Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
19º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Firmas y Blogs
Amy Goodman
Democracy Now
Amy Goodman
El juicio contra Assange representa una grave amenaza para la libertad de expresión y la libertad de prensa

“La primera víctima de la guerra es la verdad”, afirmó el senador estadounidense del estado de California Hiram W. Johnson en 1929, durante el debate para la ratificación del pacto Kellogg-Briand, un intento noble pero finalmente fallido de prohibir la guerra. Al reflexionar sobre la Primera Guerra Mundial, que había terminado una década antes, Johnson continuó: “comienza, como nos habíamos acostumbrado hasta hace poco, con esa forma de propaganda en la que […] se exalta el patriotismo y se miente para que la gente tenga hambre de guerra y sienta el deseo de combatir. Lo hemos visto en el pasado; volverá a suceder en el futuro”.


Una y otra vez, ha quedado demostrado que Hiram Johnson tenía razón. El impulso del Gobierno estadounidense de controlar la información y manipular a la ciudadanía para que apoye la guerra está profundamente arraigado. Los últimos veinte años, dominados por la llamada “guerra contra el terrorismo”, no son una excepción. Sofisticadas campañas de relaciones públicas, medios de comunicación complacientes y la omnipresente maquinaria propagandística del Pentágono operan en conjunto para “fabricar consenso”. Así lo definen el reconocido académico Noam Chomsky y el difunto profesor Ed Herman en el título de su innovador libro “Los guardianes de la libertad”, en el que toman prestada dicha frase de Walter Lippman, considerado el padre de las relaciones públicas.


Un medio que ha desafiado de manera sistemática el relato belicista impulsado por el Gobierno de Estados Unidos tanto bajo presidentes republicanos como demócratas, ha sido el sitio web de denuncias WikiLeaks. WikiLeaks acaparó la atención internacional en 2010 tras publicar una serie de documentos filtrados que contenían material clasificado de las fuerzas armadas estadounidenses.


Dichos documentos incluían numerosos informes sobre el asesinato de civiles y otros crímenes de guerra cometidos en Irak y Afganistán, así como también un impactante video que muestra la masacre llevada a cabo desde un helicóptero de artillería estadounidense contra una docena de civiles en una calle de la ciudad de Bagdad, entre los que se encontraban un camarógrafo de la agencia de noticias Reuters y su chofer. WikiLeaks tituló ese video “Asesinato colateral”.


The New York Times y otros periódicos se asociaron con el sitio web de denuncias para publicar notas basadas en las filtraciones. Esto incrementó aún más la atención sobre el fundador y jefe de redacción de WikiLeaks, Julian Assange. En diciembre de 2010, dos meses después de la publicación del video “Asesinato colateral”, el entonces vicepresidente Joe Biden dijo durante una entrevista con la cadena NBC News que Assange estaba “más cerca del terrorismo de alta tecnología que los papeles del Pentágono”. Biden se refería a la serie de documentos clasificados que Daniel Ellsberg hizo públicos en 1971, que revelaban las mentiras que el Pentágono difundió durante muchos años acerca de la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam.


Con la conformación de un gran jurado secreto en el estado de Virginia, Julian Assange, entonces en Londres, comenzó a temer ser arrestado y extraditado a Estados Unidos. Ecuador concedió asilo político al fundador de WikiLeaks, y este, al no poder viajar a América Latina, buscó refugio en la Embajada ecuatoriana en Londres. Assange vivió dentro de la pequeña embajada, del tamaño de un apartamento, durante casi siete años. En abril de 2019, cuando el nuevo presidente ecuatoriano revocó el asilo de Assange, las autoridades británicas lo arrestaron y lo encerraron en la tristemente célebre prisión de alta seguridad de Belmarsh, en Londres, a menudo llamada “la Guantánamo del Reino Unido”. El denunciante ha estado recluido allí en duras condiciones y con problemas de salud durante casi cuatro años, mientras el Gobierno de Estados Unidos intenta extraditarlo para procesarlo por espionaje y otros delitos. De ser extraditado a Estados Unidos y declarado culpable, Assange podría enfrentar una condena de hasta 175 años en una prisión de máxima seguridad.


Aunque el Gobierno del Reino Unido, liderado por el Partido Conservador, parece dispuesto a extraditar a Assange, ha surgido un movimiento internacional que exige su liberación. La Internacional Progresista, una coalición mundial a favor de la democracia, ha convocado lo que denomina “Tribunal de Belmarsh” que, desde 2020, ha llevado a cabo cuatro asambleas. Al igual que el Tribunal Russell-Sartre sobre la guerra de Vietnam, convocado en 1966 por los filósofos Bertrand Russell y Jean-Paul Sartre, el Tribunal de Belmarsh congrega a algunos de los activistas, artistas, políticos, disidentes, abogados de derechos humanos y denunciantes más prominentes y progresistas del mundo, quienes alzan la voz en defensa de Julian Assange y WikiLeaks.


Estas fueron las palabras que Jeremy Corbyn, miembro del Parlamento británico y exlíder del Partido Laborista, pronunció ante el Tribunal de Belmarsh: “Estamos siendo testigos de una parodia de la justicia, de una violación de los derechos humanos, de la negación de la libertad a alguien que se arriesgó de manera valiente para que todos sepamos que murieron personas inocentes en Abu Ghraib, que murieron personas inocentes en Afganistán, que personas inocentes están muriendo en el Mediterráneo y que mueren personas inocentes en todo el mundo, cuando potencias que actúan sin ninguna supervisión y que no rinden cuentas por sus actos deciden que es conveniente y oportuno matar a la gente que se interpone en el camino de sus grandes planes. Nosotros decimos “no”. Por eso exigimos justicia para Julian Assange”.


The New York Times, The Guardian, Le Monde, El País y Der Spiegel —los importantes periódicos que publicaron artículos basados en los documentos filtrados de Assange— se han unido al llamamiento de Corbyn. “Publicar no es un delito”, declararon en una carta abierta.


Nunca antes se había acusado a un periodista en virtud de la Ley de Espionaje de Estados Unidos. El juicio contra Assange representa una grave amenaza para la libertad de expresión y la libertad de prensa. El presidente Biden —que actualmente está envuelto en su propio escándalo por el manejo indebido de documentos clasificados— lo sabe bien y debe retirar de inmediato los cargos contra Julian Assange.

Artículos del autor

La reconocida activista ambiental sueca Greta Thunberg ha sido llevada en andas a la fuerza. Sí, literalmente. Greta se unió a miles de activistas que se habían congregado en el pueblo de Lützerath, Alemania, para protestar contra la expansión de una mina a cielo abierto de lignito, uno de los tipos más contaminantes de carbón.

El Día de Año Nuevo representa la posibilidad de un nuevo comienzo y la oportunidad de fijarse nuevas metas. Sin embargo, para los residentes afroestadounidenses de la localidad de Rosewood, estado de Florida, el 1 de enero de 1923 —hace 100 años— fue el comienzo de una semana de violencia y asesinatos en masa llevados a cabo por una turba de gente blanca enardecida que atacó e incendió por completo esa localidad de población mayoritariamente negra.

La selva amazónica, a menudo llamada “el pulmón del planeta”, cubre un terreno de alrededor de cinco millones de kilómetros cuadrados a lo largo de nueve países sudamericanos. Es un inmenso sumidero de carbono, que absorbe dióxido de carbono de la atmósfera, lo almacena como biomasa y libera oxígeno.

El cambio climático, la Navidad y el capitalismo convergieron de manera caótica con una falla operativa de proporciones épicas de la aerolínea Southwest, que provocó que miles de personas que se aprestaban a viajar por las vacaciones de Navidad y miles de trabajadores de la compañía aeronáutica quedaran varados durante varios días en diversos aeropuertos de Estados Unidos.

Las palabras del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, no podrían haber sido más crudas: “Estamos librando una guerra contra la naturaleza. Los ecosistemas se han convertido en juguetes para obtener ganancias. La actividad humana está devastando bosques, selvas, tierras de cultivo, océanos, ríos, mares y lagos que alguna vez fueron prósperos..."

El presidente Joe Biden sigue adelante con una controvertida causa penal contra Julian Assange, el fundador del sitio web de revelación de información secreta WikiLeaks. Assange lleva casi cuatro años languideciendo en la prisión británica de máxima seguridad de Belmarsh mientras apela su extradición a Estados Unidos, donde podría ser sentenciado a 175 años de prisión en una cárcel de máxima seguridad por cargos de espionaje y hackeo de información.

“Es un honor para mí pronunciar las cuatro palabras más poderosas jamás pronunciadas en una democracia: el pueblo ha hablado”. Con estas palabras dirigidas a sus partidarios, el senador Rafael Warnock celebró el martes por la noche su victoria en la segunda vuelta electoral para renovar su banca en el Senado de Estados Unidos en representación del estado de Georgia.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Código Bonus México  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris