Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
18º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Pandemia   Nueva normalidad   Vejez  

La normalidad

A los mayores se nos plantea una duda existencial. ¿Cuál es ahora nuestra normalidad? ¿En qué consiste?
Manuel Montes Cleries
jueves, 6 de agosto de 2020, 08:41 h (CET)

La vida de los mayores ha recibido una convulsión extraordinaria a lo largo de los últimos cinco meses. Hemos pasado de un status quo bastante estabilizado, en el que hemos asumido nuestros roles de mayores activos, a una incertidumbre cimentada en el miedo a la situación sanitaria y a las dudas provenientes de la información. Al final de todo esto nos encontramos con un pavor cerval a las calles y a las actividades que impliquen trato con nuestros semejantes.

Les pondré un ejemplo. No he conseguido superar el temor a entrar a un café para desayunar o comer con mi familia más próxima en un restaurante. Por otra parte toda la actividad que hacemos los mayores como voluntarios se ha visto interrumpida al considerarnos “población de riesgo”. Que lo somos.

La psicosis que se ha producido conduce a los miembros de tu familia a impedirte tomar un espacio de libertad que psicológicamente necesitamos. Lo que no hacen con los jóvenes, que como tienen bula especial, hacen de su capa un sayo y contaminan a diestro y siniestro sin conciencia alguna.

He decidido crear una “normalidad distinta”. Apenas llegue septiembre voy a volver a dar clases presenciales a mis queridos alumnos, a darme un paseíto mañanero por las calles de mi barrio, a practicar un poco de natación (con la máxima seguridad posible) y a reunirme una vez al mes con mis amigos de siempre para comer y convivir. Creo que debemos recuperar un riesgo asumible. También muere la gente de gripe y de accidentes vasculares. No podemos seguir confinados, en beneficio de nuestra salud mental.

Ayer jugué dos partidas de dominó, con mis amigos y vecinos del hogar de mayores. Con mascarilla y desinfectado frecuente de manos. Para mí es una heroicidad. Un gran paso. Si siguiera acobardado acabaría encerrado debajo del colchón y cogería el virus de la vejez mental.

Acabaré con un grito reivindicativo: ¡Carpe diem! Leo en Internet la frase completa de Horacio: “carpe diem quam minimum credula postero”, que en español puede entenderse como el siguiente consejo: “aprovecha cada día, no te fíes del mañana”. 

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

¿Cuáles son las cosas importantes para nosotros?

Decía una pequeña poesía: Mira que te mira Dios, mira que te está mirando, mira que te has de morir, mira que no sabes cuándo

Un secreto sobre el miedo

La tristeza y el miedo son inevitables en esos momentos en donde la vida te hace parar y reflexionar sobre su corta duración

Filigramma 9, la fuerza de las palabras

Hay cosas de uno que no son de dos, ni de tres, ni de cuatro, sólo de uno

​La ordenación espacial en el protocolo

Consiste en la colocación de las cosas en el lugar que les corresponde

Cuando llegue el otoño

​Lo que es, y significa, Pedro Sánchez, ha quedado meridianamente claro en su reciente viaje por Estados Unidos. Allí no ha sido cumplimentado por ni siquiera un alcalde pedáneo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris