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Opinión
Etiquetas:   Reflexión   Pensamiento   Política  

La pescadilla se muerde la cola

Parece mentira que estemos en la situación que estamos y nadie se rasgue las vestiduras
Carmen Muñoz
lunes, 7 de octubre de 2019, 14:08 h (CET)

Es incomprensible como soportamos este ristra de ineptos políticos, zampabollos que solo piensan en si mismos. Ya ni siquiera en sus partidos, solo el puro ego y su bolsillo. ¿Cómo somos capaces de soportar tanta desfachatez, soberbia, orgullo, vanidad e ineptitud tanto personal como cultural en la casta política que nos invade?. Porque no nos engañemos esto es una invasión política en toda regla. Es como la mancha de aceite que se desparrama como la humedad, que entra poco a poco sin apenas notarse y cuando quieres darte cuenta hay media pared podrida. ¡Entonces insoportable!. Llevamos desde la moción de censura sin control del gobierno, en pause, sin dar palo al agua solo falcon pa cá y pa llá dando ejemplo, pero eso sí, cobrando religiosamente todos los meses. Los autónomos de este país si no trabajan no cobran y sin derecho a nada.

No hubo en el pensamiento del presidente en funciones nube alguna que le indujera a poder formar gobierno negociando para poner en marcha al país. Siempre pensó en unas segundas elecciones para poder gobernar en solitario y así hacer lo que le venga en ganas, creyéndose que le pertenece. Caso error el que crea que los votantes le damos patente de corso al que salga elegido en las urnas, como si la nación fuera solamente propia, que pudiera mangonear a gusto exclusivamente suyo. Se elige a un presidente para que administre la economía y dirija la seguridad y bien social de todos los ciudadanos, no solo el suyo y sus amigotes reptiles chupatintas que no les importa la destrucción de nada ni nadie. Se elige a un presidente para que nos represente en el exterior de forma digna, defendiendo nuestros derechos, no los de unos pocos, sino los de todos los españoles, sin hacer el ridículo por su ineptitud e incultura y hacernos pasar vergüenza ajena. Se elige a un presidente que sepa escoger a los mejores y más preparados para ocupar sendas carteras y luchen por la parcela a defender dentro y fuera de España. Se elige a un presidente que sepa consensuar con la mayoría de la oposición y corregir, agregar o cambiar cualquier ley que necesite ser revisada para mejorarla en beneficio de todos.

Por todo ello cuando volvamos a votar de nuevo, debemos pensar bien quien queremos que nos represente. Debemos hacerlo con cabeza fría sin apasionamientos, pensar que las ideologías de partido no todas sus cabezas visibles lo representan debidamente, pues dentro de los mismos tienen exacerbadas discusiones y desacuerdos. Buscar una persona de moral intachable, no un trilero que falsifica cualquier cosa para alcanzar su meta, el fin no justifica los medios; que tenga los conocimientos y coraje suficientes para el cargo a desempeñar, que afronte con serenidad y consenso los grandes retos que necesitan reforma, entre ellos el sistema educativo. A mi modo de ver el más importante a largo plazo, un país aborregado es muy fácil de manejar porque al no ser libre de pensamiento la manipulación está a la orden del día y una nación manipulada va a la hecatombe sin remisión. Ejemplos tenemos actualmente, Venezuela, y en el pasado el muro de Berlín, entre otros.

La idéntica enseñanza (no aleatoria según las distintas comunidades), religiosa, política, histórica, geográfica y social de un país es tan importante que de ello depende el progreso o la destrucción del mismo. La cultura filosófica, literaria, musical y artes en general, son adornos que cada cual puede y debe añadir a su acervo personal una vez sabidas todas las anteriores, las que deben ser inculcadas desde las primeras enseñanzas en las escuelas, sin manipulación, contando los hechos tal y como sucedieron, no como quisieran que hubiesen sucedido, diciendo lo bueno y lo malo en cada momento sin ocultar una parte. Se está viendo claramente el daño tan grande ocasionado desde más de 30 años en Cataluña. Si desde la más tierna infancia están inculcando un miedo cerval hacia otras regiones de su misma patria, es lógico que a medida que van creciendo se acreciente el odio que demuestran los más/menos jóvenes catalanes hoy día.

Sería muy interesante sentar en una gran aula y hacer un examen para saber el por qué de esa forma de pensar a los separatistas y comunistas de medio pelo, sobre todo los jóvenes. Estoy convencida que después de un exhaustivo razonamiento y contaje de la verdad, una gran mayoría cambiarían su comportamiento. Hago referencia a los jóvenes porque los mayores saben lo que hacen aunque no crean, pero actúan siempre en beneficio de su propio soberbio ego y su bolsillo.

Un país que oculta su historia y la manipula a beneficio de una parte, está condenada a cometer los mismos errores de su pasado.

Nuestra historia está llena de odios, rencores, venganzas, traiciones, envidias, corrupciones y de vez en cuando gente buena que da el impulso adecuado para seguir adelante y progresar. ¿Por qué no nos quedamos con esta última y marchamos por el buen camino para sacar a España de una vez del ostracismo al que nos someten nuestros políticos?

Es peligroso no aprender de los fracasos, ni saber reaccionar a tiempo.

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