Opinión
Etiquetas | Articulista

¿Rajoy, a Catalunya, como un Don Tancredo?

Wifredo Espina
viernes, 17 de julio de 2015, 06:34 h (CET)
Se habla de un viaje del presidente Rayoy a Catalunya, la próxima semana, para "desactivar" las maniobras del president Mas, al frente del movimiento separatista que cada vez va adquiriendo una configuración mayor. No parece pueda augurarse a a don Mariano demasido éxito en este viaje.

De entrada, cada vez que se anuncia que un presidente del Gobierno central va a Catalunya, da la impresión de que va al extrangero. O sea, de que no transita dentro del propio país. Lo cual, proyecta una sensación extraña, incluso ridícula.

Que, además, se anuncie que el objetivo de este desplazamiento es para desactivar o contrarestar una actuación de rebeldia de una parte del pueblo catalán, que proyecta pronunciarse formalmente a favor de su separación del Estado, asombra, porque estas cosas se hacen pero no se proclaman por adelantado.

Si, encima, este movimiento de rebelión esta liderado, organizado y realizado por el máximo representante ordinario del Estado en Catalunya, según disponen la Constitución y el Estatut, textos que juró o prometió solemnemente acatar y hacer cumplir el propio president de la Generalitat (representante y parte del Estado), el contrasentido resulta colosal.

¿A que irà Rajoy a Catalunya, presumiblemente, la pròcima semana? ¿Con que autoridad? ¿Con que cartas, que pueda sacarse de la manga? ¿A ser humillado? A evidenciar, nuevamente, su papel de Don Tancredo?

En cualquier lugar, más en politica, cuando alguien en lugar de agarrar "el toro por los cuernos” se queda quieto esperando a que el problema pase de largo, tenemos un Don Tancredo.

O Rajoy va a Catalunya con una nueva estrategia política atractiva y convincente, que realmente contrarrete el sentimiento centrífugo que alli se ha instalado desde las propias instancias representativas del Estado, o puede ahorarse este viaje al extrangero próximo.

Noticias relacionadas

Mientras el mundo cristiano conmemoró la Semana Santa —una de las tradiciones espirituales y culturales más profundas de la humanidad—, varias de las tierras donde nacieron las grandes religiones monoteístas vuelven a enfrentarse al riesgo de destrucción patrimonial. Irán, Irak, Israel y Jerusalén no son únicamente territorios en disputa: son archivos vivos de la historia humana.

No he hecho cursos de adivino, no tengo bola de cristal, no soy arúspice, vate, ni cualquier otro tipo de adivinador, ni me valgo de medios esotéricos para predecir el futuro, simplemente soy un ciudadano español y europeo que observa su entorno, los acontecimientos que se dan en él, las presiones a las que los gobernantes someten a los ciudadanos y el cambiante mundo en el que vivimos.

Escribo este artículo en Jueves Santo de la Semana Santa de 2026. En estos días, una parte significativa de la población mexicana se encuentra de asueto, fenómeno que se replica —con matices— en gran parte de América Latina. Las ciudades adquieren un ritmo distinto: algunas calles se vacían, otras se llenan de viajeros; el tiempo cotidiano se dilata y el reloj social parece aflojar su presión sobre la conciencia.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |   cms medios
© 2026 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2026 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto