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Opinión
Etiquetas:   Animales   Conversación   Amigos  

​"Corazón de animal"

​Entra en escena el cerdito, saltando y haciendo gruñidos de cerdo, un gruñido por cada salto
Ángel Padilla
viernes, 24 de julio de 2020, 08:15 h (CET)

Personajes:



Gallina Carlota, la representa la muñeca



Cerdo Alfredo, lo representa el muñeco vestido como príncipe pelirrojo



Perro Roberto, lo representa el muñeco vestido de blanco



Niño perdido, Aitor, lo representa el muñeco vestido de verde




Entra en escenario el niño. Se mueve nervioso de un lado a otro, mira a todos lados, como buscando un referente conocido, que no encuentra.

- ¡Socorro! ¡Papá, mamá! ¡Me he perdido!



(el niño hace como que mira al público y lloriquea, jadeando, lastimosamente, se mueve tan inquieto y errabundo que sin él saberlo causa hilaridad)

Llega corriendo la gallina Carlota.

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras?... ¡Yo te ayudo!

(con la cabeza la gallina Carlota hace movimientos de pasearle "el pico" por la cara, empujándosela con cariño, al niño. Así durante un rato, mientras él llora, hasta que deja de llorar, y puede explicarse)

- Iba paseando con mis padres por el campo. Y ya no los veo.

(más sollozos del niño. Y de tanto llorar puede hipar.)

Entra en escena el cerdito, saltando y haciendo gruñidos de cerdo, un gruñido por cada salto.

- ¡Os he oído desde lejos! ¿Qué pasa aquí? ¿Quién es tu amigo, Carlota?

Carlota contesta al cerdo Alfredo:

- Lo acabo de conocer, es mi nuevo amigo. ¡Tenemos que ayudarle a buscar a sus padres! Cococ! Coc! Coc!

Entonces, entra corriendo el perro Roberto.

- Guau guau! ¿A quién hay que ayudar? Uh Uh! ¿A quién hay que ayudar? ¡Hola, Carlota, hola, Aldredo!

- Hola, Roberto! -le contestan a la vez Carlota y Alfredo.

- Ou, uh! Y tú ¿quién eres? Y ¿cómo te llamas? -pregunta el perro al niño. (el perro olfatea al niño, curiosamente, largamente, sssh sssh sssh, sssh sssh sssh)

- Me llamo Aitor. Tengo 5 años. Y me he perdido.

- ¡Anda mi madre! Ouh uh! Yo te entiendo! Vaya que sí! Estuve perdido mucho tiempo! Iba en un coche con mi familia, bajamos, y se olvidaron de volverme a subirme al coche.

- ¿Y tus padres... cómo son? -pregunta Carlota.

- ¡Muy buenos! ¡Me quieren mucho! Por la noche duermo en mi camita, me compran chuches y me abrazan en la mañana y en la noche.

- Qué suerte! -se lamenta la cerda Carlota-. Alfredo y yo no podemos recordar cómo eran nuestros padres. De pequeñitos nos llevaron a una granja, y nos escapamos. ¿Verdad, Alfredo?

- Sí, Carlota. ¡Y ahora somos hermanos! Oink. Pero... Pero... Pero... Grr... Oink oink. ¿Qué podemos hacer para buscar a los padres de Aitor?

Entonces habla el perro Roberto:

- Pues yo cuando me perdí empecé a aullar mucho mucho y vino mi nueva familia, y me llevó a su casa. Auuuuuuuu...!

(el niño agacha la cabeza y dice:)

- Pues si los he estado llamando, y no me han oído.

- Porque estabas tú solo. Pero ahora vamos a llamarlos todos a la vez -dijo Carlota, moviéndole la cabeza y pico por la cara al cerdo- ¿vale? -y dice esto mirando también al público que asiste a la obra.

- Auuuuuuuuuuuuuuhhhh... -comienza el perro.

- Oink, oink, grrr, gr! gr! -gruñe con fuerza el cerdo.

- Po po po po po, pop pop pop -ayuda Carlota.

Carlota indica a los niños del público que llamen ellos también a los padres de Aitor.

Los niños:

- ¡Papá! ¡Mamá! ¡Padres de Aitor! ¡Padres de Aitor! (esto dicho por muchas voces a la vez de niños y adultos, a la vez o

descoordinado, da lo mismo, la cosa es que se genere un griterío alto).

El perro pide silencio absoluto de pronto a todos.

- Callad, callad todos. Que oigo voces. Alguien viene! Sssshhh.

(se esperan unos segundos para generar emoción)

Se escuchan voces como algodonosas de adultos. Que están "abajo" del escenario, el escenario simula un promontorio natural.

Voz del padre de Aitor:

- ¿Pero este escándalo qué es?

Voz de la madre:

- ¿Y todo este ruido?

(silencio. Ruido de hojas secas siendo pisadas)

- ¿Aitor? -dicen ambos a la vez.

Aitor se asoma al otro lado del escenario, lo que representa la pendiente de una montaña, por la que ascienden los padres de Aitor.

- ¡Hola, papis, por fin! ¡Me había perdido!

(y se gira hacia los animales y les abraza, festejando que llegan sus padres, muy feliz Aitor y con ello felices todos, saltando de alegría)

(En este momento hay que simular que los padres han llegado; como no hay actores para representar a los padres y quedaría raro padres humanos de un actor muñeco, es mejor que sólo aparezcan sus voces, pero más altas como en escenario.)

- ¡Por fin te encontramos! ¡Qué mal lo has tenido que pasar tú solo!

- ¡No estaba solo, papis! ¡Estaba con mis amigos, que me han ayudado!

- Pero ¿qué amigos? -dice el padre-. ¡Si ahí sólo vemos una gallina, un cerdo y un perro!

(Cuando el padre dice "gallina" la gallina Carlota hace sonido de gallina, cuando nombra al cerdo, el cerdo Alfredo emite dos gruñidos, respecto al perro Roberto lo mismo.)

- Son mis amigos, papi. Son niños como yo.

Se llaman Carlota, Alfredo y Roberto. Y ellos también estuvieron perdidos, por eso me entendieron y pudieron ayudarme. Sabían que tenía miedo y no me han dejado solo. (Se dirige al público). ¿A que todos vosotros lo habéis visto?

Se marcha el niño como bajando de espaldas al público la ladera con sus padres, el resto de animales cada uno se marcha también ya a sus cosas y termina la obra.

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