Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Ver   juzgar y actuar   -   Sección:   Opinión

¿Todos tienen derecho a un título de bachiller?

Francisco Rodríguez Barragán
Francisco Rodríguez
jueves, 20 de septiembre de 2007, 22:38 h (CET)
Alguna vez oí que cualquier situación siempre es susceptible de que empeore. No sé si esta afirmación, es de Murphy, Peter o Parkinson, pero no hay duda de que puede aplicarse a nuestro sistema educativo.

El pasado día 9, se cumplieron ciento cincuenta años de la famosa Ley Moyano que estableció los tres niveles de enseñanza: primaria, secundaria y superior. La educación secundaria duraba seis años, distribuidos en dos periodos, uno de dos años y otro de cuatro. Para comenzar la enseñanza secundaria se exigía superar un examen general, el examen de ingreso, Para pasar del primer periodo al segundo también se exigía un examen general y una vez aprobados los seis cursos se obtenía el título de Bachiller en Artes que le facultaba para pasar a la enseñanza superior. Según mis noticias era un buen bachillerato.

A lo largo del tiempo se produjeron modificaciones diversas. En el Plan de 1957 y anteriores el Bachillerato comprendía siete cursos con una reválida de cuarto y otra reválida final o examen de estado, cuya superación otorgaba el Título de Bachiller. Este Bachillerato era para mí, sin ninguna duda, de alta calidad tanto en ciencias como en humanidades.

La Ley General de Educación de 1970, estableció la Enseñanza General Básica, la famosa EGB, con ocho cursos de escolarización obligatoria distribuidos en tres ciclos, tras los cuales podía estudiarse el Bachillerato Unificado Polivalente, el BUP, con tres cursos de duración, mas el Curso de Orientación Universitaria, el COU.

La EGB vino cargada de libros y fichas, novedosas matemáticas de conjuntos y diagramas, afortunadamente olvidados, pero que enriquecieron en aquel momento a la Editorial Santillana. Aquí empezaron las cosas a ir mal ya que, en mi opinión, la EGB con todos sus modernismos no preparaba adecuadamente a los alumnos, pues todo era rellenar fichas y olvidarlas, en lugar de amueblar la memoria de los niños con reglas y conocimientos útiles, con ejercicios y problemas cuya resolución les podría servir en el futuro.

El Bachillerato de tres años, alzado sobre una endeble EGB, llevó a los estudios superiores a mucha gente con escasa preparación y el nivel universitario comenzó a descender en las carreras más congestionadas, mientras que en las técnicas resultaba casi imposible, o al menos difícil, aprobar todas las asignaturas del primer año y lo abandonos y cambios de carrera eran habituales.

Esta situación empeoró aún más con la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) de 1990. Del viejo y despreciado latín, esta Ley tomó la palabra currículo como cultismo, para significar el conjunto de objetivos, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de cada nivel, etapa, ciclo, grado y modalidad del sistema educativo. Currículo y curricular se convirtieron en unas empachosas palabrejas empleadas a todas horas por los artífices del sistema.

Esta LOGSE estableció la escolarización obligatoria desde los seis a los dieciséis años, con seis años de enseñanza primaria distribuidos en tres ciclos de dos años cada uno y cuatro cursos de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) distribuidos en dos ciclos. Al Bachillerato, con distintas modalidades, puden acceder los que consigan el título de Graduado en Educación Secundaria y serán otros dos cursos académicos a partir de los dieciséis años, que no tienen carácter de enseñanza obligatoria, pero que son indispensables para cursar estudios superiores.

Los estudiantes que no tengan que repetir ningún curso, terminarán el bachillerato y podrán comenzar su carrera profesional con dieciocho años cumplidos. ¿Cuándo la terminarán? ¿Cuándo estarán en condiciones de trabajar?

El sistema de la LOGSE no funcionaba bien y la enseñanza era manifiestamente mejorable, por lo que el Gobierno de Aznar, al final de su segundo mandato, trató sin éxito de poner en marcha una Ley de Calidad de la Enseñanza, que fue desbaratada de inmediato por el Gobierno de Rodríguez Zapatero que se apresuró a poner en marcha la LOE, que es una continuación, corregida y aumentada, de la LOGSE, incluida la imposición de la discutida y sectaria asignatura de Educación para la Ciudadanía.

El problema, en mi opinión, es el fracaso escolar debido a la permanente desvalorización de la enseñanza. Mantener escolarizados a muchos alumnos que no se esfuerzan en aprender, pero a los que se les pasa de un curso a otro sin aprobar, obstaculiza la marcha del resto de los alumnos que se ven desmotivados para realizar ningún esfuerzo.

Ahora, dice la ministra de Educación, que se puede pasar de curso en Bachillerato con cuatro asignaturas suspensas. ¿Qué más da? Será del primero al segundo. ¿Cuánto tiempo necesitarán para aprobar los dos cursos? ¿Cómo valorarán las empresas los expedientes académicos de estos estudiantes, cuando vaya a buscar trabajo?

Pero si este gobierno, al que le gusta “dar derechos”, cree que todo el mundo tiene derecho a ser bachiller, pues que disponga que se les regale a todos el título, estudien o no, se esfuercen o no. Esto sería muy de izquierdas y muy progresista.

Noticias relacionadas

Desmantelando España

Más fácil es reprimir la primera codicia que satisfacer la próxima” Benjamín Franklin. Político y científico estadounidense

Prensa, TV y radios catalanas apoyan el 1ºO

Iglesias alienta la consulta y Sánchez juega a dos barajas

El momento de la tenebrosidad en escena

Andamos crecidos de falsedades. Nos desbordan

Canta y no llores

Tenemos aun latente un tremendo suceso al que no se le está dando la importancia que tiene, perdido entre tanto dolor e incomprensión

Cuando los filósofos caen en el separatismo

Algunas personas venderían su alma al diablo por un minuto de fama
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris