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Y Picasso 2006

Nieves Fernández
Nieves Fernández
miércoles, 1 de marzo de 2006, 23:26 h (CET)
No es el de Pablo Picasso (Málaga1881-Mougins1973) precisamente un centenario redondo, pues se conmemora el 125 aniversario del nacimiento del genial pintor, considerado como el mejor del siglo XX, pero sí lo es triple porque aparte de sus 125 años, se celebra el centenario de su vuelta a Barcelona (1906-2006), donde ya residiera y estudiara pintura con sólo 14 años y donde volvería a residir, concretamente en la población barcelonesa de Gósol, un Picasso renovado, hinchado de influencias pictóricas europeas y más que preparado para comenzar su etapa cubista; y finalizando las conmemoraciones, casualmente también se celebran los 25 años que tardó en venir a España desde el Museo de Nueva York, uno de sus cuadros más significativos el “Guernica”, y que por deseo expreso del autor sólo consentiría que viniera a España una vez muerto Franco.

Tenemos pues un triple aniversario que nos lleva a celebrarlo en las ciudades donde residió Málaga, A Coruña, Barcelona, Madrid y Paris y otras tantas poblaciones españolas y francesas donde el genio vivió y pintó de una manera obsesiva, desde que un día le pidiera a su madre, María Picasso, de ascendencia italiana, un lápiz diciendo en su media lengua “piz, piz”.

Se sabe que con 7 años firmó su primer dibujo, “El picador”, con 13 años montó su primera exposición en A Coruña, con 14 ingresó en la Escuela de Bellas Artes de la Lonja, cuando lo normal era que no pasara nadie que tuviera menos de 20 años, de esta época es su cuadro ”La primera comunión”, un cuadro sorprendente que para nada recuerda sus innovaciones posteriores y que puede considerarse como su primera obra de juventud importante. A los 15 años, recibe su primer premio con “Ciencia y caridad” en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid. Con 17 años expone por primera vez en Barcelona. Poco después, ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Después se formaría en Francia a tal velocidad creativa que a los 30 años ya era considerado como un pintor famoso, reconocido y muy cotizado.

No se puede decir que hay un Picasso, hay muchos Picassos, casi tantos como etapas en su dilatada vida, no es necesario recordar que trabajó hasta los últimos momentos, con 92 años preparando exposiciones. De sus etapas coloristas, etapa azul, rosa o negra, pasando por su impresionismo y cubismo que creara junto a Georges Braque se cuentan entre 20.000 obras entre litografías, grabados, cuadros, cerámica, collages, esculturas; 20.000 obras que llenan los distintos museos de su nombre en Málaga, A Coruña, Barcelona y Paris, y otros museos extranjeros, pues están repartidas por todo el mundo. Sólo Barcelona prepara 3 exposiciones con unas 600 obras para este año: “Picasso, la pasión del dibujo“, “Los Picassos de Antibes” y “Picasso y el circo”, basada esta última en su época rosa de saltimbanquis, payasos y arlequines. Málaga expone “Picasso y los libros” en el Museo de su Casa Natal. Por su parte, el Museo Reina Sofía y el Museo del Prado presentan la que será la llamada “exposición del año” por importante y cara llamada “Picasso. Tradición y vanguardia”, formada por 47 piezas, la mayoría prestados de museos extranjeros que vendrán a acompañar al Guernica, el cuadro que refleja como pocos la crueldad de la guerra. Pero para exposición, la que se preparó en el Louvre en 1971 en su 90 cumpleaños y por la que se convirtió en el primer pintor vivo que exponía en el gran museo parisino.

Picasso pintaba como amaba, de forma convulsiva. La prueba es que sedujo a una multitud de mujeres con las que se casó o convivió, las engañó o las convirtió en sus modelos y amantes, algunas de ellas demasiado jóvenes por cierto. Llegó a decir que “arte y sexualidad eran lo mismo” y que “no existía un arte casto”. Se ha dicho de ellas que eran también sus propias obras, sus mujeres picassos, sus “diosas y felpudos”. El pintor de los 13 nombres como escribió Rafael Alberti en un poema, Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispín Crispiano de la Santísima Trinidad nos llega nuevo, genial e irreverente en este año.

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