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Hallan un púlsar 'bebé' que podría explicar el origen de las explosiones más poderosas del universo

Agencias
@DiarioSigloXXI
miércoles, 17 de junio de 2020, 17:00 h (CET)

MADRID, 17 (SERVIMEDIA)


Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han liderado el descubrimiento de un púlsar (estrella pulsante, un monstruo magnético y gravitacional) poco después de nacer que podría explicar el origen de las explosiones más poderosas del universo.


Según informó el CSIC este miércoles, está situado a unos 15.000 años luz, dentro de la Vía Láctea. Se trata del púlsar más joven hallado hasta el momento. Consiste en los remanentes de una antigua estrella masiva y es también un magnetar (objetos cósmicos con los campos magnéticos más potentes del universo), con un campo magnético mil billones de veces más potente que el de la Tierra.


El hallazgo, publicado en la revista 'The Astrophysical Journal Letters', ha sido posible gracias a las observaciones del telescopio de rayos X XMM-Newton, de la Agencia Espacial Europea (ESA), los satélites Swift y NuSTAR de la NASA, y el Sardinia Radio Telescope (Italia).


PÚLSARES


Los púlsares se encuentran entre los objetos más inusuales del universo. Se forman al final de la vida de las estrellas masivas mediante violentas explosiones de supernova. Estos eventos extremos dejan restos estelares también extremos: remanentes calientes, densos y magnetizados que emiten radiaciones de forma impredecible, lanzando al espacio enérgicos rayos X y gamma en periodos de tiempo que comprenden desde milisegundos a años.


El púlsar bebé, que ha sido bautizado con el nombre de Swift J1818.0−1607, fue observado por primera vez por el Swift Observatory de la NASA en marzo. Lo que ahora han captado los instrumentos del XMM-Newton es una explosión procedente del púlsar. Estas explosiones a menudo vienen precedidas de estallidos más pequeños.


Swift J1818.0−1607 no sólo es el pulsar más joven de los 3.000 que se conocen en nuestra galaxia, sino que además pertenece a una extraña categoría, ya que es también un magnetar. El magnetar descubierto tiene más cosas que lo hacen especial. Es uno de los objetos en rotación más rápidos observados nunca, ya que es capaz de girar una vez cada 1,36 segundos, a pesar de contener la masa de dos soles y tener un diámetro de solo 25 kilómetros. Swift J1818.0−1607 ha demostrado además que es uno de los pocos magnetares que emite también ondas de radio.


NO TAN POCO COMUNES


La investigadora del CSIC Nanda Rea, que trabaja en el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC), en Barcelona, y ha liderado las observaciones de la ESA y de la NASA, señaló que “los magnetares son objetos fascinantes y este bebé parece especialmente intrigante por sus características extremas". "El hecho de que pueda ser observado tanto en ondas de radio como en rayos X nos ofrece una pista clave para resolver el actual debate científico acerca de la naturaleza de un tipo específico de resto estelar: los púlsares”.


Hasta ahora se creía que los púlsares magnetizados eran poco comunes en el universo (se han detectado cerca de unos 30) y se asumía que estos objetos eran distintos de otros tipos de púlsares que se muestran en forma de potentes emisiones de radio. Pero los investigadores que trabajan con rayos X llevan tiempo sospechando que los magnetares son mucho más comunes de lo que se cree. Ahora este hallazgo podría confirmar la teoría de que los púlsares descubiertos en la Vía Láctea son magnetares en su mayor parte.


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