Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Celebrando la Constitución española y la Declaración Universal de Derechos Humanos

Ana Concepción Soler
Redacción
martes, 11 de diciembre de 2007, 09:25 h (CET)
“Nos comprometemos a garantizar una educación para todos que sea verdaderamente humana, una educación para la paz, la libertad, los derechos humanos y una formación religiosa que promueva la apertura de espíritu y la tolerancia” ( Declaración de la UNESCO-Barcelona- 18 de diciembre de 1994) FEDERICO MAYOR, Director General de la UNESCO y los participantes.

Celebramos hace unos días el aniversario de la Constitución y ahora le llega al día internacional de los Derechos Humanos.

Entre los derechos humanos proclamados en la gran carta de los Derechos Humanos de 1948 se encuentra la libertad religiosa, reflejada en los artículos 18, 26.2 y 26.3. Estos artículos vienen a hablar de:

— la libertad de adherirse o no a una fe determinada y a la comunidad confesional correspondiente;
— la libertad de realizar, individual y colectivamente, en privado y en público, actos de oración y de culto, y de tener iglesias o lugares de culto según lo requieran las necesidades de los creyentes:
— la libertad de los padres para educar a sus hijos en las convicciones religiosas que inspiran su propia vida en las escuelas y, para el desarrollo integral de su educación.
— la libertad de las familias de elegir las escuelas u otros medios que garanticen esta educación para sus hijos, sin tener que sufrir, ni directa ni indirectamente, cargas suplementarias tales que impidan de hecho el ejercicio de esta libertad;
— la libertad para que todos puedan beneficiarse de la asistencia religiosa en cualquier lugar en que se encuentren, sobre todo, en las residencias sanitarias públicas, clínicas, hospitales, en los cuarteles militares y en los servicios obligatorios del Estado, así como en los lugares de detención;
— la libertad de no ser obligado, en el plano personal, cívico o social, a realizar actos contrarios a la propia fe, ni a recibir un tipo de educación, o a adherirse a grupos o asociaciones, cuyos principios estén en oposición con las propias convicciones religiosas;
—l a libertad para no sufrir, por razones de fe religiosa, limitaciones y discriminaciones respecto de los demás ciudadanos, en las diversas manifestaciones de la vida (en todo lo que se refiere a la carrera, sean estudios, trabajo, profesión; participación en las responsabilidades cívicas y sociales, etc.).
En la Constitución española también vienen reflejados esos derechos, dándoles la categoría de derechos fundamentales ( 16.1, 16.2, 16.3, 27.2 y 27.3)

El derecho a la libertad religiosa y la laicidad del Estado pueden articularse de muchas maneras. El ordenamiento jurídico español, empezando por la Constitución, responde a un modelo de laicidad positiva, con cooperación entre el Estado y las distintas confesiones (art. 16, 3). Ese modelo ha sido refrendado democráticamente y quien desee cambiarlo deberá hacerlo a través de las urnas. Por eso es demagógico atribuir el mantenimiento de la enseñanza de la religión en el currículum escolar a unos Acuerdos con la Santa Sede.

Se dice que supone una obligación injustificada declarar sobre las propias creencias, que veta el artículo 16.2 de la Constitución española. Elegir entre una u otra asignatura no vulnera este artículo, porque sólo se elige una asignatura , no se declaran cuáles son las propias creencias. Puede suceder, por ejemplo, que unos padres deseen la asignatura de Religión católica para sus hijos, aunque ellos no la profesen( Agencia de Protección de Datos). Además, entonces, cualquier opción ideológica, como, por ejemplo, apuntarse a un partido político, o dar la cuenta corriente para hacer un donativo a una ONG, o la obligación de elegir entre jurar o prometer al tomar posesión de un cargo público, o señalar con una X en la declaración de la renta la aportación para el sostenimiento de la Iglesia católica, serían injustificadas obligaciones de declarar la propia creencia o ideología.

Felicidades a la Constitución por sus 29 años y a la Declaración Universal de Derechos Humanos por su 59 cumpleaños.

_____________________

Ana Concepción Soler Ballester, de la Plataforma Defensa Asignatura Religión Albacete

Noticias relacionadas

Heroínas antifascistas de ayer y hoy

Irracionalismo independentista

El ejecutivo ha hecho valer su legítimo poder para parar el incumplimiento del ordenamiento jurídico

El otoño de la vergüenza. España amenazada

La excesiva tolerancia y el desconocimiento de la verdadera amenaza que representa para España el separatismo catalán, atenazan al Gobierno

Al sol y a solas

Patios o cómo está el patio (I)

Disyuntivas crueles

¡Nos asaltan a mansalva! ¿Encontraremos el seso suficiente para afrontarlas?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris