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A los moscovitas les dieron a conocer la cultura sefardí

Marianna Belenkaya
Redacción
viernes, 16 de marzo de 2007, 16:47 h (CET)
El proyecto “Escol”, que se realiza desde hace tres años con el fin de dar a conocer al público intelectual de Moscú la cultura israelí y judía contemporánea, dedicó todo un mes a elucidar el tema sefardí. “Tuvimos un febrero sefardí”, dijo a RIA Novosti una de sus organizadoras, Linor Goralik.

Inicialmente, llamaban sefardíes a los judíos españoles. Pero hoy día bajo este concepto entienden a toda la judería oriental y parte de la europea, cuyos antepasados fueron expulsados de España en el siglo XV.

El que a la cultura sefardí se le haya dedicado todo un mes, en vez de organizar actividades separadas en el transcurso de un año, tiene su explicación, dice Goralik. Mientras que la cultura de los judíos europeos (ashkenazi) y la cultura judía en general se conocen más o menos en Rusia, de la de los sefardíes de hecho no se sabe nada. Por eso decidimos ofrecerle al público ruso un cuadro íntegro, explicó.

Quienes topan con la cultura sefardí, descubren un mundo desconocido, vivo y cautivante, poco habitual para los rusos en su conjunto y también para los judíos de Rusia, por tener muy poco parecido con el mundo de la judiada europea. Aquí todo es distinto: la melodía de las canciones, la cocina y la ropa; su idioma no es yiddish, sino el ladino, del que casi ninguno de los rusos habrá oído. Pero por otra parte, precisamente en Rusia, cuya alma se parte entre Oeste y Este, la cultura sefardí puede acogerse bien por el público.

“Cuando estamos hablando de la cultura israelí y la cultura ashkenazi contemporánea, nos vemos obligados a luchar contra las ideas preconcebidas, que han arraigado en la conciencia de masas. Pero nuestro relato sobre la cultura sefardí lo comenzamos con una hoja en blanco. Y esperamos que el interés sea alto, por lo menos nos parece que el febrero sefardí fue un éxito”, dice Goralik.

Los moscovitas pudieron ver varias películas israelíes, cuyos protagonistas eran judíos sefarditas, así como participar en una fiesta organizada para los niños. Se les leyeron cuentos mágicos sefardíes, se les enseñaron juegos sefardíes y se les ofrecieron golosinas sefardíes. Al final se dio el espectáculo “Yoha no tiene nada que ver con ello”, basado en cuentos mágicos sefardíes y montado por actores jóvenes de Moscú especialmente para el proyecto “Escol”.

El mes empezó con la Velada Sefardí, durante la cual Galina Zelenina, profesora de la cátedra del judaísmo del Instituto de los Países de Asia y África de la Universidad Lomonosov y del Centro de Judaísmo de la Universidad Humanitaria de Rusia, les habló a los reunidos de qué son los sefardíes, de su historia, tradiciones y lengua. Todos pudieron probar la tradicional comida sefardí y su café con licor de anís. Al final de la velada actuó el grupo “Lampa Ladino”, que interpreta el repertorio sefardí dándole su propio arreglo, de los más diversos estilos: desde el jazz hasta el reggae.

El grupo fue fundado hace unos años por el pianista y organista moscovita Grigori Sandomirski. Éste dijo a RIA Novosti que por primera vez oyó el idioma ladino, al escuchar la música del álbum ZOHAR “KETER”, interpretada por el pianista vanguardista Uri Kane y el cantor canadiense Aaron Bensoussan. “Ellos estuvieron interpretando “Quando El Rey Nimrod”. A mí me impresionaron mucho tanto la música como el lenguaje, empecé a buscar otras grabaciones, y quedé enamorado definitivamente. Me gusta cómo suena el idioma, me gustan las melodías de las canciones, muy originales, que crean un ambiente especial”, cuenta él.

“Lampa” es toda una fuente de emociones, cuando ellos empiezan a interpretar su obras, cuesta trabajo contener las ganas de ponerse a bailar. Los muchachos ignoran el ladino, pero la cantante Svetlana Svirina estudió el español, y hace traducciones de las canciones que ellos interpretan, y si choca con dificultades, pide ayuda al Instituto Cervantes.

Del mismo modo procede también Anna Hofmann, el trío de la cual participó en el Festival Sefardí de Moscú. Ellos cantan romanzas en ladino, pero a diferencia de “Lampa” procuran ofrecer una interpretación tradicional.
“Tampoco nosotros aspiramos a lograr plena autenticidad, lo que no es fácil hacer, porque la música de los sefardíes es muy diversa, depende de la región donde ellos habitaban. Tomamos un poco de todo, procurando enfocarlo con nuestro prisma, inventamos nosotros mismos imágenes escénicas y trajes”, dice Anna.

Periodistas rusos escriben: “Anna Hofmann da la impresión de haber salido de lienzos de El Greco”, ella tiene parecido también con heroínas del Antiguo Testamento. Cada pieza que interpreta su trío es un pequeño espectáculo, lleno de pasión y lirismo.

El trío surgió por una casualidad, cuenta Anna. “Durante un largo tiempo me dedicaba al diseño de interiores y a la danza clásica de la India; empecé a aprender el canto clásico europeo, pero cuando un día en mis manos se vio por casualidad un libro de melodías sefardíes, entendí que era mi repertorio”, dice ella.

La primera actuación se realizó en febrero de 2006 en la India, donde Anna vivió durante un lago tiempo. Actualmente el trío, igual que “Lampa Ladino”, actúa en clubes de Moscú. El público que los frecuenta es muy variado, pero ambos grupos ya tienen sus admiradores y ambos sueñan con lanzar su primer disco.

Anna Hofmann espera que la música sefardí, igual que toda música buena, tenga perspectivas en Rusia. Grigori Sandomirski por su parte opina que ya se puede afirmar que existe determinado interés hacia esta corriente, además no en el medio judío, el cual, en su opinión, tiene demasiada orientación a su mundo interno, sino entre los rusos en su conjunto.

El tiempo lo dirá. Quienes no pudieron tomar conocimiento con la cultura sefardí en febrero, tendrán otra probabilidad para hacerlo. El trío “Anna Hofmann” y el grupo “Lampa Ladino” van a dar más actuaciones en Moscú. También el proyecto “Escol” prosigue con sus actividades, entre los que figuran nuevas películas, nuevas clases de cocina, incluidas aquellas que tratan de tradiciones sefardíes.

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Marianna Belenkaya, RIA Novosti.


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