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Etiquetas:   Crisis   Merkel   Rajoy  

Bienvenida Mrs. Merkel

Tenía razón Zapatero que la luz estaba al final del túnel, pero olvidó decirnos lo largo que era
Jose Pérez Suria
@jpesu
viernes, 7 de septiembre de 2012, 07:38 h (CET)
España ha vuelto de las vacaciones con euforia e ilusión. Las dos citas de ayer: la reunión del Banco Central Europeo BCE y la visita a España de la señora Merkel eran dos puntos clave para el nuevo Ejecutivo de Mariano Rajoy. Pero la ilusión se apaga con rapidez y es que hace un tiempo que no amanece en España.

Las palabras del presidente del BCE, Mario Draghi, han sido como un jarro de agua fría para España aunque el Gobierno español se empecine en ver expectativas en ellas. Tras la reunión, el señor Draghi ha detallado, “que los países de la Eurozona deben pedir el rescate para que el Banco Central intervenga en su ayuda” y en segundo lugar añade que, “la compra de deuda en los mercados secundarios tendrá ahora como requisito que el país ayudado pida el rescate a sus socios de la Eurozona. Y este rescate tendrá que ser sometido a una condicionabilidad estricta”. Nada, que el dinero no llueve del cielo y que las condiciones serán recortes.

Por otro lado, la visita de Ángela Merkel a España es vista por la ciudadanía más como una inspección de la canciller alemana a la colonia española. Parece que estemos rindiendo cuentas a nuestra anfitriona en Europa, Alemania; o como aquella otra visita de Míster Marshall en la película de Luis García Berlanga, en la que nadie supo muy bien de su utilidad, de hecho aún se duda si llegó a entrar en España.

Lo triste, es que mañana todo esto pasará, y los españoles volveremos a la cruda realidad, la del comedor social, la lista del paro, el desahucio, la subida el IVA, de las tasas universitarias, de la gasolina, etc. El objetivo es relajar a la prima, tranquilizar a los mercados, aliviar la presión sobre el euro, dar confianza a los socios europeos y mientras todo eso acontece, nadie tranquiliza al padre/madre sin empleo, a los niños sin vacaciones, a los abuelos que reciben a sus hijos fruto del desahucio, al empresario seguido por el cobrador del frac porque la administración le adeuda dinero, el autónomo que cierra su negocio.

Lo siento señor Rajoy, pero creo que ambas citas suscitan poca ilusión entre la sociedad y han pasado sin pena ni gloria, y lo peor, es que dejan tras de sí una sensación de apatía, descontento y tristeza impregnada en los españoles.

Tenia razón Zapatero que la luz estaba al final del túnel, pero olvidó decirnos lo largo que era el túnel.
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