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José J. Rivero
Viajando por las emociones
José J. Rivero
Es importante aprender a des-dramatizar lo que nos sucede diariamente, entender que lo malo que nos ocurre es propio de la experiencia fantástica
No se si te has dado cuenta que ante diferentes situaciones vitales tenemos una tendencia a dramatizar lo cotidiano, es decir tendemos a creer que nuestra vida las situaciones complejas no existen. Vivimos bajo la creencia de que controlamos lo que sucede bajo el paraguas de lo cotidiano. Pero eso no es del todo cierto, es más somos malos gestores de la probabilidad, entendemos que las cosas simplemente no suceden o que cambiamos su posibilidad de ocurrencias utilizando el pensamiento mágico: digamos tres veces el número siete.

Por lo tanto existen comportamientos que nos van a alejar o acercar a esa ansiada meta de la felicidad. Aunque quizás es muy importante que te des la oportunidad de intentar ser felices, es decir, que enfoques la vida de otra forma, con otra óptica en definitiva con otra actitud más positiva.

Por esa razón es importante aprender a des-dramatizar lo que nos sucede diariamente, entender que lo malo que nos ocurre es propio de la experiencia fantástica que es vivir y que existen momentos óptimos que nos ayudan a ser más felices y otros no tan buenos e incluso traumáticos de los que tendremos que aprender y salir reforzados para aprender a vivir.

Otra de las herramientas que nos ayudará a cambiar esa forma en la que enfocamos la vida, intentando cambiar esa actitud con la que enfrente mi vida es intentar gestionar el miedo a través de la creación de límites saludables, es decir, aprendiendo a conocer esas situaciones potencialmente perjudiciales y ante las cuales he de protegerme actuando en positivo, transformando los sucesos a través de la gestión personal de las mismas. Lo que va a requerir que aprenda a gestionar mis emociones, conociéndolas y reconduciendolas. Trasladándonos en ocasiones hacia esos elementos más protectores como son la autenticidad y honestidad o la esperanza y la vitalidad como fortalezas que nos permitan la gestión de dichas situaciones que pueden ser lastres o frenos vitales.

Ser auténticos y honestos nos evita el sentimiento de culpabilidad cuando decimos a algo o alguien que no, cuando no renunciamos a situaciones que restan tiempo personal y de cuidado o simplemente no sentimos que ayudamos a los demás ante circunstancias vitales importantes.

Sin duda me habrás escuchado en múltiples ocasiones esa capacidad que debemos de aprender de focalizarnos en el presente, es decir de saborear la vida. Entendiendo que a la vida debemos de honrarla deleitándonos ante situaciones concretas o debemos de maravillarnos para sacarle el mayor beneficio a un elemento que nos aporte felicidad o bienestar. Lo que nos permite disfrutar del momento en toda su intensidad.

Tenemos una tendencia a preocuparnos en exceso ante vivencias que en un principio no nos aportan malestar pero que cuando nos fijamos una y otra vez en ellas es como cuando vemos un objeto que nos hayamos comprado, perfecto en su inmensidad pero que tras mirarlo una y otra vez le encontramos sus imperfecciones.

Por cierto te has dado cuenta que pensamos que somos el centro del universo, no todo lo que sucede en nuestras vidas es personal. Por esa razón no traslades al entorno de lo personal todo aquello que nos sucede en la vida. El mundo no está contra nosotros, existen personas buenas, personas amigables y otras que por diversos motivos no lo son tanto, no creas que eres tu su objetivo, es la situación o su estado de ánimo, o simplemente su personalidad. Por ello nos honra y lo convierte en una virtud el que aprendamos a gestionar o incluso ignorar ciertos comentarios, no le demos el valor que ellos pretendan otorgarles para que te trasladen al conflicto perpetuo.

Todo lo que hemos venido escuchando te acerca a una realidad lo perfecto no existe. Ser concientes de ello nos brinda la oportunidad de frustrarnos ante lo que no sucede, pero además nos traslada a la potencialidad de la mejora constante en función de un aprendizaje natural y nada auto exigente.

Es por esa razón que una buena dosis de tolerancia nos vendrá muy bien ya que como habrás observado hasta ahora los defectos propios y ajenos son parte de nuestra vida. Si entendemos que nosotros tenemos defectos que nos brindan el potencial de mejora y aprendizaje, además si entendemos que seguramente nos equivocaremos en múltiples ocasiones y que tenemos el potencial por desgracia de fallarles a los demás eso nos permitirá gestionar mejor nuestra vida. Ello no significa que apliques eso de: bueno total la vida es así … sino que implica un potencial de enfocarte en la solución de construir algo importante que es tu vida.

Artículos del autor

En verano compartimos espacios, momentos positivos con amigos y familia, nos llenamos de energía para abordar cada semana y eso nos oxigenarnos ante el estrés y la rutina.
En muchas ocasiones he comentado lo didáctica que me parece la película de Disney: Del Revés. Ya que nos muestra la importancias de los cambios y las vivencias emocionales en nuestra vida.
Como ya me vas conociendo, seguro que te habrás dado cuenta de la importancia que le doy a la relación tan importante que existe entre la salud y el bienestar.

Como observarás, ser tenaz nos ayuda a gestionar altas dosis de problemas, desde la visión de lucha y construcción nos permite fomentar en nosotros herramientas y posibles soluciones que nos ayuden a afrontar las situaciones.  El sentirnos desarmados antes de tiempo, el que un problema me bloquee, afecta directamente sobre las posibilidades de gestión del mismo, ya que nos produce una situación emocional y cognitiva en la que me siento que yo no llevo el timón de mi barco.  Llevar el timón, sentirme independiente, no dejarme arrastrar, sentir y gestionar lo que me sucede, son las competencias personales que me hacen ser tenaz, potenciar mi capacidad de mirarme para dentro, buscar soluciones y entender lo que está pasando, además me permite sentirme autoeficaz, mejorando mi autoestima, y así siento que comienzo a llevar mejor la situación, asumiendo la autocrítica desde la construcción y el aprendizaje, dos conceptos primordiales en un proceso de cambio y crecimiento.

Por otra parte contemplamos el optimismo como ese aspecto que nos plantea entender que tu puedes intervenir en la manera que suceden las cosas en función de la interpretación de como afectan a tu vida y así fomentar cambios en tu futuro.

Me parece interesante destacar esa ambivalencia en la que nos empeñamos en movernos, en muchas ocasiones vamos de un lado a otro, sin ton, ni son.
Cuántas veces sin darte cuenta te has visto dándole vueltas y vueltas a una misma idea sin poder parar. Cuántas veces habrás tenido ganas de gritar en voz alta o decir: Para ya!!
En muchas ocasiones te habrás enfrentado a tu día a día con desánimo y tristeza, posiblemente incluso pensando que para que te levantas, en ocasiones esto sucede pues nos absorbe la rutina.
 
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