Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos El Viajero Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

José J. Rivero
Viajando por las emociones
José J. Rivero
La ambigüedad, la falta de información y la poca posibilidad de predicción de las mismas terminaron generándome algo de inseguridad e indecisión
En estas semanas me he visto guiado a tomar decisiones donde la ambigüedad, la falta de información y la poca posibilidad de predicción de las mismas terminaron generándome algo de inseguridad e indecisión.

Si reflexionas conmigo llegarás a la misma conclusión: la gran mayoría de los problemas que nos abordan a lo largo de nuestra vida son creados, manufacturados por cada uno y cada una de nosotros y nosotras. Ahondando en esta misma reflexión me di cuenta de que la mayoría de mis preocupaciones han sido producto de mi propia mente y mis inquietudes, miedos y esa sensación de incapacidad que se va generando sobre la imposibilidad de poder afrontarlas, lo que las convierte en un problema real. Así estamos constantemente poniéndole vallas al campo de nuestra felicidad.

Efectivamente la manera en la que nos relacionamos con el entorno va a modular mi posibilidades de crecimiento vital, por lo tanto entender que en la vida los límites los marco yo, es la manera de saber que en la creación y el diseño de nuestros planes de vida somos importantísimos para que adquieran sentido. Es decir, las gafas que me pongo para poder contemplar mi ámbito personal y social, va a influir de manera positiva o negativa en la que construyo mi bienestar. Sin duda los demás, mis posibilidades de crecimiento, mis herramientas de conocimiento y gestión personal, van a hacer que pueda aumentar dichas posibilidades. Ese mismo papel lo van a jugar los otros y la comunidad en la que convivo, así como mis estilos de convivencia.

Pero además es fundamental que tu vida te apasione, entender que vivir es una experiencia única e intransferible, que solo tu eres artífice de tu propia vida. Eso si, de enriquecer la valoración de la vida que tienen aquellos con los que te relacionas. Por tanto la vida no debe de convertirse en una sucesión aburrida de momentos, es más, al contrario debes de ser como esos momentos de creación constantes que añaden valor y sentido al conjunto. Vivir apasionadamente significa entender que la vida está abierta constantemente al cambio y la creación constantes.

El fomentar las relaciones positivas, evitando y aportando valor a las personas tóxicas que actúan como vampiros emocionales absorbiendo toda tu positividad. Esas relaciones se basan en sumar una gran cantidad de interacciones positivas. Potenciando en las relaciones la regla del ganar vs ganar que sienta las bases de la autoconfianza y la eficacia personal. Lo que ayuda a que te sientas capaz de afrontar los problemas en la búsqueda de las soluciones pertinente.

Cuando afrontas un problema en compañía de tus amigos, o de tus enemigos ello va a requerir que tendamos a buscar soluciones que sean mutuamente satisfactorias. Lo que implica ayudar al otro a que pueda ayudarse a sí mismos, lo que repercute sobre ti indirectamente. Por esa razón la confianza en el otro, si queremos que sea significativo en nuestra vida, es fundamental.

En esa misma línea es muy importante que potencies el optimismo y la actitud positiva, implementando además la vivencia de las emociones positivas que nos ayuden a vencer la crítica, saliendo así de esa actitud defensiva que no nos permiten avanzar, lo que sin duda aumenta la capacidad de que surjan más alternativas positivas, lo que nos lleva al principio: al crecimiento como elemento fundamental del bienestar y la felicidad.

Artículos del autor

Desde que comencé a trabajar como psicólogo me centré en el desarrollo personal como un elemento fundamental dentro del proceso de crecimiento personal destinado a fomentar aquellas herramientas personales que generan altos niveles de bienestar, con una lógica clara.
Cuando echamos una mirada a nuestra sociedad observamos que las personas vivimos con más ansiedad y depresión que con alegrías y momentos de felicidad.
Seguramente, con el tema que abordamos hoy, podríamos acudir al famoso dicho que plantea que: la curiosidad mató al gato.
Como decía la mítica canción de Rubén Blades, Pedro Navaja, la vida nos trae sorpresas constantemente que debemos de confrontar, lo que hace que en un tiempo récord tengas que enfrentarte a decisiones cruciales en tu vida.
Hace unos día mientras conversaba con una buena amiga esta me contó el caso de una persona allegada que de la noche a la mañana, afirmaba sorprendida, había dejado de tener ilusión por la vida, lo que muchas personas definen como dejar de vivir en vida.
Seguramente te habrá sucedido en alguna ocasión, en la que habrás tropezado con personas que a la hora de abordar alguna situación compleja han reaccionado de manera extraña, quizás hasta impropia para su edad.
Estarás de acuerdo conmigo en que vivir es una experiencia extraordinaria, y eso aunque estés pasando por momentos más complejos, sin duda es una oportunidad poder vivir, aunque en ocasiones nos sintamos con ganas de escapar, huir o simplemente escondernos como hace el avestruz.
Sin duda cuando piensas en alguna persona relevante en tu vida coincidirás conmigo en las fantásticas conversaciones que han mantenido y como estas te han enriquecido.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris