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De Moscú a la luna vía París

Andrei Kisliakov
Redacción
lunes, 27 de junio de 2005, 22:33 h (CET)
Hoy día se puede afirmar con certeza que ya queda predeterminada la creación de una unión espacial europea única que llegará a ser la mayor asociación del mundo en el campo de la exploración e investigación del espacio.

El presidente del Centro Nacional de Estudios Espaciales(CNES), Yannick d'Escatha, en una de sus entrevistas manifestó que la poderosa alianza estratégica con Rusia constituye el elemento clave para Francia en materia de la creación de nuevos cohetes portadores.

El director de la Agencia Espacial Federal, Anatoli Perminov, y su homólogo francés firmaron el acuerdo sobre futuros cohetes portadores y programas de vuelos tripulados. El programa de cooperación promovido por Francia y que se ha dado en llamar "URAL" será en perspectiva de toda Europa, pues, en opinión de d'Escatha, desde el nacimiento mismo de las investigaciones espaciales Rusia ha estudiado todas o casi todas las formas tecnológicas de estudio del espacio y acumulado una enorme cantidad de valiosa información. Por lo tanto, la cooperación con Rusia permitirá crear un laboratorio de ideas que toda Europa tanto necesita.

De manera que el proceso iniciado con la firma, en otoño de 2003, del convenio intergubernamental entre Rusia y Francia en materia de las actividades espaciales, marcha ahora por la vía conducente a crear un espacio espacial europeo único que cuenta con la participación de Rusia.

En rigor, ahora no se trata únicamente de que cohetes portadores rusos pertenecientes a la Agencia Espacial Europea se lancen desde el cosmódromo ecuatorial de Courou en Guayana Francesa sino que de crear nuevos modelos de sistemas de transporte y de idear planes de abrir caminos interplanetarios.

En el primer caso Europa piensa con seriedad en sustituir el cohete "Ariane-5" que sirve de principal portador. En opinión del presidente del CNES, la búsqueda de un nuevo modelo se realizará junto con Rusia. Se espera que el primer vuelo de un cohete ruso-europeo -cualquiera que sea su modelo- se realice en 2020.
No obstante, la industria de cohetes rusa ya ahora puede ofrecer una amplia gama de vectores.

En estos momentos el Centro Espacial "Jrunichev" desarrolla a gran escala el complejo coheteril "Angará" con toda una familia de cohetes de clase ligera, mediana y pesada. Las performances de estos cohetes permiten satelizar ingenios espaciales de una masa que varía de cientos de kilos a 24 toneladas y ponerlos en órbitas de diversas altitudes e inclinaciones hasta la órbita geoestacionaria. Se tarta de una tecnología del mañana. Se espera que cohetes de la familia de "Angará" comiencen a lanzarse en los próximos 1-2 años.

Paralelamente, a fin de prolongar el período de vida de los cohetes "Soyuz" y ampliar la nomenclatura de ingenios espaciales derivados, se moderniza el cohete "Soyuz-2". Se instalan sistemas digitales de control y telemediciones, un propulsor nuevo con características específicas elevadas, así como se modifica el diseño de la tercera etapa y del cono de nariz. Y como resultado, en el momento de colocar el ingenio en órbitas circulares bajas la masa de la carga útil aumenta en 1100-1200 kg.

El año pasado se llevó a cabo un lanzamiento de prueba del modernizado cohete portador "Soyuz-2" lo que constituye la primera fase de su modernización.

En lo que se refiere a las investigaciones del espacio lejano, "tanto la Agencia Espacial Federal como todos sus socios en la Estación Espacial Internacional consideran con interés variantes del futuro vuelo hacia la Luna y más tarde, hacia Marte y otros planetas" - dice una comunicación divulgada por la Agencia Espacial Federal.

En este caso resulta especial el papel que desempeña la estación orbital que, a juicio de Anatoli Perminov, constituye el elemento básico que servirá para crear la infraestructura orbital destinada a la preparación de vuelos interplanetarios.

Todo parece indicar que pronto en la etapa de la ejecución de la iniciativa ruso-francesa los programas cósmicos nacionales cederán su lugar al plan europeo de desarrollo de la cosmonáutica.

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Andrei Kisliakov es comentarista en temas políticos de la Agencia Rusa de Información 'Novosti' (www.rian.ru)

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