Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Cristianismo originario   Religión   Historia   -   Sección:   Opinión

¿Qué dones llevaron los católicos al Nuevo mundo?

Cuando los conquistadores torturaban y ejecutaban a los nativos, utilizan las imágenes católicas como símbolos cristianos
Vida Universal
martes, 1 de mayo de 2018, 11:07 h (CET)

Entre los siglos XVI y XIX se realizó una compilación de textos de la civilización maya titulada Chilam-Balam, en la que encontramos magníficos ejemplos de cómo era el punto de vista que los indígenas tenían sobre sus nuevos señores, los conquistadores españoles. Allí se lee lo siguiente: «Debido a la locura del tiempo y la locura de los sacerdotes, junto con el cristianismo ha entrado en nosotros la aflicción. Los cristianos vinieron aquí con su Dios verdadero y así tuvo lugar el principio de nuestra miseria, la obligación de tributar, el comienzo del saqueo, de la esclavitud, de las deudas, el comienzo de la eterna incomprensión y el comienzo del sufrimiento».



¿Pero cómo podían saber los mayas que aquello con lo que se encontraban solo llevaba el nombre de cristiano por encima, pero que no tenía nada que ver con la vida y enseñanza de Jesús de Nazaret?, ¿Cómo podía saber por ejemplo el cacique indio Hatuey que sus asesinos no eran cristianos sino católicos, y que el crucifijo con el cuerpo inerte de Jesús de Nazaret cruelmente asesinado que un monje franciscano sostenía ante su vista cuando ya estaba atado a la hoguera, no era un símbolo cristiano? De hecho los primeros cristianos nunca utilizaron algo así.


Hatuey fue el último cacique superviviente de la tribu de los taínos de Haití, exterminada al cabo de pocos años, y el fraile dominico Bartolomé de Las Casas narró las circunstancias concretas de su asesinato. Hatuey huyó a Cuba donde fue apresado por los españoles. Antes de encenderse la hoguera, el padre Olmedo, con la cruz en la mano, intentó convertirle al supuesto cristianismo, diciéndole que la figura martirizada que tenía ante sus ojos era el verdadero Dios y que si se convertía iría al Cielo, donde imperaba la eterna felicidad, y que si no iría al infierno, al lugar del tormento eterno. El cacique le preguntó entonces si en el Cielo había también cristianos. «Claro que sí», dijo el misionero, «todos los buenos cristianos van allí». El indio no tuvo que reflexionar mucho y dijo que prefería arder eternamente en el infierno, a tener que vivir en el Cielo entre cristianos, los más crueles de todos los hombres.


En este ejemplo vemos como los conquistadores católicos no solo cometieron un genocidio en Latinoamérica, sino también un crimen contra las almas. Ellos transmitieron a los indígenas una imagen infinitamente cruel de Dios y de Cristo, lo que posiblemente sigue teniendo efecto aún en muchas almas después de tantos siglos.


Cuando los conquistadores torturaban y ejecutaban a los nativos, utilizan las imágenes católicas como símbolos cristianos. Ellos colgaban en una amplia horca a trece indios, hombres y mujeres, con los pies en un banco de madera sobre el que a duras penas podían sostenerse de pie, al que prendían fuego de modo que la cuerda iba cerrándose lentamente sobre sus cuellos; y esto para gloria de Cristo y de los doce Apóstoles. ¿Quién es capaz de empujar a seres humanos a cometer tales crueldades? Jamás Dios, el Eterno, el omnisapiente y amoroso Dios creador, tampoco Cristo, el corregente del Cielo. ¿No será más bien entonces el dios de abajo, el dios de las tinieblas, a quien Jesús de Nazaret se refirió en algunas ocasiones con las siguientes palabras: «Yo vengo de arriba, pero vosotros sois de abajo»?

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

No es lo mismo predicar que dar trigo

La demagogia es la hipocresía del progreso

Los pronósticos se cumplieron. España sumida en el desconcierto

“Acepta. No es resignación pero nada de hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar” Dalai Lama

A vueltas con la justicia

Desde el Código de las Siete Partidas a nuestro sistema punitivo actual han pasado siglos pero, a mi entender, sigue siendo bastante deficiente

Pedro Sánchez no aprende

Su irresponsabilidad es un hecho hasta el punto de estar organizándose el partido para celebrar un cónclave y hacerle ver las desventajas y la insensatez de presentar ahora una moción

Verdad y política, dos caminos enfrentados

No existe razón alguna válida donde la política pueda hacer excepción de su exigencia de verdad
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris