Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Política   Cataluña   Soberanismo  

El incendio de Roma

“A este presidente rebelde y sedicioso no le importa en absoluto, incendiar Cataluña”
Jorge Hernández Mollar
lunes, 17 de diciembre de 2018, 00:00 h (CET)

No resulta muy difícil imaginar al “emperador” Quim Torra, tocando la lira mientras contempla el incendio de Cataluña al igual que algunos de los relatores del histórico incendio de Roma atribuyeron al emperador Nerón.


Pero lo peor del incendio de Roma fueron sus consecuencias: según algunos historiadores de la época, Nerón culpó a las cristianos, iniciándose así la primera gran persecución contra ellos que terminó en una cruel matanza y sufrimiento entre las crucifixiones y las fieras que los destrozaban en un espectáculo dantesco y cruel.


Salvando las distancias y el contexto de lo acontecido alrededor de aquel tirano personaje, se puede encontrar una cierta similitud entre las consecuencias del incendio que amenaza a Cataluña y el odio que se advierte en las acciones que contra los españoles se están atizando por parte de Torra presidente de la Generalidad.


Por sus recientes declaraciones haciendo soflamas para luchar por la independencia al estilo esloveno, lo que supone una clara invocación al levantamiento en armas o las incitaciones a la guerrilla urbana de los CDR, es evidente que a este presidente rebelde y sedicioso no le preocupa en absoluta incendiar Cataluña y luego bailar una sardana, contemplando todos los daños materiales y humanos que especialmente se puedan inferir a millones de catalanes que son españoles y que no participan de su demencia independentista.


El Gobierno de España en manos hoy de un presidente como Sánchez, trastornado por los efluvios del poder y como Gulliver viajero empedernido, que de una forma sorprendente le ha llevado ya a “olvidarse” en cuatro ocasiones de su responsabilidades para presidir el Consejo de Ministros, navega sin rumbo en un proceloso mar de contradicciones y rectificaciones y lo que es peor aún en una sistemática dejación de autoridad frente al reto soberanista y revolucionario de los Torra y compañía.


No se puede gobernar un país a golpe de ocurrencias electorales para tratar de ocultar las heridas que entre sus propias filas está produciendo el fracaso de su gestión política en Cataluña y que tienen un evidente reflejo en otras comunidades autónomas gobernadas por los socialistas como ha ocurrido recientemente en Andalucía.


Celebrar un Consejo de Ministros en Cataluña, escoltado y rodeado por cerca de nueve mil efectivos de la policía local, autonómica y del Estado no es la mejor forma de enfrentarse al riesgo y peligro soberanista y menos aún apelar y ofrecer un diálogo a un ciego y sordo como Torra que una y otra vez se pronuncia contra la Constitución y con sus disparatadas pretensiones para que el gobierno interfiera en la independencia del poder judicial y así liberar a quienes hoy son presuntos culpables de gravísimos delitos contra el Estado como si de una república bananera se tratara,


Los resultados de la aplicación del art 155 durante la anterior legislatura no fueron eficaces por la temerosa actitud de los tres partidos constitucionalistas que la diseñaron. El gobierno de la Generalidad sigue atizando las pavesas, los medios de comunicación públicos siguen siendo la plataforma revolucionaria de los independentistas y los Mossos son manipulados sin pudor alguno por el poder político con advertencias de purgas policiales al más puro estilo soviético.

En esta nueva coyuntura no hay otro camino que una aplicación más firme y decidida de todos los recursos que la Constitución permite y ampara para evitar que al igual que el de Roma, el incendio destruya y arrase Cataluña y así lo vienen demandando dos partidos constitucionalistas con amplia representación parlamentaria como el Partido Popular y Ciudadanos.


El filosofo griego Heráclito decía que “mas vale apagar una injuria que apagar un incendio”. Jugar con fuego es no estar decidido a apagar las permanentes llamadas a la rebelión contra el Estado por parte de Torra y sus secuaces con el solo objeto de permanecer en el poder con la complicidad de quienes insultan, injurian y amenazan al resto de los españoles, Hoy, afortunadamente, hay millones de españoles y catalanes que ni quieren ni pueden consentir un indecente e imposible diálogo con quienes tienen la belicista intención de incendiar Cataluña culpando al resto de España, al igual que Nerón hizo con los cristianos, de su inevitable y dramático fracaso.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

"Un mundo mejor es posible"

A lo largo de una hora el Padre Ángel nos tuvo embelesados con su mensaje

Inductancias

Desdeñamos los condicionantes...para pasar a los lamentos necios de los descuidados

Gobernabilidad

​Si el 10N el resultado es similar al de las anteriores elecciones generales y, según dicen los expertos en estas cuestiones, puede serlo muy probablemente, el bloqueo político puede prolongarse de modo indefinido

Reforestar la Amazonía de manera exponencial a través de un crowfunding

​En lo que va de año, en la Amazonía se han registrado más de 74 mil incendios según datos del INPE

Pedro Sánchez contra Pedro Sánchez

¿Cómo va a reaccionar el electorado?, ¿Se va a dejar arrastrar (engañado o no) por algo posterior? ¿Se beneficiarán Casado, Iglesias, Rivera, o Abascal? ¿Lo visto fomentará la abstención?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris