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¿Papa Noël o Rey Mago?

Josep Esteve Rico
Redacción
domingo, 14 de enero de 2007, 06:47 h (CET)
Se preguntarán el porqué de este título. No es mi intención debatir sobre ambos personajes ni abrir una encuesta. Sí, ya se que acabaron las navidades y sus mini-vacaciones, pero déjenme contarles algo que me llamó la atención estas pasadas fiestas y que quizá les haga reflexionar de cara a la próxima Navidad del 2007.

En los tiempos en que vivimos y desde hace algunos años, suelen proliferar colgando en la mayoría de los balcones unos rojos muñecos de Papá Noël o Santa Claus saco en ristre y en posición de intentar entrar a las viviendas. No tengo nada en contra del personaje que supuestamente representan estos monigotes.Y digo supuestamente, porque San Nicolás, santo de la Iglesia Católica, nacido en Licia, región de Petara, Armenia, -Turquía, en Asia Menor- no vestía de esa guisa ni conducía trineo y jamás estuvo en España. Si nos atenemos tanto a la tradición latina y por tanto hispana como al costumbrismo autóctono, -es decir, a lo genuinamente nuestro- los Reyes Magos son la festividad que por antonomasia nos pertenece e identifica aunque no fueran monarcas ni jefes de estado sino astrológos y sabios hombres de ciencia.

Acepto que Papá Noël haya entrado en nuestras vidas por mor del expansionismo anglosajón y del abusivo mercantilismo comercial. Admito que Santa Claus conviva con Melchor, Gaspar y Baltasar pero me duele que aquel sea mayoritario. Ojalá estuvieran ambos por igual. Me entristece que los Reyes Magos pierdan protagonismo.

Y hablando de protagonismo. Descubrí, paseando por la ciudad donde vivo, en el balcón de un entresuelo, un muñeco de un rey mago con capa, larga peluca rubia y dorada corona. La dueña resultó ser modista y por ello se hizo ella misma el monigote. Me sorprendí y alegré porque al parecer no existen balconeros muñecos de rey mago. Y aunque no están en el mercado, no creo que cueste fabricarlos ni venderlos y tampoco sería difícil hallarlos en las tiendas junto a los Papá Noël. Lo cierto es que a ninguna empresa se le ha ocurrido crearlos y comercializarlos. Tal vez en la próxima Navidad. Podría alguien recoger la idea y hacerla realidad. Seguro que muchas personas los comprarian y los colocarían en sus balcones. Incluso algunos ubicarían a ambos muñecos juntos pues no se trata de renunciar a ninguno de ellos. No se debe eliminar a uno u otro sino lograr que coexistan. Equilibrar evitando discriminaciones.

Apoyemos a Melchor, Gaspar y Baltasar y pongámoslos también en los balcones, que se lo merecen. Para venerarlos no hay edad, lo hacen incluso ancianos ilusionados con alma de niño: el malogrado poeta Tonico Sansano 'creía' en ellos y ya octogenario seguía poniendo los zapatos en su balcón y esperando regalos. Regalos de sus compañeros y amigos también poetas.

En la Navidad que viene, en el balcón, ¿Papá Nöel, Rey Mago o ambos? Elija usted.

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Josep Esteve Rico Sogorb es escritor y periodista.

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