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Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

Japón: ¿Seguirá el ejemplo mexicano dejando el uni-partidismo?

Isaac Bigio
Isaac Bigio
miércoles, 25 de julio de 2007, 01:50 h (CET)
Las elecciones al senado nipón acaban de comenzar. Los japoneses en su país o en el exterior están habilitados para sufragar hasta la fecha oficial del domingo 29 de julio. En relación a las últimas elecciones a dicha Cámara Alta el índice de participación viene subiendo en un 10%. Esto es buena noticia para la oposición quien ansía imponer la mayor derrota senatorial en la historia del Partido Liberal Democrático (en el poder siempre desde 1955, salvo 1993-96).

La democracia del Japón es la única del Primer Mundo en la cual casi no hay alternancia en el gobierno. Desde 1955 el Partido Liberal Democrático ha sido siempre el mayor partido en las dos cámaras del parlamento.

Estos comicios podrían ser históricos. Hay indicios que el PLD, por primera vez, dejaría el liderazgo del senado a otro partido (el Demócrata). De ocurrir ello, Japón iría dejando su tradicional unipartidismo (que más recuerda al que tuvo el PRI mexicano desde 1929 al 2000) para acercarse a un bipartidismo que abriese una alternancia en el poder (como pasa en el resto de las democracias parlamentaristas).

El Partido Demócrata (Minshuto) se fundó en 1998 unificando a cuatro partidos centristas, social-liberales y social-demócratas. En 1993 éste integró al centro-derechista Partido Liberal. Un año después consiguió que el PLD pierda en los comicios para relevar a la mitad del Senado. Hoy, según las encuestas, el Minshuto tiene un 50% más de preferencias que el PLD y si vuelve a ganar en la renovación de la otra mitad de la Cámara Alta, éste podría pasar a controlarle.

Según los sondeos un cuarto de los que antes votaban por el PLD ya no volverían a apoyarle. Hay mucho disgusto por la manera en que éste ha hecho colapsar el sistema de pensiones (se han perdido la base de datos de decenas de millones de jubilaciones) y por otros escándalos. El péndulo parece ir desde la derecha hacia el centro y la izquierda.

De los 3 partidos de oposición el demócrata podría aventajar a los comunistas y socialdemócratas en capturar el descontento. En cambio, el descrédito del PLD podría afectar a su aliado budista teocrático y social conservador Komeito y también a los dos diminutos ‘Partidos Nuevos’ (uno de ellos candidatea al ex presidente peruano Fujimori), quienes se salieron del PLD en el 2005 pero buscan re-amistarse con éste o competir con éste desde una derecha más nacionalista.

Aunque el PLD pierda el Senado aún podría quedarse en el gobierno ya que sigue controlando más del 60% de los diputados. Si la derrota es muy grande, el PLD podría relevar al premier Shinzo Abe por otro de sus cuadros. El Minshuto podría sacar provecho de su victoria para querer forzar el adelanto de las elecciones generales a fin que se cambie la correlación de fuerzas dentro de los 480 diputados y, con ello, querer sacar al PLD del gobierno.

El sistema japonés podría sufrir una importante modificación. Tras los comicios del 11 de Septiembre del 2005 la Cámara Baja quedó bajo la fórmula 1-4-2. Esto es, con 1 súper-partido (el PLD, con más del 60% de los 480 diputados), y el resto repartido entre 4 partidos (demócrata, budista, comunista y socialdemócrata), algunos independientes y un 1% distribuido entre los dos ‘Nuevos Partidos’ (el ‘Kokumin’ y el ‘Nippon’).

Si se cumplen los pronósticos electorales la Cámara Alta podría quedar bajo un sistema 2-3-0. Esto es, el PLD perdería su hegemonía reduciéndose a un tercio de los senadores, mientras que los demócratas se acercarían a esa cifra o la superarían. Quedarían solo 3 partidos medianos (budistas, comunistas y socialdemócratas). Por último los dos ‘Nuevos Partidos’ podrían quedarse sin poder hacer elegir a Fujimori o a ninguno de sus candidatos a nivel nacional. El Kokumin podría perder a sus dos curules cuyo mandato sexenal fenecen pero conservaría a los otros dos que fueron electos para el periodo 2004-2010 cuando éste aún era parte del PLD.

Japón es un país donde se producen muchos terremotos físicos, pero no muchos sismos políticos. Sin embargo, en la segunda potencia industrial del globo podría estarse gestando un remezón en su sistema. Este archipiélago estaría por ir substituyendo su especial unipartidismo para establecer una forma de bipartidismo, el mismo que no sería muy igual al que rige en EEUU, Australia o varios países europeos.

Nota final
Estos comicios podrían tener incidencia sobre América Latina. Por una parte, podrían producir el cambio de un gobierno del que el grueso de los peruanos y muchos chilenos creen que protege a Fujimori. Por otro lado, si Fujimori no es electo esto desmoralizaría a su dividido movimiento y alentaría a sus detractores que buscan convertirlo en el primer ex presidente extraditado en el hemisferio en lo que va de este milenio.

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