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18º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Antonio Pérez Henares
Antonio Pérez Henares
Columna de opinión
Antonio Pérez Henares nació en Bujalaro (Guadalajara) en 1953. Lleva ejerciendo como periodista desde los 18 años, edad en que comenzó en diario Pueblo. Ha trabajado en Mundo Obrero, Tiempo, El Globo y la Cadena SER. En 1989 se incorporó a la dirección de Tribuna, publicación de la que fue director entre 1996 y 1999. En 2001 ingresó en La Razón, donde actualmente combina su labor de columnista con la dirección de sus ediciones especiales y la jefatura de los suplementos. Ha sido colaborador en radio y televisión, y dirigió el programa de entrevistas políticas 'La respuesta' en Antena 3. En este momento ejerce como comentarista político en RNE y Telecinco. Como escritor destacan sus obras 'La letra de los ríos', 'Las 7 vidas del progre', 'La conducta sexual de los españoles', 'Nobles y plebeyos' y 'Los nuevos señores feudales', 'La piel de la tierra', 'Un sombrero para siete viajes', 'Antonio Buero Vallejo, una digna lealtad', 'Miguel de la Quadra Salcedo, el último explorador', 'Las bestias', 'La cruzada del perro', 'El río de la Lamia' y 'El hijo del italiano'. Posee prestigiosos premios literarios.
Antonio Pérez Henares
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El modoso inútil
MADRID, 18 (OTR/PRESS) La suspensión y aplazamiento, al menos hasta el final de mayo, de las elecciones catalanas es la demostración empírica mas contundente de la ineptitud absoluta y flagrante del ministro Illa, ese modoso inútil presentado y, ojo, comprado por muchos, como paradigma de la gestión de la pandemia.

Colocado por el Gobierno como candidato estrella y proclamada su ascensión a los altares como símbolo de la "lucha" y gestión contra el letal virus resulta que la realidad obliga a cancelar toda la operación dado que el virus, otras vez tras más, y tras haber clamoreado Moncloa su victoria, está mas desbocado y fuera de control que nunca.

No pasa nada. El ministro responsable deja presuntamente sus tareas electorales, que no deja en absoluto, pero es a lo que está de veras, lo de sanidad es atrezzo y propaganda, y vuelve al púlpito ministerial, con su alegre monaguillo Simón, a darnos homilías con sus letanías susurradas y muy buenos modales sobre los bien que lo están haciendo, su bondad infinita y los torpes y malos que son todos los que no dicen amén al concluir su explica.

La constatación del estremecedor fracaso, la inoperancia mas total y la ineptitud más absoluta es tan patente como lo será su intrascendencia a efectos de rechazo por parte de una sociedad cloroformizada por la propaganda masiva y la abdución mediatica.

Así vuelve a ser ahora como ha sido desde el primer momento. Illa y Simón seguirán comportándose no como responsables reales y concernidos por la catástrofe sino como pronosticadores, al estilo de aquellos hombres del tiempo que nos hemos acostumbrado a que no den una y comentaristas a toro pasado de las desgracias que en nada les atañen a ellos y de las que descargan culpas y muertos en sus rivales políticos. Y todo ello será comprado como la mejor mercancía por la parroquia adicta y adoctrinada en la confrontación y el odio político como única vara de medir conductas. Componen una inigualable collera, cada uno en su papel, de embaucadores. Nos llevan diez meses vendiendo el peine y hay millones que se lo siguen comprando.

Desde el comienzo los hechos y las hemerotecas demuestran desde el primer minuto la frivolidad, la negación de la evidencia, la suicida anestesia tranquilizadora, la nula previsión, la ineptitud e ineficacia en prevenir y proveer luego de medios y remedios, la estupidez triunfante de dar al mal por vencido y la utilización de la tragedia como ariete y medro político. Y todo ello no sólo adoptado como pauta y doctrina sino reiterado en cada uno de los repetidos tramos, sus "oleadas".

Pero ellos son inmunes, tienen anticuerpos contra la verdad, ningún fracaso ni mentira les afecta. La memoria ha sido sepultada bajo el manto de nieve inmenso e inmaculado que los medios cómplices o domados, casi todos y los masivos, hacen caer cada día sobre los cerebros.

Hay que olvidarlo todo y no querer recordar nada ni de lo hace casi un año ni lo de anteayer tampo. El van a ser todo lo mas un par de casos, es casi menos que una gripe, no tengáis miedo y manifestaos en alegre tropel, las mascarillas son un estorbo, los test no son necesarios, bailad y cantad en los balcones en honor de los sanitarios sin protección ni medios, el gran caudillo ha derrotado al mal, salimos mas fuertes, unidos y victoriosos, vacacionemos y yo el primero, la recuperación ha comenzado, ¡huy que ha vuelto!, dadnos otros seis meses, esto de un golpe, de Alarma, para hacer mi antojo y no rendir cuenta, culpa es de las autonomías, las del PP, claro, hemos "conseguido" la vacuna, traemos la luz después de la tiniebla e Illa se va a recoger los frutos, mañana o dentro de tres meses, con 83.000 muertos ya, esa la pavorosa y real cifra, o 100,000 que será la de entonces, de sus aciertos y desvelos por todos nosotros y presidir Cataluña, que es la nación suya porque como tal la considera y no parte de la de todos y va ahora a aplacar a los separatistas con la infalible fórmula de hacerse uno de ellos y entregarse a sus exigencias.

martes, 19 de enero de 2021.
 
Una de pala, por favor
MADRID, 11 (OTR/PRESS) Creo que la única vez en mi vida que salí públicamente en defensa de Pepe Blanco fue cuando de ministro le cayó una nevada bastante fuerte, aunque bastante más suave que Filomena (nombre de mi abuela materna, por cierto) y amen de liarla en la A-3 hubo también problemas en las ciudades. Y floreció un clamoreo tremendo contra Pepiño, al que culpaban algunos muy airados en las teles de que no podían sacar el coche.

Quizás porque uno se crió en un pueblo de Guadalajara, en la Alcarria Alta y cerca ya de la Sierra de Ayllón y de la Sierra de Pela seguntina, tiene querencias campesinas, y no ha perdido raíces ni presencias y ha visto como actúa el personal cuando llega el nevazo y se barrunta el hielo, es por lo que entonces y ahora no pude sino decir que hay cosas que no hay que esperar que vengan a resolvernos y que no es pérdida de derechos ciudadanos el limpiar a puerta de la casa, la del garaje y un trozo de acera si es menester. Si es un edifico de vecinos mejor, porque así se pueden turnar y hasta hacer una brigadilla. Hace falta alguna pala, claro está. Así que hagan una derrama para comprar unas cuantas para la próxima vez.

Pero no hace falta siquiera fijarse en el medio rural que ahí el personal se sabe organizar y echarse una mano, o un tractor, para salir del atolladero. Miren lo que hacen en los países más dados a estas inclemencias. No se si lo dan por la tele, reconozco que me estoy quitando cada vez más, pero allí el personal de toda condición y gobierno se pone de inmediato al tajo y deja su "espacio" como un primor. Y no se pone a gritar que tiene que venir un funcionario a limpiarle digamos, por ejemplo, la entradita y la acera de la fachada del chalet de Galapagar.

Los funcionarios, o sea los servicios públicos, están y no dan abasto para otras cosas y lo que necesitan es ayuda y un poco de comprensión, amen de que no se haga el imbécil y les compliquen aún más la situación. En lo que deben estar es en intentar que las carreteras, los accesos, los viales los servicios públicos de trasporte y abastecimiento puedan recuperarse cuanto antes y volver a funcionar. Incluso, y esto si podía aprenderse, para próximas ocasiones tomar medias de prevención. Como por ejemplo cortar drásticamente el trafico tanto en la red que tenga grave riesgo de verse afectada y en la propia urbe también y limpio el espacio de coches ponerse a desparramar todo lo que pueda hacer que la nieve se acumule y se hiele después. Pero ¿alguien se atreve aquí a tomar una medida así?. Ni aunque tenga en sus manos nada menos que un estado de Alarma a su disposición para seis meses.

La cosa ha sido, y va a tardar en dejarnos respirar, muy seria. Posiblemente sea la peor tempestad de nieve en la Meseta sur desde casi mediados del siglo pasado. Pero tampoco hay que dramatizar y menos aún ponerse a lanzar desgarradoras llantinas por lo que a veces no pasa de una incomodidad. Yo estoy, bien claro ha quedado, con el personal de echar mano a la pala y ver que se puede ir haciendo por uno mismo o con el vecino de al lado. Vamos, que el ver a los vecinos metiéndose en faena me ha parecido lo mejor, lo más normal y un buen hábito que si se perdió, es mejor recuperar. Todos tenemos por lo menos un pueblo o al menos un abuelo que nació en él.

Tampoco vendría mal un copo de sentido común. Y esperar, claro, y no ponerse a hacer el tonto, a que se pueda circular con alguna garantía y siempre con precaución. Que en esto ya es hora de decir también que las imprudencias y los desbarres es cosa de que empiecen a costarle algo a quien las comete. Sea en esto de ahora o aquello tan frecuente de ponerse a hacer el cabra en zapatillas y con una sudadera y que luego venga a rescatarte, jugándose el tipo ellos, la Guardia Civil a 2.000 metros de altura. Vamos que el riesgo que a ellos les "pone" a quien de verdad pone en peligro y gastos es a los demás.

En cuanto a lo de Filomena y los políticos tampoco, que quieren que les diga, me pide sangre la pluma y lo que me viene a la cabeza, al ver como otros no dejan de mojar en ella, es aquello italiano de "Piove, porco goberno" o "Goberno ladro (ladrón)". Aunque hombre, eso si lo vi, y me causó una reseñable impresión digna de glosa, la estelar y temeraria aparición de Pedro Sanchez al descender de un impresionante vehículo, que solo tiene paragón en aquel Mercedes 540 G4 W131 de tres ejes y seis enormes ruedas que le regaló Hitler a Franco y que es ahora la joya del parque automovilístico del Patrimonio Nacional. Tras apearse de él, nuestro arrojado presidente caminó impávido con triunfante osadía, nada menos que quince metros por la calle, hasta alcanzar la puerta del ministerio. Allí bendijo los operativos que su Estado Mayor presidido por el general de siete estrellas Abalos había dispuesto y hecho ejecutar con eficacia y celeridad. ¿Que menos que se autoconcedan una medalla y se impongan una cruz por esta nueva y gran victoria, que unir a las del Covid, contra la terrible Filomena? Pensionada, faltaría más.

martes, 12 de enero de 2021.
 
El cuento de Illa
MADRID, 4 (OTR/PRESS) Según pasan los días y arrecia la pandemia lo del ministro Salvador Illa resulta cada vez mas feo. Sus modos educados y untuosos convencen cada vez menos en cuanto se deja al lado la cascarilla educa y aparece la almendra. O no. Porque resulta que no hay, que esta vana. O peor. Que es la demostración de una inutilidad absoluta.

La respuesta a unas preguntas esenciales dejan al descubierto el montaje propagandístico. ¿ La acción del ministro ha sido la adecuada? ¿Lo fue al inicio su negativa a aceptar siquiera la gravedad de lo que venía y se sabía que venía? ¿Fue su respuesta previsora, eficaz y decidida en conseguir y dotar de los medios necesarios a los sanitarios? ¿Ha sido su tándem con Fernando Simón algo más que escenografía y atrezzo?. Si se dejan al margen, que en España es un imposible metafísico, banderías políticas y nos atenemos a los hechos su nota no alcanza, a mi personal y humilde entender, el aprobado. Y eso siendo generoso

Pero aún en caso de que se otorgue una valoración positiva viene la segunda parte. ¿Si el señor ministro ha sido capaz y determinante para luchar contra el COVID por que ahora abandona, deja el ministerio tirado y se lanza hacía su verdadero objetivo: las elecciones catalanas? ¿O es que da por vencida, como hizo su jefe en junio, a la enfermedad?.

Pareciera que este es el mensaje, que Illa cumplida su misión se dispone a recibir los frutos de su victoria. Y no hay tan victoria, no hay tal derrota de virus. Solo hay un anuncio de vacuna que se está poniendo a cuenta gotas, que nos coloca de nuevo a la cola europea en la realidad, otra cosa son, como siempre, las proclamas, en cuanto a datos y número de personas a las que ha llegado esa primera dosis. Que esa es otra. No hay nadie aún, pero nadie y habrá que esperar semanas que pueda darse por vacunado pues no lo estará hasta que se pongan la segunda dosis.

Eso por un lado pero por el otro el horizonte que se avecina, entre la cepa inglesa de cuyas características no se sabe nada, a engañarnos y la galopada cada vez y de nuevo más desbocada de los contagios, no sería en absoluto el momento de salir pitando. A no ser claro que eso signifique reconocer que resulta que viene a dar lo mismo pues excepto decir muy enfáticas y muy educadas palabritas el señor filosofo, esa es un formación y dedicación vocacional, da igual que esté o que no. Que tan solo hay que sustituirle por alguien que siga dando el pego.

La rumorología indica que sera la actual ministra de Política Territorial Territorial y Función Pública, Carolina Darias, cuya formación profesional, Licenciada en Derecho po la Universidad de la Laguna tiene similar conexión con la cartera de que va a tomar posesión que su sustituido. Carolina Darias fue una de las portadoras de la famosa pancarta del 8-M que acabó en un contagio masivo. A saber, Carmen Calvo, ella y esposa y madre del presidente del Gobierno. La foto de aquel día no será posiblemente recordada con excesivo entusiasmo.

El recambio más bien parece la manera de hacer hueco a quien hay que compensar que es el señor Iceta, hoy poderoso personaje que marcaba ya la política territorial del PSOE a nivel nacional desde su conocida posición de pliegue, aunque el discursito se envuelva para que no se note, ante el nacionalismo.

En suma, es un juego y un enjuague electoral lo que nos están vendiendo y, una vez más, se está tragando el personal. Las tragaderas son ya tales que aquí lo de pulpo como animal de compañía es ya lo más sensato y normalizado que nos hemos comido. Mientras enero asoma con cara cada vez mas temible. Y no por las nevadas.

martes, 5 de enero de 2021.
 
 
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