Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Ateos

Miguel Rivilla (Madrid)
Redacción
viernes, 6 de junio de 2008, 05:16 h (CET)
A propósito de una carta mía en la que salía al paso de una colaboración en La Razón del académico y colaborador del diario, Francisco Nieva , que pública y notoriamente se postula como ateo, un amable comunicante me contesta con la presente que trascribo:

“Si este señor es ateo, si no tiene fe, pues bastante desgracia tiene; y si encima se jacta de ello, desgracia doble. El ateo lleva en su interior la amargura de no creer. Un amigo mío, tiene la siguiente postura respecto a la fe: solía decir que creer, tener fe, no cuesta nada, y que por tanto lo más inteligente sería ser creyente, no resultase luego que fuera todo cierto y uno hubiera cometido en su vida el gran error de no haber creído.

Yo matizaría que tener fe sí cuesta algo: tener fe implica tener unos límites morales y reconocer la autoridad divina. Decía Santo Tomás Moro que no se puede confiar en quien no crea en Dios o en la vida futura, porque esa persona, lógicamente, no reconocería ninguna autoridad o principio moral fuera de sí misma.

Muchos ateos lo son porque serlo es mucho más cómodo, fácil y "práctico" (al menos eso creen ellos) que tener fe y vivir de acuerdo a unos mandamientos, unas normas y unos límites morales; es decir, por motivos prácticos. Por eso una tesis de la ética dice que los ateos son todos ateos prácticos y que no existen los ateos teóricos.

Estoy seguro de que para muchos ateos los creyentes somos unos tontos que nos auto imponemos limitaciones morales que nos impiden "sacar partido" a la vida y disfrutarla. ¿Y si la vida en la Tierra existe precisamente para demostrar cómo nos comportamos? De nada servirá sacarle mucho "partido" a esta vida si perdemos la futura. ¿Qué le importa al hombre lucrar el mundo entero, si malogra su vida” Hasta aquí mi amable comunicante. La fe es un don que se nos ha dado gratis. Somos libres de creer o no, pero también somos responsables cada uno de lo que hemos hecho o dejado de hacer con o sin la fe.

Noticias relacionadas

Gobernantes y gobernados

De la adicción a los sobornos, a la adhesión de los enfrentamientos: ¡Váyanse al destierro ya los guerrilleros!

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris