Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Rafael Merino
Rafael Merino
El pívot de los Memphis Grizzlies regresa, tras ausentarse del último Europeo y de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, con las mismas sensaciones de un debutante a una selección de España que acude al Europeo a defender su condición de campeón.
Marc Gasol (Barcelona; 1985) vuelve a estar con España. Después de dos campeonatos ausentes (renunció para descansar en el último Europeo de 2015 y una grave lesión en su pie derecho, de ocho meses de convalecencia, le apartó de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016), el pívot de los Memphis Grizzlies regresa con las mismas sensaciones de un debutante a un grupo al que define como una auténtica familia. El objetivo será revalidar la medalla de oro en el Europeo que se celebrará en Israel, Rumanía, Finlandia y Turquía (en esta sede se desarrollará toda la fase final), entre el 31 de agosto y el 17 de septiembre. España lo iniciará encuadrada en el grupo C con adversarios como Croacia, Hungría, Montenegro, República Checa y Rumanía.

Marc Gasol se enfunda nuevamente la camiseta de España mientras atraviesa uno de sus mejores momentos deportivos: su última temporada en la NBA ha sido de las más prolíficos con promedios de 19,5 puntos, 6,3 rebotes, 4,6 asistencias y 1,3 tapones. A eso hay que añadir su 38,3% de acierto en triples, una de sus grandes mejoras a lo largo de sus ocho temporadas en Estados Unidos, en donde suma tres participaciones en un All-Star. Sin el aporte de su compañero de habitación, Sergio Llull, gravemente lesionado en la fase de preparación, Marc Gasol buscará, junto con el resto del equipo, agrandar su palmarés con España: campeón del Mundial 2006 de Japón; campeón del Eurobasket 2009 de Polonia; campeón del Eurobasket 2011 de Lituania; subcampeón del Eurobasket 2007 de España; bronce en el Eurobasket 2013 en Eslovenia; plata en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008; y plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Marc Gasol, pívot de Memphis Grizzlies, con España durante un encuentro de preparación del Eurobasket.

¿Cuál es su primer recuerdo de la selección de España?
Mi primer recuerdo… (piensa)… quizá fue de ir a verlos con unos amigos, aunque no recuerdo muy bien el encuentro, creo que era de eliminatoria. Fuimos al cine y luego íbamos a verles jugar.

Aunque fuera un varapalo importante no estar en los pasados Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, imaginamos que sí guarda un grato recuerdo del homenaje de sus compañeros…
¡Emocionante que hicieran lo de la camiseta!, ¿verdad? No pude disfrutar del ambiente, que siempre es especial, algo único, porque uno siempre viene con ganas de juntarse con esta familia y tratar de ganar el campeonato que toque. Es un ambiente único y gestos como ese demuestran que este grupo es como una gran familia. Soy un afortunado de estar con ellos, de ser miembro de este grupo.

Y afrontan este Europeo con notables ausencias… (Rudy Fernández, Ibaka, Reyes, Calderón, Mirotic…)
Es una pena, lo sientes por los jugadores que no están aquí, porque es muy bonito y especial estar en este equipo. Son cosas que suceden y que tampoco debemos estar lamentándonos.

¿Cómo está viviendo su regreso a la selección después de dos campeonatos ausente?
Con mucha ilusión, con muchas ganas. Estoy como esos jugadores que vienen por primera vez a la selección. Tenía mariposas en el estómago al venir. Volver a verme con estos compañeros que son prácticamente una familia es algo especial. Y mucho más después de dos años sin estar con ellos, imagínate con las ganas que vengo a este campeonato (su última presencia con España data del Mundial de España de 2014, con la temprana eliminación a manos de Francia en cuartos de final). Además, el año pasado me quedé tan cerquita de estar… fue un momento duro. Como te decía, estoy con ganas, con ambición, con el objetivo de disfrutar mucho, mucho de este equipo y de cada momento de este Europeo.

Y para este Europeo, ¿cómo se cotizan las opciones de alcanzar, nuevamente, el oro?
Nosotros somos ambiciosos, como siempre lo hemos sido. Está claro que nosotros nos exigimos lo máximo y es normal que se nos exija lo máximo, pero esto es deporte y no sé decirte de qué color será la medalla, pero ojalá sea otro oro.

¿España, como actual campeona de Europa, es el rival a batir por el resto de selecciones?
No, no, creo que hay muchos otros equipos a batir. Quizá se considere a España el rival a batir porque ganamos el último campeonato, pero nosotros no lo sentimos así. Nosotros debemos centrarnos únicamente en trabajar y en ir, poco a poco, mejorando y conseguir así tener una línea ascendente. Si lo conseguimos, eso querrá decir que acabaremos en una muy buena posición en este Europeo.

Nueve campeonatos consecutivos obteniendo medalla… ¿cómo se explica este momento tan dulce y tan largo en el tiempo?
No lo sé, la verdad, no lo sé. No sabría cómo explicarlo. Sólo sé que hay gente que ha marcado un camino, una manera de hacer el baloncesto, y no sólo en lo deportivo. Son gente especial, como Juan Carlos (Navarro), Pau (Gasol) o Felipe (Reyes) y otros jugadores que venían antes. Hay marcado un listón muy alto, en especial de entrega y compromiso con la Selección. Para mí, esta generación significa mucho. Ahora, nuestro trabajo es tocar esto lo menos posible, si podemos intentar mejorarlo, saber conjugar entre veteranía y juventud y tratar de dar el testigo a los siguientes generaciones.

A esa entrega y compromiso que dice usted podemos sumar el talento o ser un grupo familiar, pero, ¿dónde se encuentra la motivación necesaria y más después de haber ganado todo?
No sé encuentra, la motivación o se tiene o no se tiene. Y todos los jugadores que estamos aquí tenemos esa motivación siempre. Cada competición es especial para todos nosotros, sino no estaríamos aquí. Así lo sentimos y lo vivimos, y siempre que venimos a la selección tenemos el reto de estar siempre en lo más alto.

Hablaba antes de las siguientes generaciones, ¿Cómo viene esa generación? ¿Se atisba una continuidad de éxitos?
Soy de los que vivo el presente, no me planteo el futuro porque no sé lo que va a suceder. El presente es hoy… lo que venga no lo sé. No lo puedo predecir; sólo sé que es ley de vida que vengan otros jugadores, que, por los que hay aquí con nosotros, vienen con una ilusión y ganas tremendas. Sí puedo decirte que tenemos buenos jugadores en las nuevas generaciones que vienen, que también hay talento a raudales… que se consiga éxito o no… eso ya no sé decirte, pero ojalá se sigan ganando medallas.

Después de su grave lesión en el pie, se ha comprobado una importante evolución en su juego y en su físico…
Soy de esas personas que estoy obsesionado con mejorar. Soy muy exigente conmigo mismo. Siempre pienso que puedo mejorar en alguna faceta del juego o en alguna parte de mi físico. Es algo, además, que me gusta, que no me cuesta nada hacerlo. Y creo que es el camino a seguir para llegar a alcanzar las metas que me pongo.

¿Qué aprendió de esos meses en los que estaba lesionado de gravedad?
La lesión me cambió en la forma de ver las cosas, me hizo fijarme más en el día a día, en disfrutar el momento y no pensar en el más allá. Fue una lesión complicada más allá de perderme unos Juegos Olímpicos. En esos momentos te das cuentas que esto del baloncesto se puede acabar en cualquier momento y en que debes disfrutar cualquier momento como si fuera el último. Ahora me encuentro muy bien personal y físicamente. Soy una persona feliz.

Ha comentado que no mira mucho al futuro, pero ¿cómo vaticina la próxima temporada en los Memphis Grizzlies?
¡Eso es futuro! (sonríe). No sé cómo será el próximo año. Sí sé que tendremos que trabajar duro, que adaptarnos a los cambios que está habiendo en el equipo y que echaré mucho de menos a compañeros con los que he disfrutado jugando con ellos y con los que he mantenido una relación especial más allá de una cancha de baloncesto, en especial con Zach Randolph. Yo seguiré disfrutando el momento y el día a día. Lo que venga, vendrá… y sí le reconozco que me gustaría que viniese un anillo (sonríe).

Aunque no sea, lógicamente, objetivo, ¿qué nos puede comentar de su hermano? ¿Cómo lo ve usted?
(Sonríe). No voy a ser objetivo, está claro, porque yo siento admiración por mi hermano, por cómo es como persona y por lo que ha conseguido como deportista. Lo veo muy bien, la verdad, está a un nivel muy bueno, porque se cuida mucho, y porque está en un equipo que encaja perfectamente con su forma de ser, de actuar… y aquí en la selección es todo un referente. Que la selección esté donde está se lo debemos, entre otros jugadores que decía anteriormente, a Pau. Tanto Pau Gasol como Juan Carlos Navarro son jugadores y compañeros que me han marcado en lo personal y en lo deportivo.

Con esa generación de Pau, Navarro, Reyes… el baloncesto español ha cambiado mucho desde aquellos Juegos Olímpicos de Barcelona, que ahora conmemoran sus 25 años, y de aquella cita, ¿usted qué recuerdos tiene del Dream Team, el mejor equipo de baloncesto de la historia?
Aparte de su baloncesto, algo maravilloso y que jamás veremos repetido en cualquier otro equipo, mi recuerdo es de una constante lucha con mi padre, y junto a Pau, de acceder a algunos de los partidos, pero nos resultó imposible encontrar una entrada. Gracias a ellos, y a esos Juegos Olímpicos, tuvimos la suerte de aprovechar todos los recursos que se pusieron en el deporte, y en especial en nuestro deporte, en el baloncesto. Se invirtió dinero en el deporte base y se crearon más pabellones y canchas de baloncesto donde practicar y, en parte a esos jugadores, hoy estamos todos nosotros aquí.

Finalmente, a esa edad tan temprana (Marc Gasol contaba con 7 años de edad), ¿a usted le marcó el Dream Team a la hora de querer o soñar con ser jugador de baloncesto?
Sí, estoy seguro que sí que me marcó. No sólo a mí; nos marcó a todos, a toda nuestra generación. Y no sólo como deportistas, sino como personas. Su presencia en Barcelona potenció el baloncesto y ayudó a que se crearan más infraestructuras. El Dream Team y aquellos Juegos Olímpicos nos unieron a todos como personas.

NOTA: esta entrevista fue realizada unos días antes de la grave lesión sufrida por Sergio Llull. En una conferencia de prensa posterior, Marc Gasol apuntó que “es duro perder a un jugador como él, en el momento en el que está. Y es duro perderle como jugador pero también como persona, porque alguien que ayudaba siempre al grupo. Además, era mi compañero de habitación por lo que le voy a echar más de menos, si cabe”.

Artículos del autor

No para nada, el Barcelona es un club grande y que sí es cierto que siempre está obligado a luchar por todos los títulos, como le sucede al Real Madrid, pero en la vida, y también esto sucede en el deporte, siempre hay rachas buenas y malas; ahora nos ha tocado una no muy buena, pero estoy convencido de que iremos adelante.

En el día de San Fermín, Madrid se vuelve a convertir en la capital mundial del motocross freestyle con la celebración de la decimosexta edición del Red Bull X-Fighters en la Plaza de Toros de Las Ventas.

Enfrente, el Real Madrid, que amén de ser el defensor del trofeo, festeja su sexta final consecutiva, en tantas temporadas como Laso de entrenador, aspirando a su tercer doblete consecutivo, y que de hacerlo rompería una sequía perenne desde 1986.

Díaz, Eyenga y Nedovic sostuvieron a sus compañeros, al tiempo que el Real Madrid se atascó dando la mano al descanso: 38-34.

Superado el susto, el Real Madrid continuará su camino de defensa como campeón de Liga Endesa. El Andorra supuso más que un obstáculo. Se trató de una pesadilla constante a lo largo de toda la temporada.

El derbi de Madrid acabó en manos del Real Madrid por obra y gracia de Llull y Doncic.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris