Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Baloncesto
Etiquetas:   Real Madrid   Barcelona   Euroliga  

Un Real Madrid grupal desactiva el efecto Mirotic (86-76)

La consistente mezcla de defensa (con Taylor, Deck y Tavares), sentido del juego de Campazzo y anotación de Randolph reafirma el poderío blanco en los clásicos, en una cita europea en donde los azulgranas quedaron huérfanos del aporte de Higgins y Davies y echaron en falta la ayuda del montenegrino en los momentos cruciales.
Rafael Merino
@RM_rafamerino
jueves, 14 de noviembre de 2019, 22:59 h (CET)
No hay deporte más proclive a los vaivenes que el baloncesto. Tan pronto está un equipo avasallando al adversario como de repente se encuentra aferrándose a un salvavidas. De esta manera, cada uno a su estilo y sus armas, se definen los dos primeros cuartos del Real Madrid contra el Barcelona de Euroliga. Porque si la puesta en escena del Real Madrid resultó excelsa, la reacción del Barcelona puede calificarse como primorosa. De un parcial de 15-0 de los hombres de Laso a otro parcial de los azulgranas de 0-18 en el segundo acto. De poder a poder; de la inmejorable defensa y puntería del Real Madrid a un Barcelona más fajador y sustentado en sus secundarios y en el acierto desde el perímetro. Los clásicos nunca decepcionan, siempre ofrecen espectáculo e intriga en cuantiosas dosis.

El descanso tomó protagonismo después de 20 minutos eléctricos, de baloncesto auténtico. Lo que sucede cuando hay un clásico, y más si tiene un aire europeo y la cuota morbosa del regreso de Mirotic. El balcánico no tuvo tregua desde la grada, y alternó momentos de garra con otros episodios de cierto nerviosismo. Esto último coincidiendo con el Real Madrid más grupal, en su versión más Laso, con una defensa tan magnífica (mención para Taylor y Deck) como esa mezcla de velocidad y anotación en cascada. Con Campazzo al timón, los blancos mostraron su sentido colectivo de este deporte. Baloncesto de oro. El Barcelona era un juguete en sus manos. Incapaz de detener al Real Madrid o de encontrar algún antídoto. El primer cuarto fue un episodio brillante de los blancos: del 2-3 del comienzo se pasó a un 17-3 en apenas 6 minutos de juego. Las revoluciones se mantuvieron hasta alcanzar una renta suculenta, con buenos momentos de Mickey: 21 puntos (30-9) y con 46-3 de valoración grupal.

El Barcelona estaba noqueado. Y en situaciones así o acabas derrumbado o te aferrar a una esperanza, en este caso el acierto con sus triples: 8 al descanso. Estos puntos ayudaron a agarrarse al encuentro, con Delaney (9 puntos y buena dirección) y Tomic (11 puntos) como estandarte de un equipo donde los secundarios acudieron al rescate. Si a eso se suma una mayor seriedad en defensa (a peor era imposible ir) y un incomprensible desplome anotador del Real Madrid (con una segunda unidad sin ofrecer el mismo nivel) al precipitarse en varias acciones (16 puntos en el segundo cuarto), el encuentro se adentró en otros caminos. De un 37-17 se pasó a un 37-35 (parcial de 0-18). En otro suspiro. En otro episodio de buen baloncesto. Esta vez de color azulgrana. Se volvió a la casilla de salida. Nuevamente, con cuatro puntos seguidos de Mirotic (en un arrebato final tras superar la buena defensa de Randolph en el primer cuarto), el Barcelona tomaba el mando con la irrupción del descanso (48-59).

Mirotic, de más a menos
No estaba mostrándose fiable el Real Madrid en sus comienzos de encuentro en este curso. Le costaba arrancar. Lo hizo, ésta vez, en doble sesión. Porque, nuevamente, con la dupla robusta de Taylor y Deck (y también aportaron en ataque) se cerraron las puertas al Barcelona al tiempo que Campazzo agitó el balón hasta explotar en otra diferencia: 61-50. Apenas 3 minutos. El argentino es uno de los mejores bases del continente. El Barcelona recordaba el suplicio del primer acto. Y se aferró a otro salvavidas: Mirotic. El balcánico era el más motivado contra su antigua hinchada. Quería su revancha: pedía el balón, tiraba siempre y discutía con los árbitros. Quedaba claro que el recorrido del Barcelona estaba en sus manos (Higgins y Davies se mantenían a cero y con valoración negativa). El montenegrino cerró su tercer acto omnipresente con 19 puntos. Ya no volvió a aparecer, se desinfló. El Real Madrid, por entonces, contaba con un mayor repertorio colectivo. Cada uno, a su estilo, con sus armas, en un cuarto más táctico (parcial 23-14) y dejándose todo en el aire a los últimos 10 minutos (71-64).

Llegados a este momento de máximo vértigo, el baloncesto de buenos paladares desapareció súbitamente. Emergió un juego más táctico, de minimizar errores y de canastas esforzadas. Después de cinco minutos, más interrupciones y desaciertos; había tensión, el miedo a despeñarse. Y los árbitros también acapararon su cuota de protagonismo. Con este entramado, el Real Madrid encontró más vetas: del 71-64 al 78-68. El triple de Randolph (notable actuación la suya con 16 puntos) dibujaba esa renta psicológica. Porque el baloncesto también es muy mental, no sólo de vaivenes constantes. Y si hablamos de temas mentales, la fe del Real Madrid es inquebrantable; no tanto en Mirotic, desaparecido en el momento clave. Los hombres de Laso saben moverse con agilidad en situaciones críticas. El Barcelona está aprendiendo. Los blancos mantienen un tono competitivo digno de estudio y elogio. Sus aciertos defensivos (Tavares al frente con sus tapones antes de su expulsión) allanaron el camino hacia un desenlace victorioso. El clásico acabó en el bolsillo del Real Madrid. No hay cambio de ciclo. Real Madrid, exprimiendo su fuerza de equipo, también gana al Barcelona de Mirotic.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

El Real Madrid se trabaja la séptima ante un buen Valencia

Los de Laso siguen su racha en Euroliga

Ricky Rubio no brilla en la clara derrota de los Suns ante los Magic

​Al director de juego catalán, aunque no sea su principal misión en su nueva franquicia, le está costando ver el aro con cierta facilidad y esta vez se quedó en cuatro puntos, con 2/9 en el lanzamiento

Joventut, MoraBanc Andorra y San Pablo Burgos vencen por el 'Top 8'

Además, el Monbus Obradoiro dejó el 'farolillo rojo' en Manresa

El Barça sobrevive con nota al Zalgirio Arena

Bien en rebotes, excelsos en el movimiento ofensivo, el Barça salió dispuesto a olvidar en el Zalgirio Arena, lleno hasta la bandera, el tropiezo de Milán

Stephen Curry será baja tres meses tras la operación de muñeca

A la baja de Curry se suma la de Klay Thompson, que se lesionó de gravedad en el sexto partido de las pasadas Finales de la NBA ante los Raptors de Toronto
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris