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Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

Corea atómica

Isaac Bigio
Isaac Bigio
jueves, 12 de octubre de 2006, 00:31 h (CET)
Corea del Norte es el noveno país en dotarse de armas nucleares, pero el primero que por ello ha de ser sancionado. Rusia tiene 8,232 bombas atómicas; EEUU: 7,068; China: 400; Francia: 348; Reino Unido: 185; Israel: entre 100 y 200; Pakistán e India: entre 30 y 50 cada uno.

Los tres últimos son los más recientes miembros del club nuclear y todos ellos libran guerras internas o externas, cosa que Nor-Corea no hace desde 1953.

EEUU es el único en haberlas hecho explotar sobre civiles (Japón 1945). Algunas de estas potencias podrían por si solas usar sus armas bioquímicas y atómicas para exterminar a toda la humanidad.

La guerra iraquí, si bien quiso convertirse en un factor de disuasión para que los ‘Estados parias’ renuncien a sus armas de destrucción masiva, al demostrar la falsedad de sus causas de guerra y al empantanar a EEUU, originó lo opuesto.

Nor-Corea no solo se dota de cabezas nucleares sino de cohetes que pueden llegar a Alaska y Hawai.

Japón es el más amargo y quiere aprovechar la coyuntura para plantear construir su propio arsenal atómico.

La razón por la cual Nor-Corea despierta tanta furia es por que: 1) es de todos los 5 Estados que mantienen un monopolio del partido comunista el que menos concesiones ha hecho al mercado y el que más desafía a Occidente; 2) su ejemplo ilumina a Irán y a otros ‘parias’; 3) es un abierto desafío a EEUU y Japón.

La política de las grandes potencias es de doble moral: piden que se desarmen nuclearmente los que quieren entrar al club atómico para ellos mantener el monopolio de tales bombas.

La única manera de ir desarmando al mundo de amenazas nucleares puede pasar por que los grandes poderes empiecen dando el ejemplo: autoliquidando sus propios arsenales de armas de destrucción masivas.

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