Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Copo   Historia   Política  

La transición democrática en España

Hasta que Montesquieu no aterrice en este solar donde la justicia depende de la política
José García Pérez
jueves, 26 de enero de 2017, 02:19 h (CET)
Es tema de bares y mundo mediático, me refiero a la corrupción generalizada que ha asentado sus reales en España. Por lo que pueda tener de prehistoria política, y por los años que arrastro, mis amigos de mostrador me preguntan por aquellos tiempos del cuplé; les intento explicar entre gin y gin, pero al final terminamos hablando de Madrid y Barça, y van pasando los días, los años y no escribo sobre el tema. Voy, pues, a pararme un instante sobre lo que cojea, creo yo, en nuestro país.

El “tahúr del Misisipi”, Adolfo Suárez, denostado en aquella prehistoria por propios y extraños, y bendecido hoy por extraños y propios, fue el gran protagonista de la primera transición de la dictadura a la democracia, me refiero a la transición “política”; ya saben, desde dentro del régimen franquista, muerto el dictador, habilitó a España en el panorama internacional con la urdimbre de una Constitución democrática -en la actualidad muy discutida- y la legalización de todos los partidos políticos habidos y por haber.

El “gran comunicador y embaucador”, Felipe González, tras el intento de golpista del 23-F-1981, y su victoria arrolladora en la elecciones generales de 1982, realizó la segunda transición, me refiero a la “militar”. Digamos en plan compadre que despachó, con aumento de sueldo y medallas, a todo militar que desprendiera tufo franquista; entramos en la OTAN; y se constituyó un ejército sin los ruidos de sables que atosigaron las dos legislaturas del de Cebreros.

Desde 1996 hasta se instalaron en La Moncloa “la furia y el viento”, o sea, Aznar y Zapatero, hasta llegar al nuevo inquilino del Palacete, Rajoy, sin haber conseguido, ninguno de los tres presidentes -tampoco los anteriores- llevar a cabo la tercera transición, la “judicial”, no confundir con el juez normalete, sino con todo lo que constituye el Poder Judicial, para entendernos: la “gran” Fiscalía, el “sanedrín” del Supremo, el “batiburrillo” Constitucional y toda esa amalgama de puñetas y togas que responden a la voluntad política de progresistas y conservadores, y que emana de la criticada clase política.

La corrupción, esa plaga que nos invade, se mueve y desarrolla a su antojo hasta que Montesquieu no aterrice en este solar donde la justicia depende de la política; me refiero, cuando escribo solar, a España.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

El Gobierno socialista actúa como si no estuviera en funciones

“Un estado está bien gobernado cuando los ciudadanos obedecen a los magistrados, y éstos a las leyes.” Solón

La Gran Asamblea

Desde mi lectura del principio del Génesis

La exhumación de Franco y el Sahara español

El último de los militares africanistas con delirios de emperador, sufrirá esta semana la humillación de ser trasladado a una tumba común

El baúl de las experiencias

“Abriendo el corazón se cambia el mundo”

André Gorz

Este filósofo que nació en Viena en 1923 y falleció en Francia en 2007 destacó por sus numerosas y profundas reflexiones sobre el sentido de la vida y también sobre la sociedad y el individuo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris