Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos El Viajero Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Iria Bouzas Álvarez
Iria Bouzas Álvarez
La izquierda que está representando Podemos ahora mismo, no sólo no la reconozco como hegemónica, es que que no consigo reconocerla ni como izquierda
Que dicen los de Podemos que ellos son la izquierda. Así, sin ningún molesto atisbo de humildad que interfiera en su afirmación: “Ellos, son la izquierda”. La única, genuina e incuestionable izquierda.

No dudo de que se sientan ungidos con la posesión de la verdad absoluta en esto de las ideologías pero, las cosas como son, para ser la única, real e inconmensurable izquierda hay que reconocer que son algo así como la izquierda más rara del mundo.

Servidora, aunque sea por cercanía, algo sabe en esto de las ideologías de izquierdas. Me crié en los ya antediluvianos años ochenta rodeada de adultos aún heridos por la falta de libertades de la dictadura. Mi canción de cuna fue `El Lobito Bueno´de Paco Ibañez y uno de los libros en los que aprendí a leer fue `El Manifiesto Comunista´. De la infancia, algo siempre se queda además de la nostalgia por la comida y por los programas infantiles de la tele.

Aunque en aquellos años me preocupaba bastante más llevar a cabo mis elaborados planes de escapada para recorrer mundo (que consistían en salir por la puerta y llegar lo más lejos posible hasta que algún adulto viniese a pararme) que en escuchar con atención a todos aquellos mayores que no paraban de hablar de política, al final, siempre terminaba sentada oyendo lo que decían.

Aquellos “mayores”, que con los años reconocí en algunos jueces, periodistas o incluso políticos, se pasaban horas y horas hablando con una pasión desbordante de temas que por aquel entonces me parecían algo ajeno a mí pero que ahora, no lo son en absoluto.

Hablan de pobreza. De desigualdad. Se indignaban ante la miseria y buscaban fórmulas para conseguir un mundo, con al menos, un poco más de justicia.

Y aunque yo era muy pequeña y tenía mi cerebro ocupado en cosas más importantes (véase esconder la maldita botella de `Calcio 20´en algún sitio del que no volviese a salir jamás), no recuerdo haberles escuchado preocupados por La República. Tampoco recuerdo que se dedicasen a insultar a nadie ni a plantearse como limitar la libertad de los demás. De hecho, cuando alguno de los niños que por allí pululábamos teníamos algún conflicto nos repetían machaconamente aquello de “tu libertad termina donde empieza la de menganito”

Quizás la izquierda rara sea entre la que me crié. Quizás no tiene sentido ya una izquierda que se preocupe, a veces con más corazón que cabeza, de los miserables y los vulnerables y que esté ocupada en cambiar el mundo para que sea un sitio más habitable para todos.

Igual es verdad que Podemos es la verdadera izquierda. Igual ser de izquierdas en el S.XXI es hablar de La República, defender los privilegios de algunos a costa de los demás sólo porque eso “huele a lucha obrera” o nombrar hombre de paz a Otegi mientras millones de personas siguen en la cuneta, semiolvidados por la sociedad y condenados a que la nueva política mediocre y torticera les utilice como combustible de su máquina electoralista.

No sé si será el haber pasado ya la barrera psicológica de los cuarenta años pero cada día tengo más la sensación de estar convirtiéndome en un anacronismo y lo malo del asunto es que creo que estoy encantada con ello.

Así que, este tiempo pretérito en el que se ha convertido servidora de usted, querido lector, sigue pensando que la izquierda es ese sueño un tanto ingenuo de aquellos que se reunían en torno a unos ideales buscando la manera de cambiar el mundo para las personas más vulnerables que no tienen la fortuna de acceder a una vida digna por ellos mismos.

La izquierda que está representando Podemos ahora mismo, no sólo no la reconozco como hegemónica, es que que no consigo reconocerla ni como izquierda.

Les escucho demasiado hablar de enemigos y odio. Recibo demasiados insultos en las redes sociales por parte de sus defensores sólo por discrepar y no les oigo apenas hablar de miseria, necesidad o pobreza. Así, que me sigo quedando perpleja al verlos sentirse reencarnados en el espíritu único de la izquierda real.

No digo yo que no, si ellos lo dicen serán la verdadera izquierda, pero para mí, son la izquierda más rara del mundo.

Artículos del autor

Lamentable. No se puede calificar de otra manera el espectáculo que dio ayer el Partido Popular en el Congreso.
Podría decir que hoy se cumplen 180 del nacimiento de una persona, Rosalía de Castro.
Leo un brillante artículo de Lola Sampedro en el diario “El Mundo” en el que reivindica el derecho de los enfermos de cáncer a sufrir en paz.
Acabo de consultar en la web del Instituto Nacional de Estadística y cerca de medio millón de jóvenes que a día de hoy son adolescentes, cumplirán la mayoría de edad en el 2020.
Aprendí a aceptar mi forma de ser el día que dejé un puesto muy cómodo en una multinacional para irme a una empresa mucho más pequeña.
Juan Carlos Bermejo, que disputará la Presidencia de Ciudadanos a Rivera, es Ingeniero y empresario del sector de la informática. Es afiliado de la agrupación en Las Rozas.
Todas las personas de bien de este país estamos hartos de ver casos y más casos de corrupción de los dos partidos que llevan años gobernando, PP y PSOE.
Si no tuviese una explicación bastante lógica podría resultar harto curioso que todas las crisis internas de los partidos estallen siempre cuando están fuera del poder.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris