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Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

Inmigración

Santi Benítez
Santi Benítez
lunes, 4 de junio de 2007, 22:05 h (CET)
Una de las cosas que más gracia me hace cuando leo alguna encuesta es que un ciudadano crea que la inmigración es un problema, y encima un problema digno de ocupar uno de los primeros puestos en sus preocupaciones. Me hace gracia porque, siendo objetivo, es cierto que la inmigración es un problema... pero para el inmigrante, no para la ciudadanía. En general, la inmigración tiene más ventajas que desventajas, no sólo porque el inmigrante ocupe un nicho de empleo que los habitantes autóctonos no ocupan y es necesario cubrir - el sector servicios o el de hostelería, por ejemplo-, sino también porque contribuyen con su trabajo a las arcas del Estado y al crecimiento demográfico al que tampoco contribuyen demasiado los ciudadanos del país. Es decir, la inmigración no es ningún problema, el problema es la integración del inmigrante y, por supuesto, el desconocimiento absoluto por parte de la mayoría de la ciudadanía de culturas que, aún no siendo propias, están a su alrededor aunque se empeñe en no verlas. Siempre pongo el mismo ejemplo sobre ello, pero es que es muy bueno. Si se dan una vuelta por Las Palmas vayan a comer a cualquier Restaurante Chino de la Calle Luis Morote. Les puedo asegurar que, en el tiempo que tarden en almorzar, escucharán, como mínimo, hablar en diez idiomas diferentes - por algo Las Palmas es una de las ciudades más cosmopolitas de Europa-. Cocina árabe, marroquí, iraní, libanesa, hindú, tailandesa, japonesa, china, balinesa, camboyana, vietnamita, cubana, argentina, venezolana, mejicana, italiana, griega, turca. Coma lo que quiera en cualquier parte del mundo, hable japonés en Francia, francés en el Líbano, árabe en China, chino en Nueva York, inglés en la Patagonia, español en Tokyo. Y todo ello gracias a la globalización cultural - que también existe-. Un concepto que, no por pasar inadvertido para la mayoría de los ciudadanos, deja de ser cierto.

Bajo mi punto de vista, cualquier esfuerzo que se haga para dar a conocer culturas diferentes a los ciudadanos, culturas que se desarrollan a su alrededor y con las que conviven - sobre todo porque sino se hicieran esos esfuerzos seguirían sin conocerlas o llegar a darse cuenta de que están a su lado-, es digno de mención y alabanza. Es el caso del amigo Martín Millares y la asociación cultural a la que pertenece y dirige, Orígens. Para mi, encontrarme en las Jornadas de Blogs + Ciudadanía a alguien que trabaja directamente con inmigrantes, pero desde un punto de vista completamente diferente al que estamos, estoy acostumbrado a encontrarme desde la política de los despachos municipales y autonómicos, fue sorprendente. Y lo fue porque Martín y su asociación cumple con una máxima que debería ser de uso común por los ciudadanos e impulsado por las administraciones públicas; el conocimiento de las culturas que conviven con la nuestra, es decir, el conocimiento de las diferencias culturales que, al fin y al cabo, son las únicas diferencias ciertas entre una persona que vive en Japón y otra que viva en Groenlandia. Diferencias que cuando se conocen no parecen ser, ni mucho menos, esos enormes abismos de los que tanto gusta hablar a xenófobos como José Luis Roberto, de España 2000.

Les aconsejo que, si tienen un momento, a partir del 10 de junio, se den un salto por les Contxeres de Sant en Barcelona y disfruten del Xinafest. Este festival intenta acercar una cultura milenaria como la china - sólo en Cataluña viven más de veinticinco mil persona de origen chino- a los catalanes, y a cualquiera que se acerque por allí. Este festival ha sido organizado por la Asociación Orígens y la Asociación de Mujeres Comerciantes y Empresarias Chino - Españolas, siendo patrocinado por la Generalitat de Catalunya a través de su Secretaría para la inmigración, entre otros. Es una oportunidad de probar su gastronomía, disfrutar de actuaciones, actividades y, por supuesto, conocer algo más sobre la cultura china y las personas que han crecido en ella y que ahora conviven con nosotros.

No desaprovechen la oportunidad.

Suena de fondo "Bu Yao Lie (Thai Tecno)", de China Dolls.

Buenas noches, y buena suerte...

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