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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Dioses y demonios provienen de Oriente

José Luis Palomera
Redacción
lunes, 21 de agosto de 2006, 23:54 h (CET)
Génesis fundamentada en nueva filosofía propia PCN

“La senda Cósmica nos define con lógica visual comprobada, como parásitos de un grano de arena = Tierra, entre la inmensidad de un enorme desierto = Cosmos, mientras, insolentes de nosotros, definimos a Dios como nuestro y a la Tierra como única razón por la que creó todo el Cosmos”

Para mejor definir el título, hablemos del mal y el bien, el amor y el odio. Los dioses representarían lo positivo del ser humano y los demonios el mal por el cual perecemos en lucha terrena fraternal.

Para aquel que leyendo pueda caer en la tentación de tacharme de anti- islamismo o cristianismo, he de decir que simplemente soy un ciudadano español, el cual, sobre la base del propio pensamiento, precisa predicar lógicas, ya que vivo en la obligación, como todos, de precisar pensamientos que prediquen igualdad entre todos los seres humanos.

Luego no escribo con intención de herir, escribo con intención de abrir, de abrir mentes y cerrar odios, de abrir verdades cósmicas y cerrar falsas esperanzas de ciega fe.

Yo soy el primero que creo en Jesús , Mahoma, o viceversa, claro que creo, ya que existieron sin ningún género de duda entre los vivos... Ahora bien, una cosa es su existencia y otra su "predicada divinidad". Tanto Mahoma como Jesús fueron personas tocadas por el Azar para ser los elegidos de la multitud que nada tiene que ver con ser los elegidos del Cosmos, es decir,"De Dios " como todo el Cosmos, pensar en otra cosa es blasfemar contra lo visto. Si como algunos piensan Dios está fuera del Cosmos, es decir, es el creador del Cosmos independientemente del Cosmos, resultaría que Dios hubiese creado millones de galaxias más grandes que la nuestra, única y exclusivamente para que nosotros, cual maldad personificada en un lugar de la llamada vía Láctea, nos dediquemos a matarnos los unos a los otros, por un Dios más o menos...

¡Qué demencial es la ignorancia!

El Cosmos es el TODO, representando a Dios en el centro de su energía de la cual emana. El Azar es la simbiosis de lo ocurrido y lo de por ocurrir. La forma de nuestra existencia se debe al azar, pero incluso nuestra vida se la debemos al azar...

Piensen por un momento en el día que fueron engendrados, en las adversidades, cuales espermatozoides, por alcanzar el útero de su madre. Piensen en que millones de hermanos paternos también deseaban llegar, y solo ustedes, sí ustedes, solamente llegaron a nacer.

Se han preguntado alguna vez el por qué de su existencia y no la de otros hermanos con las misma posibilidades que ustedes de nacer.

Yo sí y muchas veces, incluso me viene al recuerdo los hermanos que nunca conocí y gracias a los cuales vivo.

Dicho esto que es imprescindible para seguir, he de recordar aunque no desearía hacerlo jamás, la imagen de unos adolescentes en Irak arrastrando los miembros, mientras les apaleaban, de las víctimas de un atentado, seres humanos sin más culpa que otros ni para nacer, ni para morir. ¿Recuerdan cómo les arrastraban profiriendo gritos de venganza? Yo quiero que ustedes recuerden por un momento estas imágenes... Ahora pensemos lo que sintieron sus hijos y familiares y los demás seres humanos, digo humanos... Pues bien, pensaron en la más absoluta de todas las impotencias y eso les abrió las puertas al odio sobre esas personas y sus religiones.

Estos jóvenes lloraban al contemplar las escalofriantes imágenes y ver a sus seres queridos humillados, satánicamente humillados. En un nuevo mañana, sin duda, las desgracias se cebarán en quienes fanatizados hasta el ostracismo mental gritaban jubilosos mientras arrastraban los miembros carbonizados.

El odio engendra odio además de la misma moneda.

El odio es la enfermedad más letal y contagiosa de la humanidad, muy difícil de erradicar ya que no proviene de ningún virus El odio se contagia a través de la trasmisión de las enseñanzas y por la cual -lo vengo diciendo pereceremos todos, en menos de un siglo-.
Esos jóvenes como otros tantos no tienen culpa de su exacerbado odio, la tenemos todos los narradores de sus dioses e historia, es decir.. Los progenitores.

No vale decir que unos empezaron primero y otros después, ni tampoco que unos son más inocentes que otros, culpables somos todos. Los americanos, ingleses, israelíes y otros también han cometido actos execrables amparados en odios injustificables, éstos sin ser menos odiosos que otros, se dirigen contra un pueblo al que consideran enemigo y culpable del sometimiento y sangre del suyo...

No se trata de justificar a nadie, pero hay una diferencia fundamental entre unos actos y otros. Yo me pregunto junto a todos los Dioses cósmicos:

¿Qué justificación tiene el volar un avión con pasajeros de diversos países que nada, absolutamente nada, tienen que ver con sus supuestos enemigos? ya que muchos ni son creyentes, ni están de acuerdo con sus gobiernos, incluso otros posiblemente participan en movimientos por la paz...

¿Qué maldito de objetivo se consigue haciendo estallar un avión con pasajeros de una veintena de países que se disponen a disfrutar de sus vacaciones?

Es bien fácil saber lo que se consigue. En primer lugar; el enfrentamiento con toda la comunidad Terrena incluso con algunos islamistas. En segundo, respuesta internacional que sin ninguna duda hará padecer al inocente pueblo islámico, es decir, a los niños, mujeres y ancianos que son quienes siempre se llevan la peor parte de las guerras. Y por último, que alguna superpotencial se líe, no precisamente la tuba a la cabeza, y haga desaparecer de la faz de la Tierra a unos y a otros.

Justificar el terrorismo, como respuesta al imperialismo, es necio. Imperios en la historia de la humanidad sobran y tanto unos como otros en su plenitud embarraron de vísceras, sangre y violaciones los pilares de sus imperios para luego perecer.

Claro, eso fue en el pasado, en la actualidad el mayor imperio se encuentra en los cientos de arsenales atómicos

y éstos no desaparecen si no les inutilizamos nosotros mismos. Esa es la lucha que todos debemos predicar: eliminar todas las armas y fundir el acero en maquinarias para cosechar trigo.

El problema de la humanidad, es la propia humanidad, si aceptamos esto, aplicaremos el pasado, pero para no caer jamás en el mismo error, referencias, razas, dioses e historias.

Sé que lo que viene a continuación no será compartido en el circo de la vida donde pareceré un delirante payaso que además dramatizo, pero es la lógica quien me pide que lo comente.

“Todo pueblo que engendre dioses invisibles terminará pereciendo entre la ceguera del eclipse visual. La osadía del acontecimiento fenecerá toda paz. Paz que yo deseo fervientemente para estos pueblos...”

El por qué de mis afirmaciones lógicamente he de explicarlo. Veamos y pensemos, los pueblos creadores de los dioses predominantes actuales de la Tierra, no han gozado de paz en toda sus historia... Es obvio, crear un dios predispone defenderle y defenderle predispone fe y la fe fanatismo y el fanatismo odio y el odio exterminio.

¿Por qué creen ustedes que tanto el pueblo judío como el islámico después de siglos y siglos siguen odiándose a muerte? ¿Creen acaso que es casualidad? pues no lo es, es pura lógica. Veamos, si yo dispongo de algo mío, otros dispondrán de algo de ellos y las confrontaciones serán inevitables.

Mientras no decidamos todos juntos, en cualquier caso, un dios semejante para todos, continuaremos exterminándonos.

Toda culpa es de los progenitores: es un enorme error que no queremos reconocer, pero es el error más letal de la humanidad.

Yo deseo explicarlo para que a nadie le quede duda de que es así -en un libro próximo a salir lo tengo escrito-.

Vamos aplicando lógicas paso a paso, para sacar la única conclusión válida y veraz:
El ser humano nace sin dios, sin bandera ni religión, nace limpio de políticas, dioses, engaños, verdades e intereses, estos conceptos son enseñados por los padres-progenitores-y la sociedad, más padres.

Voy a demostrarlo con un ejemplo clarividente: Sin ningún género de duda el odio que se gesta entre los palestinos e israelíes es sobradamente conocido, bien, ahora supongamos que cogemos un recién nacido israelí y le cambiamos por otro palestino, sin que nadie sepa nada, ni sus propios padres. El niño nacido de palestinos, será enseñado en la cultura cristiana y el israelí en el Islam, a cada uno se les enseñará una historia distinta donde la verdad y la razón es de su pueblo y el terror y la maldad del otro. A medida que pasen los años cada cual tendrá impregnado en su cerebro un odio visceral al pueblo de donde proceden sin saberlo...

Si mañana tiene la oportunidad de matar a sus propios padres, a los que no conocerá, lógicamente lo hará sin ninguna piedad por el dios que le enseñaron como suyo, por su pueblo y su historia.

“La senda Cósmica nos define con lógica visual comprobada, como parásitos de un grano de arena = Tierra, entre la inmensidad de un enorme desierto = Cosmos, mientras, insolentes de nosotros, definimos a Dios como nuestro y a la Tierra como única razón por la que creó todo el Cosmos”.

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