Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Reforma migratoria México-EEUU

Natalia Zamorano (México)
Redacción
miércoles, 21 de abril de 2010, 14:00 h (CET)
El tiempo sigue su curso, y todo parece indicar que no existe todavía nada preciso acerca de la concreción de una reforma migratoria entre México y los Estados Unidos, misma que ayude a la legalización de los millones de mexicanos que actualmente viven en ese país.

Cierto es que la reforma migratoria entre ambos países ha sido tema central en las agendas desde hace tiempo y para ambos gobiernos, pero cierto también es que hasta el día de hoy no se ha llegado a un punto de común acuerdo entre ambas naciones. Esto era atribuido, al menos en lo referente a las dos últimas presidencias de los Estados Unidos, al hecho de que el gobierno estaba en manos republicanas, quienes por tradición han puesto cierta resistencia a que se apruebe una reforma de ésta índole, por lo que definitivamente el tema no era prioritario y quizá ni siquiera merecedor de atención alguna. Lo interesante es que ni siquiera ahora que logró arribar a la presidencia norteamericana un demócrata se ha logrado algún avance específico, a pesar de las expectativas adoptadas desde su campaña presidencial. De hecho, la agenda de dicho presidente le ha hecho voltear la mirada a otros puntos ajenos a la reforma migratoria, mientras que para México, el tema de la migración tampoco ha sido central por tener que enfocarse a la lucha contra el narcotráfico por ejemplo, por lo que la reforma sigue en estado vegetativo para los dos países.

Y a la par de que todo esto ocurre en ambos lados de la frontera común en cuanto al accionar de los gobiernos, los movimientos pro-migrantes en Estados Unidos continúan con sus esfuerzos para lograr la aprobación de una reforma migratoria, mientras que otros tantos grupos anti-migrantes se dedican a truncar dicha aprobación. Es partir de estos últimos en especial que se han puesto sobre la mesa soluciones específicas al tema de la migración que no precisamente se les puede caracterizar de favorables. Un ejemplo de ello, es que en diversas ocasiones se ha puesto de manifiesto que poner mano dura contra la migración podría dar resultado. Sin embargo, no debe olvidarse que ésta no es una política de migración, y es precisamente eso lo que se necesita para controlar los flujos migratorios en todo el planeta, no sólo entre Estados Unidos y México.

No debe olvidarse que la violencia y la desigualdad son dos de los factores más predominantes y fuertes en la historia migratoria de los países, por lo que la dureza entonces no debe ser vista como una solución ante un problema de ésta magnitud, y menos aún si lo que se busca en verdad es que los flujos migratorios sean moderados y desarrollados en un marco de dignidad y protección de los derechos humanos.

Es claro que quienes hablan de poner mano dura a la migración son precisamente aquellos que están en condiciones de hacerlo, es decir, aquellos países que cuentan con las posibilidades de satisfacer las necesidades básicas de du gente y que no alcanzan a comprender por qué sí hay muchas personas que deciden migrar en busca de mejores condiciones de vida.

Estos países, convertidos en receptores de la movilización de personas, no han reconocido que no todas las migraciones pueden ser perjudiciales sino que incluso traen consigo beneficios múltiples para ellos, y no sólo para los países emisores quienes reciben las remesas por ejemplo. Si pensamos en el caso de migrantes profesionistas, ellos en un momento dado pueden enriquecer la vida laboral del país receptor al poder contar con mano de obra cualificada que al final de cuentas ni siquiera le costó a él su preparación. Los artistas serían otro ejemplo, quienes tendrían la capacidad de enriquecer y diversificar la vida cultural del país receptor. Por otro lado, no debe olvidarse que la legalización de los migrantes traería grandes beneficios económicos para el país, pues ahora tendrían que pagar impuestos que se traducen en una enorme entrada de recursos al gobierno receptor. Además, ser legalizados les permitiría moverse con libertad, sin temor a ser capturados y deportados, lo cual incluye la posibilidad de que se preparen todavía mejor laboralmente y puedan llegar a convertirse en personas capacitadas para realizar cualquier trabajo.

Considerando todo lo anterior, puede decirse que una reforma migratoria es completamente necesaria debido a las condiciones dadas para los migrantes en los Estados Unidos, reforma que al final de cuentas, si se aprueba con los requerimientos básicos, podría sin duda traer mayores beneficios para ambas partes. La reforma que se busque aprobar, no debe quedarse entonces del lado norteamericano, que pretende reducir y hasta eliminar la migración, e incluso deshacerse de los migrantes que ya están viviendo en su territorio, sino que debe contar con presencia mexicana. Además, debe asegurar las condiciones de vida correctas, la cobertura de las necesidades básicas y sin duda la protección a los derechos humanos de al menos esos migrantes que aunque se niegue, ya están aportando grandes ganancias a los Estados Unidos.

Noticias relacionadas

Catalunya, el árbol que no deja ver el bosque

El PP, con la Constitución tapa su corrupción

El valor y la valía

Se requieren gentes de valor que perseveren, dispuestos a plantarle corazón a esta escalada de contrariedades que nos dejan sin aliento

De la Constitución de 1812 a la de 1978

Hay que releer las constituciones derogadas antes de reformar la vigente

Turull y Rull

La viñeta de Carla

¡Aprovecha el instante! ¡Aprovecha el día!

Cada ser humano y cada alma es un microcosmos en el macrocosmos universal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris