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Pitidos, abucheos y gritos de “dimisión” contra Pedro Sánchez en el primer 12-O tras la pandemia

Agencias
@DiarioSigloXXI
martes, 12 de octubre de 2021, 13:47 h (CET)

MADRID, 12 (SERVIMEDIA)


Los Reyes de España llegaron este martes minutos después de las 10.30 horas a la plaza de Lima de Madrid, junto a la infanta Sofía, para dar el pistoletazo de salida al desfile militar de la Fiesta Nacional, que se vio enturbiado por los fuertes abucheos y pitidos que un numeroso grupo del público asistente dirigió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.


La llegada del presidente del Ejecutivo fue recibida por algunos espectadores con fuertes abucheos, pitidos e increpaciones de diversa índole, todo lo contrario que a la llegada de los Reyes, que fue aplaudida con entusiasmo por la multitud agolpada detrás de las vallas para presenciar el primer desfile militar después de la pandemia.


El presidente del Gobierno se hizo esperar, ya que el protocolo establece que aparezca unos minutos antes que el jefe del Estado y le espere junto al resto de autoridades. Así estaban, de hecho, la ministra de Defensa, Margarita Robles; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida; y el Jemad, almirante general Teodoro Esteban López Calderón.


Los cuatro aguardaban juntos en la Plaza de Lima minutos antes de que se avisara por megafonía de la llegada de los Reyes. Entonces, seguía sin haber rastro de Sánchez, que apareció en coche unos metros por delante de la comitiva que los Reyes. Nada más vislumbrarse a los monarcas, la gente comenzó a aplaudir y el vehículo oficial de Sánchez se separó para dirigirse al lugar donde esperaban Robles, Ayuso, Almeida y el Jemad.


El presidente del Gobierno se bajó discretamente en un lateral sin que la mayoría de la gente se percatara de su llegada porque los ojos estaban puestos entonces en los Reyes. Llegó hasta Robles, a la que se acercó a saludar, e hizo un gesto a pocos metros de distancia a Almeida y Ayuso, quien dirigió su mirada a Sánchez con un rostro muy serio.


Cuando el narrador del evento indicó que el líder del Ejecutivo recibiría a los Reyes junto al resto de autoridades, se desató el coro de gritos, abucheos y pitidos contra Sánchez. El griterío fue in crescendo y no cesó hasta que los Reyes recibieron Honores Militares y sonó el himno nacional.


Después, los Reyes saludaron a las autoridades mientras volvían a escucharse fuertes abucheos, gritos e incluso insultos contra el presidente del Gobierno. En la línea de recepción de autoridades estaban todos los ministros, excepto la ministra de Industria, Reyes Maroto, de viaje en Italia para asistir a una reunión del G-20; y el de Universidades, Manuel Castells, que no informó de su ausencia.


AUTORIDADES


Vestido con el traje de capital general del Ejército de Tierra, Felipe VI empezó a saludar a las autoridades, empezando por los presidentes del Congreso, Meritxell Batet, y del Senado, Ander Gil. Después, los presidentes de otras instituciones como el Tribunal Constitucional, el Tribunal Supremo y el CGPJ, así como los ministros y todos los presidentes de las comunidades autónomas, con la excepción del presidente catalán, Pere Aragonés; el de Euskadi, Iñigo Urkullu; el de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; y el de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page.


El desfile, bajo mando del General Jefe de la BRIPAC ‘Almogavares’ VI, contó con la participación de unos 2.656 efectivos de las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil, la Policía Nacional, Protección Civil y Salvamento Marítimo. Se trató de un número mucho menor que en ediciones previas a la Covid. En desfile participaron también 115 vehículos y 68 aeronaves, contando aviones de transporte, cazas, cazabombarderos, ‘corsarios’ apagafuegos, aviones de transporte, ‘tanqueros', helicópteros de ataque y la célebre Patrulla Águila, entre otros.


El acto comenzó con los Honores Militares a los Reyes, y la presentación de novedades del jefe de Batallón de Honores a Felipe VI, que después pasó revista. A continuación, los Reyes saludaron a las autoridades presentes, antes de situarse junto a la infanta Sofía en el palco desde el que presenciaron el desfile.


UNA BANDERA DE QUINCE KILOS


En esta ocasión, el salto paracaidista sobre la Plaza de Lima portando la bandera de España se realizó sin problemas, por parte de dos miembros de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire (Papea), uno hacía de guía y el otro portó la enorme bandera de España, con un peso de quince kilos, aterrizando justo frente a los Reyes.


Tras el izado de la Bandera Nacional, se llevó a cabo el acto de homenaje a los que dieron su vida por España, que culminó con una pasada de la Patrulla Águila, dándose inicio al desfile aéreo, seguido por el desfile terrestre. Al finalizar, una vez que los Reyes se despidieron de las autoridades presentes para dirigirse a la recepción en el Palacio Real, una multitud de asistentes comenzaron de nuevo a abuchear al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a otros miembros del Ejecutivo.


Este año el desfile ostentó el lema ‘Servicio y compromiso’, ya que trató de poner en valor el trabajo de los miles de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas a favor de la ciudadanía, como se pudo ver durante las etapas más críticas de la pandemia de Covid-19, cuando fueron los militares quienes se encargaron de velar los féretros y trasladarlos desde el Palacio de Hielo, en Madrid. O los que acudían a las residencias de ancianos a desinfectar en unos casos, o a recoger personas fallecidas, lamentablemente, en otros.


También la labor de rastreo, clave para vigilar la extensión de los brotes, en los que se han empeñado cientos de militares. Al igual que en la tarea de distribuir las vacunas por todo el territorio, y vacunar a grupos específicos, como los deportistas olímpicos y paralímpicos.


De igual forma, se homenajeó a las Fuerzas Armadas que lograron sacar de Kabul a más de 2.200 personas, entre diplomáticos, colaboradores de España y sus familias, en una operación de puente aéreo entre el Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, Dubái, y la Base Aérea de Torrejón de Ardoz. Mali, Líbano, Letonia… Las misiones internacionales, en las que España mantiene más de 2.400 militares también merecieron el homenaje de la sociedad, tras un año en el que, gracias a la exitosa campaña de vacunación, los militares volvieron a poner sus botas sobre el asfalto de la capital.


Al terminar el desfile militar, el Rey se acercó a saludar a los máximos responsables de las unidades que habían participado. Pedro Sánchez le acompañó y, al verle, el público volvió a pitarle, abuchearle e incluso corear “Fuera, fuera” y “Dimisión, dimisión”.


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