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Etiquetas:   Disyuntivas   -   Sección:   Opinión

Clubes de cuidado

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
lunes, 28 de abril de 2008, 03:09 h (CET)
Con el ajetreo de la vida actual, es menester un cierto cuidado, para no desvirtuar las acciones sociales; para no vernos arrastrados, por una marabunta de hechos inconexos y repercusiones insospechadas. El mismo lugar de reunión, para amigos o gentes afines, agrupaciones de tertulianos, actividades deportivas, juntas de elaboración política, organizaciones religiosas y caritativas; demuestran el riesgo de los nuevos comportamientos. En esto han evolucionado enormemente las actitudes, ¡Puede suceder de todo!

Quedaremos la mar de contentos si las actitudes son abiertas, plurales, con afán constructivo y ambiciosas, sobre todo en ese sentido de mejores aportaciones al acervo común; del grupo, y por ende, de la sociedad. Participación de la buena, con las diferentes sensibilidades, en diálogo continuado. Ahora mal, cuando se hayan introducido los secretismos, engaños, dominaciones y parafernalias de viejo cuño, con modernas superaciones. FEROZ BIPOLARIDAD esta, que nos conduce desde la benefactora colaboración a la malévola manipulación de ideas y gentes. Es importante la percepción del lugar donde nos coloquemos. De eso dependerán, congratulaciones, discusiones, lamentos o desesperaciones trágicas. Bastará un somero repaso.

Los ecos transmitidos por la prensa, nos intimidan en más de una ocasión, vean sino la gravedad de uno de ellos. El índice de SUICIDIOS de adolescentes, se ha multiplicado por 30 en los recientes treinta años. Para el 2020 presagian la aterradora cifra de 1.5 millones de adolescentes que recurrirán al suicidio, en un año y en todo el mundo. ¡Espeluznante! Con el aditamento de la referencia a los “Clubes cibernéticos del suicidio”, detectados en Rusia, según Pravda. Al parecer existen allí, decenas de estos lugares virtuales. Puesto el título, las deducciones se van cumpliendo después con los datos. Allí se circula con referencias a las formas de muerte, con numerosas aportaciones, con detalles tétricos, con descripción de lances macabros. Se exponen las frustraciones existenciales, desde las más peliagudas. Se alcanzan momentos álgidos, adobados por los pormenores de cada lamento, con las desdichas más hondas. ¡En menudo club nos hemos metido!

En estos casos, el MORBO colectivo añade desgraciadas costras siniestras. El aspecto inicial de intercambio solidario, deviene en una destrucción tenebrosa. Las presuntas raices de cada situación personal, pierden su sentido de raíz; se convierten en CABLES mal CONECTADOS, donde nunca estarán las raices. Precisamente, esas raices son exigentes, requieren cuidados y cultivos delicados. Aunque se incluya la labor de los profesionales mejor preparados, se alcanza un punto cenital en el aprovechamiento de cada circunstancia individual. Por encima de esa cumbre, estaremos sometidos a una aventura vital en pleno desarrollo; en la cual, la frivolidad y el morbo, agravan las dificultades. Decisión fuerte, esa de consolidar una buena elección con respecto al club de apoyo. No debemos menospreciar los riesgos.

En estos días se celebró en Valencia el primer Congreso sobre Teoría de la Conspiración, con las aportaciones de los estudiosos del susodicho tema. Aquí confluyen ciertas características preocupantes de las agrupaciones o clubes. Empezando por el matiz tendencioso encerrado en algunos grupos; el secretismo origina leyendas y manipulaciones interesadas. Ocurrió con la masonería, sigamos con las sectas, pero no olvidemos esos clubes tan de moda entorno al ESOTERISMO. A veces basta con un papel extraño, de dudosa procedencia y de reciente descubrimiento, para montajes y agrupaciones insospechadas. Algunos éxitos editoriales vienen de esos orígenes, con grandes programas mediáticos, y sin muchos reparos. Se convierten en grupos de riesgo para la población, debido a los ocultamientos; por eso, el cuidado, es necesario ante ellos.

En cuanto a la libertad de expresión, ninguna objeción, cada quien se agrupe con la sombra que estime más conveniente. Las precauciones son necesarias por la gran cantidad de paranoias propagadas, con ínfulas de verdades manifiestas, amplificadas por los medios de comunicación. Grandes espectáculos. Entre lo inverosímil y las medias verdades, el galimatías adquiere dimensiones enormes. Los lemas de cada grupo son variados, contubernios para dominar el mundo, hermanos y mujeres de Jesucristo, los aires del fin del mundo; o aventurados asuntos de difícil ratificación. La intensa atracción hacia lo oculto y desconocido, es una fascinación ya añeja; verse arrastrados irracionalmente a sus manejos, será bien distinto, cuidémonos.

Son de especial interés, las agrupaciones de VACIADO MENTAL, en las que suelen jactarse de su pertencia, ¿Militante? Qué podemos decir si no de esos auténticos grupos televisivos, donde se busca con ahínco, la supresión de cualquier atisbo de personalidad en los participantes; los fundamentos siguen otros derroteros, el ruido y las controvertidas audiencias. La difusión se convierte en arma poderosa contra los restos de la persona. Otra mención se merecen los clubes de consensos electorales, en ellos se miran de forma atravesada, con inquina feroz, a quienes no sepan valorar el pensamiento único del poderoso. Arramblan con la pluralidad interna de los partidos políticos, se imponen en fundaciones educativas o bancarias, entre otras ubicaciones.

La contemplación de los desvaríos no debe obcecarnos, son fruto de las inmensas posibilidades de que disponemos. Sin embargo, sentimos en nuestras íntimas entretelas, la exigencia de no tolerar el ABANDONISMO. Para ello, tropezamos con una gran desventaja, la desunión reina en estos ámbitos de tantos posibles, cada uno tira a lo suyo. Ahí surge la ironía casi fatal, el club no será válido con meros cerebros vacíos; por eso el cuidado, por que si nos descuidamos, sólo dispondremos de un club para cerebros machacados.

Niños, adolescentes, adultos o ancianos, precisamos de unos buenos criterios de funcionamiento. Hay 4 de ellos que considero cruciales:

1. DEDICACIÓN PERSONAL. Sea en la familia, en labores profesionales, en la diversión o en el simple ocio. Basta ya de gregarismos consentidos.

2. VIBRACIÓN VITAL. Íntima e intransferible, la mujer abrumada, el hombre desconcertado, adolescentes en sus soledades ruidosas; se impone la vuelta de la mirada al auténtico fondo humano existencial.

3. SUEÑOS VERTEBRADOS. Eso de pisar el terreno, pero jamás, cerrando la espita a los anhelos, a la imaginación. Un día merecerá la pena tratar de lo poco que se sueña.

4. CREATIVIDAD COMPARTIDA. Ese contraste de visiones evitará no pocos errores; las limitaciones convierten en imprescindible a la colaboración, a la labor de conjunto.

Y eso con mucho salero y amor, con la menor cantidad posible de vinagre, sin pócimas enrevesadas, con sabores de una renovada cocina maravillosa.

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Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana
 
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