Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Julio Ortega Fraile
Julio Ortega Fraile
Cuando se mata a quien se jura amar y respetar
¿Qué sentiría en su conciencia, y en sus entraňas, si ahora saliese a la luz un vídeo inédito de Hitler en el que se le oyese decir:

—"Ojalá la humanidad se amase y respetase tanto entre sí como yo amo y respeto a los judíos", y acto seguido se marchase a inaugurar Dachau?

¿Qué hemos de sentir, de pensar, de hacer, cómo hemos de apretar los puňos y qué vómito hemos de contener escuchando las palabras de Cayetano Rivera, matador de toros, declarando que desearía que esos que se hacen (que nos hacemos) llamar animalistas le profesaran (profesáramos) a las personas tanto amor y respeto como él le tiene toro, y contemplar cómo tras soltar eso se aleja de la cámara para torturar a un par de ellos?

A mí con esto se me antoja muy canijo el diccionario. Palabras como repugnancia y calificativos como canalla no reflejan ni la décima parte de lo que ese torero me produce y creo de él, pero consigue revolverme todavía más, y mira que es difícil, que aún haya ciudadanos ciegos y sordos no ya sólo ante el sufrimiento de los animales en la tauromaquia, sino también ante la desfachatez, la hipocresía, la prepotencia y la ruindad (también estos sustantivos se quedan cortos, muy cortos) de un individuo (y no es el único en el ámbito de su profesión) que además de hacer de una carnicería lenta y cruenta de los toros su modo de ganarse la vida nos toma por gilipollas profundos.

Y a pesar de todo, incluidas las náuseas, prefiero esta última explicación, porque no quiero ni pensar que lo que realmente le apetece es que los animalistas salgamos a las calles y, algunas tardes, a partir de las cinco, apuñalemos a mujeres y le cortemos las orejas y el pene a hombres (eso públicamente, a puerta cerrada podríamos multiplicar impunemente el sadismo), porque en eso es en lo que se traduce su maldito amor y respeto a los toros. Y no lo digo yo, hablan sus actos.

Sí, nos contó eso y se fue a torear, o sea, a torturar toros hasta acabar con su vida, pero antes añadió que lo hacía por Adrián -el niňo enfermo en cuyo nombre se organizó esa corrida- y deseando verlo convertido en torero. No me imagino a un antiesclavista pagando el precio de un esclavo por respeto y amor hacia él y enviándolo después a la arena de un circo a matar o a ser muerto por leones, pero sí soy capaz de recordar corridas "benéficas" y recientes en las que el beneficiario recibe calderilla o en las que las cuentas se ocultan. Para cualquier duda contactar con Perera o con el Juli.

No me imagino, es imposible, a Cayetano Rivera dándonos lecciones de empatía, cuando sus manos manchadas con la sangre de seres inocentes ahogan en una crueldad real su hermosa y embustera teoría.

Pero si me imagino, y veo, y no me asombra por más que me produzca arcadas, cómo el lobby taurino es capaz de hacer suya la reflexión, no exclusiva entre los violentos, de que aman a quienes matan, yazga el cadáver de su adoración en un portal o en un albero.

Artículos del autor

No hace falta que respondas, sé que no te vale porque no te conviene, como a los ganaderos o empresarios taurinos no les viene bien que se sepan los números reales de la tauromaquia No sé si crees que podrás engaňar a nadie, desde luego a nosotros no, a los indiferentes tampoco aunque ese maltrato no les perturbe, es que ni siquiera a los tuyos, ni a ti mismo, lo único que demuestras es que la historia continúa pariendo nombres que son por sus actos símbolo de vergüenza, violencia, cobardía e hipocresía y tú, Óscar Higares, en lo que te concierne al menos: el maltrato de toros hasta la muerte, no eres mejor.

No existe violencia legal sin la correspondiente ley que la ampare, es evidente, y no hay violentos legales sin sus propios argumentos morales para justificarla.
Lo segundo que más asombra de la corrupción conductual y moral que significa la tauromaquia es su desfachatez.
Decía el escritor Charles Bukowski que el conocimiento si no se sabe aplicar es peor que la ignorancia. Algo de eso tiene que haber porque sin duda añade responsabilidad, porque desaparece la eximente que podría constituir el no saber.
Antonio Mata Huete, director de la revista Caza y Safaris y del diario CazaWonke dice que es cazador y ahí nada que objetar. Que siente placer matando me consta.
Hace unos cuantos días se manifestaron los taurinos en Valencia con un nutrido número de asistentes, es cierto, y hoy todavía conservan la noticia, que empieza a oler a rancio, entre los titulares sus páginas taurinas calificando la marcha a favor de la tortura y la muerte de un gran éxito.
Un hombre de 42 años circulaba en el coche con su mujer e hijos por la CA-280 a la altura de Selores (Cantabria), cuando una bala entró a través de la chapa en su vehículo hiriéndole en el tórax, afortunadamente no de gravedad.
Sólo traigo aquí unos pocos ejemplos de sus declaraciones pero los hay a cientos, basta con meter en Google las palabras “caza, control, población, jabalí” para encontrarlos.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris