Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Cataluña   Política   -   Sección:   Opinión

Cataluña del futuro

Mientras Cataluña vive la campaña del 21-D, el heredero de Fortuny, el ex-president Puigdemont sigue como un exiliado en Bélgica
Francisco Collado Campana
@fcolladocampana
domingo, 10 de diciembre de 2017, 11:55 h (CET)
Los restaurantes de lujo en Bruselas y Lovaina, la ópera centroeuropea y las reuniones nacionalistas con otros convencidos de la causa junto al Estado belga que coopera misteriosa y siniestramente a favor de la causa. De nada ha servido la euro-orden de detención dictada por la judicatura española que ha sido respondida con el profundo silencio de la complicidad. Y la cual ha tenido que ser retirada. No vayan los tribunales a hacer un ridículo mayor que elque ya hace el compatriota Puchi por tierras europeas. Eso sí, tampoco han faltado los autobuses con Pujoles montados para mover banderas catalanas en el Parlamento Europeo.

La incapacidad de Europa, y más en concreto la connivencia belga, son un síntoma inequívoco del fallo institucional que tenemos por delante. La Unión Europea tiene más vocación de Liga Hanseática que de una auténtica integración política. El Brexit promovido por los conservadores ingleses y ahora esta chanza de nacionalismo catalán que dice sufrir una verdadera represión. Una represión franquista por la cual la Generalitat reclama una indemnización al Estado español. Como si el resto de España no hubiese sufrido los desmanes de la dictadura. Esto demuestra que los órganos comunitarios no sirven absolutamente para nada a la hora de respetar la mínima soberanía que queda a los países miembros. Y que el compromiso democrático se diluye entre las tramas de la diplomacia belga.

Y no ha faltado Mas a la fiesta para pugnar por el liderazgo. Los nacionalistas del interior contra la Generalitat en el exilio. Nos cueste más o menos, esto se está viviendo en el presente. Más de medio siglo después de la Guerra Civil y de tantos episodios que han desangrado a nuestro país. Sin embargo, no faltará el estallido de violencia. El viejo fantasma asesino de los nacionalismos periféricos que vira desde País Vasco hasta Catalauña, donde ya se han registrado el incendio provocado en un hogar por usar la bandera constitucional, las pintadas en los mítines del PSC y las amenazas a los miembros del PP y de C's. Éste es nuestro presente, de aquí derivará el futuro de un conflicto que hará de Barcelona, una urbe decadente.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XXXVIII)

¿Quizá fuese eso lo que pretendía para sus “hijos” el marqués emérito de Peralta, don Josemaría Escrivá de Balaguer Albás y Blanc?

¡Alerta roja! España en peligro por el avance separatista

“Ríe de tus lágrimas mientras las lloras” Mark Manson.

La injusticia no es inmune

"Nos corresponde hacer del mundo un lugar para todos"

La soberanía judicial española

“ Deducir que el delito de rebelión supone una exoneración del mismo, solo por haber denegado dicha Corte la euroorden del Tribunal Supremo que pesa sobre el fugado Puigdemont para el delito de rebelión, es una falacia más de los independentistas catalanes”

Milagros

Casi todo el mundo cree que los milagros son el resultado de aplicar fórmulas mágicas o de la intervención directa de Dios
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris