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Etiquetas:   Disyuntiva   -   Sección:   Opinión

Zonas polémicas

La seriedad inicial queda suavizada o incluso trivializada a través del tiempo
Rafael Pérez Ortolá
viernes, 4 de octubre de 2013, 06:17 h (CET)
Con frecuencia, las FICCIONES constituyen el principal exponente de las múltiples realidades, ya que estas escapan por un sinfín de recovecos al menor descuido. ¿Por qué será? Tal como dicen los entendidos, lo imaginado es también una realidad y no pocas veces es magnífica o sublime; eso sí, todavía con mayor facilidad de escapatoria, son evanescentes por naturaleza.

Cada uno en su estilo, la figura quijotesca proyecta un ejercicio singular y destapa las realidades como nadie, las destripa a fondo; por su parte, los laberintos borgianos traducen las encrucijadas vitales a las que nos enfrentamos a diario. ¡A que ya no resulta tan evidente el deslinde entre la realidad y la ficción! De tal indeterminación, unos abusarán y otros padecerán. El panorama es amplio.

Son numerosos los estilos descubridores que realzan lo que realmente sucede a base de contrastes, sean supuestos disimulos o francos ocultamientos iniciales. ¿recuerdan las populares MUÑECAS RUSAS? La matrioshka, abierta por la mitad, mostraba otra muñeca en su interior, con sus mismos adornos, pero era de menor tamaño. Igual ocurría con la 2ª y sucesivas; idéntico colorido y rasgos, aunque menguadas progresivamente. Hasta llegar a la última; minúscula, pero portadora del mensaje crucial. Una clara enseñanza por partida doble. Los conceptos fundamentales no siempre están a la vista. Y, ¡mucho ojo!, poco accesibles, debido a a los mil ocultamientos de los tramposos.

Del ¿Por qué callar?, en los ambientes opresivos lamentados en cualquier época; aparecemos envueltos en un exceso de relatos y descripciones desvirtuados, que ejercen sólo de tapaderas superpuestas, como hojas de cebolla envolventes y encubridoras. La incontinencia verbal de una libertad real campea a sus anchas, sin filtros ni acompañamiento de los argumentos adecuados. ¿Será así la libertad? Vista de tal manera, su valor superará pocas veces el de un simple sarpullido. Aunque su propagación adquiere rasgos de epidemia. A fuerza de hablar sin pausa debimos perder el entendimiento, por que la CONFUSIÓN es enorme, perdimos el sentido de las palabras y el desasosiego es inquietante.

Estamos ante una actitud recidivante, actúa con materias variadas; raro será quien no haya intervenido, antes o después, en los esquema de los saberes escondidos que comento. La danza de los 7 VELOS es otro ejemplo paradigmático, que contrapone los misterios con los desvelamientos. Bien a escala mitológica, cuando los dioses repartían los talentos entre la gente, estableciendo determinadas fases y condiciones. Con el posterior estilo artístico de la ópera o de los relatos literarios. O bien, con la reciente acepción del destape erótico, sin mayores reflexiones. La seriedad inicial queda suavizada o incluso trivializada a través del tiempo. Aunque no lo apreciemos a primera vista y no lo valoremos, la cantidad de velamientos aumentó.

Asomados a los senderos intrincados, metidos por los laberintos enigmáticos, nos asedian las incertidumbres y los desengaños. ¿Desaparecieron las explicaciones sencillas? ¿Todo remite a unas entidades inextricables? Aunque la primera impresión diría que sí, detengámonos en dos fenómenos que abren el espectro de posibilidades. La resiliencia de la SENCILLEZ, sea de aromas, compañías, sentimientos o percepciones en directo; al fin, no son tan complicados. A ello se junta el ridículo de tantos oráculos proclamados en los diversos ambientes, con la pretensión de dominar los conocimientos y anhelos. La polémica sobreviene por el exceso de controladores y la notable carencia de investigadores adecuados.

Son subyugantes las APARIENCIAS, proliferan los dibujantes especializados en estos decorados. Los diversos Parlamentos lucen trajes democráticos impolutos, la gran cantidad de expertos abarca cualquier sector de la actividad social, ya nos liberamos de aquellos criterios rígidos del pensamiento y corren vientos que ahuyentan cualquier tipo de limitación; al menos, eso parece. El acceso a la información viene presentado como un agente de poder infinito, con unos avances vertiginosos para soslayar los posibles obstáculos. Aunque costó lo suyo, ya vamos adaptando aquella molesta Ética para todos, en una ética acomodaticia con los intereses particulares, menos incordiante y limitadora. Ética a su gusto, vamos.

Las inexactitudes detectadas por debajo de las primeras capas encubridoras, dije que inquietaban. Ahora bien, ¿Qué conviene hacer? ¿Profundizamos en la búsqueda? ¿Qué nos deparará la siguiente muñeca? Las expectativas adquieren las trazas de una cierta preocupación. Vistos los primeros cambios, pasamos a ser menos crédulos y arraiga la desconfianza. Emergen los FIGURONES en los ámbitos circundantes. Elementos de poca base y débil contenido. Lo cual no es óbice, al contrario, favorecidos por las características mencionadas, para que pasen a ser sujetos necesarios en los diversos empeños indeseados que nos acucian. Percibimos que obtienen pingües beneficios al servicio de los maliciosos manipuladores de los eventos sociales. La claridad los descubre.

Si por casualidad o por tenacidad, penetramos en los sucesivos niveles; encontraremos sorpresas, desengaños y acciones intuídas de antemano. Avancemos en la progresión de hoy. Entramos de lleno en el plano de la TRITURACIÓN, la molienda fue eficaz, los componentes más intransferibles de las personas fueron desmenuzados hasta lo irreconocible. Los ambientes marcan la pauta y los gestores mangonean las realidades. Lo que podamos pensar usted o yo, les importa bien poco a los jerifaltes, están en otras obsesiones.

La ESENCIA de la vida humana, ¿Le importa a alguien? Planteemos en cualquier coloquio la cuestión y enseguida obtendremos la respuesta. Todavía peor, también contribuimos a la molienda referida, con el desinterés demostrado hacia el respeto mutuo y con la escasa exigencia centrada en los comportamientos, sean profesionales o de simple convivencia. Colaboramos en una despoblación alarmante de gente implicada.

Al final, abierta la última tapadera, no parece que vayamos a encontrar grandes novedades ni soluciones mágicas. Llegados a ese fondo, quizá redescubramos ese núcleo humano postergado en el curso de las desgraciadas actuaciones practicadas hasta el presente. En vez de la ansiada solución, el hallazgo final emerge con numerosas INTERROGANTES. Habremos de estar preparados para la renovación de inquietudes y problemas. El dilema tiene visos de ser permanente.

¡Ay, amigos! Como bien sabemos, no valen subterfugios, ahí tenemos ubicado todo un manantial de sensaciones y responsabilidades. ¿Volvemos al inicio de todo el proceso? La pertinencia de cuantas respuestas promovamos, será una reflexión fundamental. Las trazas comunitarias actuales no alientan al optimismo, pues la frivolidad impera con excesivo auge. El revulsivo lo tenemos a mano, pero no está muy clara nuestra disposición a utilizarlo. La respuesta RADICAL e imprescindible permanece a la espera de mejores ocasiones.

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