Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

No al adoctrinamiento sexual y a la imposición del aborto en la educación

Jesús D. Mez Madrid
Redacción
lunes, 24 de mayo de 2010, 07:48 h (CET)
Más de 140 colectivos relacionados con la educación, la familia y los derechos fundamentales han suscrito el Manifiesto por la Libertad de Educación, presentado en diferentes ciudades españolas contra el adoctrinamiento ideológico sobre el aborto y la sexualidad que trata de imponer la Ley Aído.

"No nos oponemos a la educación sexual, es algo que los padres hacemos con nuestros hijos desde que son pequeños, adaptándonos a su momento y a su edad. Pero le concedemos tanta importancia a este aspecto de su formación, el de la afectividad y la sexualidad para edificar su vida adulta, que no estamos dispuestos a dejarlo en manos del Estado de forma que sea éste quién decida", dijeron. Pienso que con mucho sentido común y con toda justicia.

En el manifiesto, las entidades señalan que el capítulo educativo de la nueva legislación sobre aborto "es un paso más en el proyecto ideológico y cultural de transformación de la sociedad y que, como ya sucede con Educación para la Ciudadanía (EpC), vulnera de lleno el derecho de los padres". El documento se dirige a las administraciones educativas, a los padres, a los centros educativos con ideario propio y a los de la red pública para pedirles que "rechacen de plano la intromisión estatal en el ámbito de las libertades individuales".

Por último, explicaron el contenido del Manifiesto por la Libertad de Educación y ha presentado el símbolo de la campaña de los padres en defensa de sus derechos, una cometa con el lema "Haz volar la libertad de educación". Los firmantes del documento piden que se elimine del proyecto de ley esta parte dedicada a la salud sexual y reproductiva o, en caso contrario, se muestran dispuestos a presentar batalla de nuevo, al igual que lo están haciendo con EpC.

Noticias relacionadas

¿Cuándo dejará Europa de ser un vasallo de EEUU?

El fracaso de las sanciones de EEUU a Rusia

Eso de la Cuaresma ¿va contigo?

Ahora es tiempo favorable para convertirnos y creer en el Evangelio

¿El castellano en Cataluña? ¿Quién permitió que se aboliese?

La Constitución española no necesita ser interpretada respeto a la vigencia, en todo el territorio español, de la lengua que hablan más de 500 millones de personas: el castellano.

Banalización

Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

El riesgo feminista

Hace unos días el arribafirmante escribió sobre los peligros del neomachismo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris