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Etiquetas:   A la guerra con la guerra   -   Sección:   Opinión

Nazario y sus 40 maricones

Óscar A. Matías
Óscar A. Matías
martes, 5 de junio de 2007, 22:28 h (CET)
Nazario está de suerte. A este paso quizás consiga ser uno de los autores más vendidos durante este próximo curso escolar que se avecina. Su Alí Babá y los 40 maricones va en camino de convertirse en un best seller. Gracias, como no, al Ministerio de Educación y Ciencia que incluye su libro, entre otros, como material de apoyo para el profesorado de la nueva asignatura Educación para la ciudadanía.

A pesar de ser editado en 1993 los del ministerio acaban de descubrir la riqueza literaria de esta obra, y de lo muy beneficiosa que puede resultar para los futuros alumnos de nuestra sociedad española. ¡Qué suerte tenemos los profesores que haya tan grandes expertos en pedagogía que velen por el buen saber de nuestros alumnos!

Ahí está la importancia de recomendar todo tipo de libros que favorezcan el respeto que debemos inculcar. El de Nazario no es el único, sino que es uno más de una larga lista: De la acera de enfrente, Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad, La sociedad rosa…

Sobre el criterio del docente recaerá la mejor elección del tipo de material que quiera utilizar. Pero, gracias a Nazario, y la afortunada recomendación del MEC, será mucho lo que podremos enseñar en las aulas. De una forma amena y divertida, en formato de cómic, nuestros alumnos podrán ojear cómo un grupo de homosexuales de una calle cualquiera, en un bloque de vecinos, cometen todo tipo de felaciones y prácticas homosexuales, sin escrúpulos ni miramientos, sin censura ni prohibiciones. ¡Qué divertido será conocer al ligero de calzoncillos de Tom! ¡Qué simpático el follador insaciable de Yampol! ¡Que encantador el admirador de falos de La Borrega! ¡Qué expresivo resulta Luigi, el mariquita cursi de butí!

Sin duda, seguro que ésta puede ser la mejor forma de educar en el respeto hacia este colectivo. Al fin y al cabo -es que no nos enteramos- es algo muy natural y normal, extendido por todas partes y una práctica mayoritaria entre la población.

Menudo nivelón pedagógico, va a ser toda una revolución. ¡Se acabaron nuestras preocupaciones por los penosos resultados del informe PISA! Nuestros alumnos no saben leer, no están motivados hacia el estudio, no son capaces de realizar una suma, la media de faltas ortográficas casi supera al número de letras incluidas en un texto, ni saben quién descubrió América y lo de los reyes godos ni siquiera les suena. Eso sí, lo más importante que hay que saber para andarse por la vida no se lo van a perder: Haremos de los chicos y chicas unos verdaderos expertos mundiales en sodomía y lesbianismo, tendrán un gran nivel en las competencias básicas, o sea un nivel estupendo de práctica, sobre el asunto. Y todo, como no, gracias a nuestro exquisito y delicado Ministerio de Educación y Ciencia.

¡Qué respeto y qué tolerancia vamos a conseguir en nuestras aulas! Y seguro que no sólo eso, sino que para aquellos que se consideren raros (es decir, que sientan esa extraña atracción hacia una persona de distinto sexo) podrán descubrir que practicar la homosexualidad es una forma divertida y amena de vivir la propia sexualidad. Al fin y al cabo, el actual ejecutivo español lo está consiguiendo: ya casi nos tienen a todos convencidos que la homosexualidad y la bisexualidad son casi mejores que la heterosexualidad.

¿Heterosexualidad? ¿Pero eso qué es? ¿Es que a caso todavía queda algún retrógrado que la practica? Eso es de tiempos pasados, historia de nuestros padres y abuelos… ¡si ya no está de moda!

PD: He buscado en la web del MEC una referencia a la familiofobia; también busqué cómo educar a nuestros hijos en el respeto hacia aquellos que quieran formar una familia etiquetada como tradicional. No he sabido encontrar nada sobre ello. Supongo que formará parte de un nuevo plan de estudios futuro.

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