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La migración México – Estados Unidos

Talía Dánae Romero
Redacción
jueves, 26 de marzo de 2009, 11:24 h (CET)
Actualmente la migración a otros países es un fenómeno globalizado que va en aumento, sobre todo provocado por la búsqueda de mejores oportunidades de empleo y de una mejor calidad de vida de las sociedades de países subdesarrollados en aspectos económicos, que por lo general es un problema que conlleva una inadecuada distribución de la riqueza. La globalización ha sido un fuerte impulso para dicho fenómeno, pues las fronteras sociales y culturales se van desvaneciendo paulatinamente, permitiendo un mayor contacto con otras regiones, así como un mayor conocimiento mundial, pero en esencia la problemática radica en que países como México, no pueden retener a su población, pues hay sectores sociales que viven en condiciones inadmisibles y que se ven forzados a salir del país para poder sobrevivir.

La interrelación de los países ha favorecido, por otro lado, el aumento de la migración. Al enfocarnos en la migración México-E.U.A podemos identificar con facilidad los beneficios que trae para ambos países: México es receptor de un gran monto de remesas sin tener que sustentar a la población que se marcha al país vecino y Estados Unidos obtiene mano de obra barata que no exigirá un trato digno ni sus derechos; sin embargo, la situación no es tan positiva como se puede creer desde un punto de vista simple, sin analizar detenidamente lo que implica la inmigración ilegal.

La parte de la población mexicana que migra a Estados Unidos, según diversas investigaciones, debe tener un grado de pobreza adecuado para emprender el penoso viaje hacia el norte, pero teniendo el dinero necesario para realizarlo. El movimiento migratorio no es algo que constituya un deseo de las personas, pues la mayoría de la población se siente afianzada a su tierra, sujetada a su comunidad por los lazos familiares y por el temor a tener que integrarse a otra sociedad totalmente distinta; por esa razón la decisión de migrar es difícil y dolorosa, sin embargo millones de mexicanos se han marchado a Estados Unidos en las últimas décadas. Esa es una de las razones por las que, para convertirse en un migrante ilegal, es necesario encontrarse en un punto en el que se vuelve algo inevitable para la supervivencia. El viaje resulta muy costoso, por lo que sólo las personas que tienen la posibilidad de conseguir el suficiente dinero para costearlo, lo realizan.

En los últimos veinticinco años se han observado cambios significativos en el fenómeno migratorio, mismo que se ha adaptado a las nuevas necesidades de la sociedad, así como a un nuevo panorama internacional. Uno de los principales cambios que ha surgido es, no sólo la aparición de la migración femenina, sino un incremento impresionante en la cantidad de las mujeres migrantes, al nivel de equipararse cuantitativamente a la migración de hombres. Las mujeres, a pesar de migrar en condiciones mucho más difíciles que los hombres y viéndose en el grave peligro de ser víctimas de infinidad de vejaciones, migran por varias razones, pero especialmente por conseguir en Estados Unidos un empleo mejor remunerado para enviar dinero a sus padres, esposos o hijos; o bien, seguir o alcanzar a sus esposos, que también son migrantes; mujeres jóvenes que desean tener una mejor calidad de vida y permanecer indefinidamente en el país vecino, entre otras.

Otro cambio importante que ha surgido en estos últimos años ha sido el incremento de familias completas que migran a Estados Unidos, lo cual ha provocado la disminución de las remesas que llegan al país. Antes se observaba que los migrantes iban a Estados Unidos por algunos años para ahorrar, enviar dinero a sus familias que permanecían en México y regresar a su país; sin embargo, las investigaciones más recientes han demostrado un cambio en dicho patrón, pues ahora los migrantes ahorran para poder lograr que sus familias crucen la frontera y continuar viviendo en Estados Unidos.

Hoy en día es impresionante la cantidad de hispanos que viven en Estados Unidos, pues, al menos, diez millones de personas que habitan en dicho país son mexicanos, además de que la mitad del total de nacimientos ocurridos entre el año 2005 y 2006 en EEUU fueron de hispanos. Es inminente el aumento de la población de origen latinoamericano, así como su posicionamiento en diversos sectores sociales y el surgimiento de una clase media hispana, pues hasta hace algunos años la gran mayoría de los hispanos en Estados Unidos pertenecían a la clase baja.

Un punto que no se debe olvidar al analizar la importancia que la inmigración ilegal tiene en nuestro país vecino es que los hispanos ocuparán el lugar que dejará la generación nacida después de la Segunda Guerra Mundial, ya que la población estadounidense cada vez tiene menos gente que pueda ser la mano de obra del país, por lo que los latinoamericanos tendrán que ocupar dicho lugar en el sistema.

A pesar de lo anterior, los migrantes sufren una gran discriminación en Estados Unidos, pues un amplio sector de estadounidenses considera que los migrantes usurpan los empleos que por derecho les pertenecen a ellos, además de que crean un ambiente de inseguridad. En realidad se ha demostrado que la cantidad de delincuentes latinos (migrantes ilegales) en ese país es muy pequeña, siendo la mayoría de raza blanca o negra, pues las personas que migran ilegalmente al país vecino, en general, lo hacen para conseguir empleo y viven en una constante preocupación de ser descubiertos y deportados, por lo que evitan verse involucrados en actividades ilícitas.

En cambio, resulta una realidad innegable que la gran población de inmigrantes ilegales en los Estados Unidos constituye una fuerza económica que reporta enormes ganancias a ese país; además de ser la mano de obra más barata que, aunque ilegal, paga impuestos y el estado no les otorga ningún tipo de garantías ni prestaciones.

El problema migratorio México- EE.UU. es bastante complejo, inherente a la geografía y relación ancestral de ambos países, por lo que requiere, más que muros y persecuciones, una pronta legislación encaminada a resolver los conflictos de migración.

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