen de robar a manos llenas y gestionen el dinero público para mejorar tantas cosas necesarias en este maravilloso país?


No nos ceguemos con cortinas de humo ni que ningún tronco no nos permita ver la tala del bosque que tantos años ha costado reforestar.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Pedro Sánchez y el sexo de otro Sánchez, "el Lute"

La Sesión del Pleno del Congreso de los Diputados número 162 fue atípica

Más dinero para Sanidad

Eliminación del copago, cubrir las bajas de médicos rápidamente, contratación de más médicos y personal sanitario es lo que se necesita ya y hablo de España

Toques exigentes

La magia de los toques exigentes hay que desearla; pero sobre todo practicarla

La navidad de los sesenta

Es saludable recordar viejos tiempos

El título de los padres de Felipe VI

Don Juan Carlos y Doña Sofía son reyes honoríficos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris